9 may. 2010

Australia 2010 RacingThePlanet

El día 20/04/2010 tenía que haber cogido un avión con destino a Kununurra (Australia) vía Londres-Singapur. Pero debido a las cenizas de un volcán en Islandia el vuelo fue cancelado. Como esta situación ya llevaba varios días, ya habíamos previso que podía suceder, pero encontrar un vuelo a última hora y con la mayoría de los aeropuertos europeos cerrados se convirtió en una auténtica odisea. Así que el miércoles decidí arriesgar e irme a Madrid para poder conseguir un vuelo, junto con otras dos personas que también estaban en mi misma situación.
Finalmente pudimos conseguirlo y cogimos un avión a las 11:15 de la mañana del miércoles día 21. Hicimos escala en Doha, después en Singapur y de aquí a Perth para, finalmente coger el último vuelo a Kununurra (Australia). Total, más de dos días y dos noches seguidas entre aeropuertos y aviones. Llegamos a Kununurra el viernes día 23 a las 15h. Pero todavía quedaba la última parte de la odisea: hacernos a toda prisa con la comida para la prueba, pues en este país no dejan introducir prácticamente, ningún tipo de comida; y además preparar la mochila para la carrera.
Aquí el calor es agobiante; más de 40 ºC y una alta humedad. El sábado siguen llegando corredores afectados por el volcán. Hacemos la revisión del material y un autobús nos lleva hasta el campamento donde dormiremos esta noche y que será la salida de la etapa de mañana. En la tienda estamos 4 españoles, dos coreanos, un japonés y un austriaco. Me resulta imposible dormir esta noche debido al inmenso calor que hace que unido a la paliza del viaje, la etapa de mañana se presenta bastante incierta. Además se oyen comentarios que ha venido gente que ha ganado otras ediciones e incluso algunos vienen con medios de comunicación para hacerles un seguimiento.
1ª ETAPA: Día 25: 42 Km. DOON POON
Se dio la salida a las 8 de la mañana. El calor a estas horas ya es sofocante. La carrera transcurre, al principio, por una pista para dejarla enseguida y entrar de lleno en lo que nos esperará a lo largo de la mayoría de las próximas etapas: campos de spinifex (hierbas muy altas que pinchan) y con terreno muy pedregoso en el suelo. Se hace muy difícil correr por este tipo de terreno. Además las marcas, a veces no se ven muy bien y hace que nos perdamos en alguna ocasión. También tenemos que cruzar varios ríos, aunque el agua no es muy profunda. A partir del km 20 quedamos en cabeza el australiano y yo. El anda muy rápido entre las hierbas, pero por sendas y pistas se retrasa algo. Los últimos km transcurren por una pista y aquí se queda definitivamente el australiano y me voy en solitario llegando a meta después de 5 horas y el australiano a unos 5 minutos, seguido de Lía, la americana. En meta nos comentan que hoy hemos corrido con más de 45 ºC lo que ha provocado ya que muchos corredores abandonen en esta etapa.
2ª ETAPA: Día 26: 38 km. DUNHAM RIVER
Debido al intenso calor que está haciendo se decide adelantar la salida de las etapas a las 6 de la mañana (aquí amanece a las 5). Esta noche tampoco he conseguido dormir. Mi cuerpo no se ha acostumbrado a este calor nocturno. Es agobiante. La etapa de hoy es un calco a la del día anterior, con la diferencia que hoy pasamos por minibungles. En esta ocasión me acompaña durante los primeros km el simpático coreano Ahn, pero que al final también se queda, llegando unos 15 minutos detrás. Esta tarde nos ha caído una buena tormenta. Ojalá hubiese caido mientras corría, ya que estamos obsesionados con el agua y con refrescarnos continuamente.
3ª ETAPA: Día 27. 34 Km. CAMP BARREL
No hay forma de poder dormir. Todavía no me explico ni cómo puedo correr en estas condiciones; a no ser que los demás estén en la misma situación que yo!!!. Las ampollas han hecho mella en muchos corredores. Cruzar tantos arroyos y charcos han producido auténticos desastres en los pies. La visión de algunos corredores es lamentable.
Hoy volvemos a salir a las 6 de la mañana. La primera parte de la etapa son los ya clásicos spinifex y las piedras. Luego seguimos una pista hasta que empezamos a meternos en un pequeño cañón, pues hasta ahora las etapas habían sido bastante monótonas, aburridas y de escasa belleza paisajística. Este terreno se me hace más agradable, con subidas y bajadas. Después nos metemos en el interior de un arroyo con hierbas altas donde es muy difícil correr ya que vamos casi siempre por el agua. Finalmente salimos a una cascada de roca por la que hay que descender. Aquí un japonés resbaló y estuvo a punto de morir desangrado del golpe que recibió en la cabeza. Después de esta cascada la etapa continúa por una pista hasta que nos desvían a los dichosos spinifex de nuevo. Aquí nos juntamos cuatro corredores y decidimos ir juntos, pues el terreno era bastante desolador por una inmensa pista y un calor que derretía los pies.
4ª ETAPA: Día 28. 18 km CAMP AIRSTRIP
Por fin hoy he podido conseguir dormir un poco, pero un poco solamente. Volvemos a salir a las 6. Esta etapa, a pesar de ser corta, se presenta como la más técnica de todas y la más dura. La organización nos obliga a llevar un litro más de agua, debido a los abandonos por deshidratación que ha habido. Al ser más técnica he decidido tirar un poco más para intentar meter más tiempo a la americana Lía, que hasta entonces, va segunda en la general y quiero tener un colchón de confianza para las próximas etapas. Comienza la carrera con una estrecha subida por un cañón y rocas muy grandes en las que hay bolsas de agua y que aprovecho para beber y refrescarme. Hoy me siguen el italiano Queco y el coreano Ahn. Una vez llegados a la cima de la canal el terreno se vuelve muy pedregoso, con subidas y bajadas constantes (y con arañas gigantes en medio). También vemos canguros. A partir del km 10, después de subir y bajar, volvemos a bajar al fondo del cañón por donde transcurre un río y por el que tenemos que desplazarnos continuamente, llegando en algunos momentos el agua a la cintura. Así durante los últimos 8 km. La verdad es que nos viene muy bien para mojarnos, refrescarnos y beber. Finalmente y después de poco más de tres horas llegamos a la meta de esta etapa sacándole más de 50 minutos a la americana.
Aquí no se pudo montar el campamento porque el lugar era inaccesible para cualquier medio terrestre, así que tuvimos que hacer vivac y dormir a la intemperie, coger agua del río para beber y cocinar.
5º ETAPA: CAMP MAZE. 100 KM. In the Footsteps to the Crocodriles
La etapa más esperada y temida de todas. Los primeros 10 km transcurren por el cañón por el que llegamos ayer. Al poco tiempo de la salida tenemos que nadar durante 200 metros para cruzar a la otra orilla y muy poco después otra vez de nuevo al agua a nadar. Había que tener cuidado y meter el saco y la ropa en bolsas estancas. Seguimos metiendo los pies en el agua durante varios km hasta que conseguimos abandonar el cañón y entramos en un monte de rocas, hierbas y árboles donde nos perdimos más de una vez. A los 12 km estaba el primer check point. Y a partir de aquí nos esperaban casi 90 km de pista, mucha pista y calor, mucho calor. Los check points estaban más o menos cada 10 km, pero el calor te dejaba la cabeza como una olla a presión antes de que llegaras. Me dedico a hacer mi carrera. Hasta el primer check point fui con un australiano que se paró enseguida. Después se me une otro australiano, pero no llegó ni al segundo check point conmigo y también se paró. Continué en solitario hasta que cerca del km 40 se me une el italiano Queco. Vamos juntos hasta el km 65, pero también tiene problemas y le acompaño andando durante unos km para ver si se recupera. El italiano me cae bien y le comento que iré rodando despacio y me pararé en los siguientes check points. Llego al km 80 donde hay un río y donde no dudo ni un momento en meterme de lleno y pegarme un baño con mochila y todo, aunque enseguida un voluntario acude a advertirme que salga o me quede en la orilla pues el río está lleno de cocodrilos…uufffff. A seguir corriendo tranquilamente. Llego al km 90 y me siento para esperar al italiano, pero quien llega es Lía, la americana, aunque enseguida llega también el italiano y nos vamos los tres hacia la meta a la que llegamos después de 12 h y 45 minutos.
Esta etapa hizo auténticos estragos. Nunca había visto en mi vida a gente con tantas ampollas infectadas, ni tanta gente retirada precisamente por las ampollas y por la deshidratación. Aunque daban dos días para acabarla, sólo quedamos menos del 50 por ciento de los que empezamos.
El día siguiente lo aproveché para darme un baño en el río y relajarme. El calor y el esfuerzo te quitan el hambre y lo que más te apetece es beber y estar en el agua. Mis piernas están llenas de pinchazos y heridas de los jodidos spinifex y la piel quemada por el sol.
6ª ETAPA: 12 Km. CAMP CROCODRILE
Esta etapa que debería haber sido de 12 km, finalmente quedó reducida a solamente 5 y por pista, debido a la masacre que produjo el calor, las ampollas, la deshidratación,…
Sino llegan a reducirla muchos corredores no hubiesen salido, aunque parezca increíble que después de haber hecho todo lo que se hizo no hubieran podido con 12 km más. Así que no es difícil imaginar en que condiciones estaban estaban. Algunos tuvieron que romper las zapatillas para poder calzarse y acabar la prueba andando o cojeando.
La salida se hizo por grupos, siendo los más lentos los primeros, después los intermedios, dejando a los más rápidos para el final. Esta etapa ya es de transicción, pues ya estaba todo decidido y lo que deseábamos era llegar y beber algo fresco (algo que no pudimos hacer en ningún momento, es más, en ocasiones el agua para beber estaba tan caliente que casi se podía hacer un té) y comer algo decente después de tanta comida de astronauta…

19 feb. 2010

Esqui de travesía al Tambarón

Os voy a colgar unas fotos de la Ruta del Tambarón de ayer. Salimos desde el Pto. de la Magdalena por el Valle de Fasgarón, creo, hasta llegar a una cabaña en ruinas.
Decidimos pasar el collado de enfrente por la izquierda, lo que nos llevó a acabar subiendo a la Peña Negra (1.889 m según el mapa). Al fondo, a la derecha de Salva se puede ver el Tambarón, aunque algo lejos todavía. Aquí el grupo se dividió: los que vamos a la Alta Ruta tiramos para el Tambarón, mientras Eva y cia. bajaron hacia los coches aprovechando las palas que habíamos dejado a la derecha, según subíamos...

Poco a poco nos fuimos acercando, aunque estaba lejos todavía....
Quizás lo más difícil era salvar la cornisa cimera...



Una vista del valle de Montrondo, hacia el que vamos a bajar.





Salva y Pablo subieron a la siguiente cumbre para ver la posibilidad de pillar mejores nieves y evitar unas cornisas que había en el Collaín Sarnoso, desde donde bajamos nosotros (bueno, desde un poco por encima del mismo).
La nieve estaba bastante buena, con una capa de polvo sobre nieve dura.
Y por fin llegamos al camino... Remamos un rato, hasta que se acabó la nieve, como a 1 km y pico de Montrondo.
En resumen, una buena ruta. Creo que salieron 19 km, según el GPS, con unos 1.000 m de desnivel positivo y tardamos unas 6 horas.
Seguimos preparándonos para la Alta Ruta.
Espero que os guste.







5 feb. 2010

Carrera Picos de Europa



El leonés Salvador Calvo gana una de las pruebas más duras

El atleta de Brimeda acaba primero en la travesía integral de Picos con media hora sobre el segundo
Miguel Ángel Tranca astorga efe | avilés efe | madrid

La élite del ultrafondo también habla cepedano. Y buena culpa de ello la tiene el atleta de Brimeda Salvador Calvo que tras su billante triunfo en el Sáhara logró hace unos días subir a lo más alto del podio de la Travesía Intregral «Picos de Europa». Considerada una de las pruebas más duras de Europa.

La cita se convirtió en un auténtico monólogo del leonés que llegaba a la línea de meta después de nueve horas y 24 minutos, con más de media hora de ventaja sobre el segundo y un poco más con el tercero en discordia. Con la salida fijada para las cinco de la madrugada con el fin de evitar el intenso calor y organizada por la Fempa, los mejores fondistas nacionales se dieron cita en una prueba que tuvo como escenario el Parque Nacional de Picos y a 90 intrépidos corredores en la línea de partida (de todos ellos sólo llegaron a meta 53).


A mil metros de altura, los participantes comenzaron su carrera con Salvador Calvo como uno de los grandes favoritos que ya desde los primeros compases de la prueba dejaba patente sus intenciones situándose en el selecto grupo de cabeza.

Jon Santu, a 2.000 metros de altura fue la primera prueba de fuego para los participantes empezando a contabilizarse los primeros abandonos mientras el grupo delantero se iba reduciendo de manera paulatina. La bajada a Caín, la hornada del mismo nombre y el Naranjo de Bulnes convirtieron a Salva Calvo en el líder de la prueba que poco a poco iba sumando minutos de distancia respecto al resto de competidores.

El paso por el canal de Jidiellu y el de la collada de Valdominguero (2.200 metros) fueron otros de los exámenes que tuvieron que pasar los competidores en una nómina que se redujo hasta poco más de los 60. Todo para finalizar en Sotres después de 55 intensos kilómetros de alta montaña por terreno de piedras, rocas e incluso pasos con cuerdas.


Esta dureza de la prueba a la que junto a Salva Calvo tuvieron que hacer frente el resto de atletas se cobró 37 bajas, de las que dos de ellas necesitaron la asistencia de un helicóptero de rescate. Y es que los 10 kilómetros de desnivel acumulable hicieron mella en esta travesía integral por los Picos de Europa, considerada una de las más duras del mundo que en esta ocasión tuvo como vencedor final al ultrafondista cepedano.

Corriendo entre el silencio

Las propuestas de utilización de la nieve como recurso comienzan a aparecer en la zona de la montaña de Riaño y Picos de Europa sin que el objetivo final al que todo el mundo parece mirar, la estación de San Glorio, haya dejado de ser todavía algo más que titulares de prensa. Poco a poco se comienzan a dar pasos sencillos, pero firmes y evaluables, en la explotación de la nieve natural. El movimiento de público y la expectación generada durante el pasado fin de semana en el valle de Valdeón así lo corroboran de forma objetiva, multiplicándose su interés si se tiene en cuenta la escasa inversión realizada: los premios, la promoción y la organización. Uno de los aspectos que caracterizó la carrera de ayer en fue el alto nivel de los participantes, quienes coincidieron sin reparos en exaltar la belleza de la prueba.

El valle de Valdeón vivió durante el día de ayer una intensa jornada en torno a la nieve, tanto para los 22 participantes que se dieron cita en la salida, como para el numeroso público que acudió a seguir la primera carrera de raquetas de nieve en Valdeón en torno a los controles de más fácil acceso o desde donde se podía divisar a los participantes con prismáticos.

La meteorología también se alió con la organización durante el día de ayer, pocas horas después de que cesara un temporal de viento y lluvia que afectó la zona leonesa de Picos durante los tres días anteriores y que alteró bastante la calidad de la nieve.

Más de la mitad de los participantes provenían de fuera de la montaña, principalmente de León y de Asturias, registrándose un alto nivel competitivo, como quedó reflejado en las marcas realizadas por los corredores de los primeros puestos y en el hecho de que sólo se produjeran tres abandonos, pese a la dureza de la prueba.

La salida se dio a las once de la mañana en Santa Marina, teniendo que pasar los corredores cinco controles entre los casi quince kilómetros de distancia y 750 metros de desnivel que los participantes tuvieron que superar antes de llegar a la meta. El primero de los controles estaba situado en el alto de Pandetrave, que se convirtió en el punto estratégico para seguir durante más tiempo el discurrir de una carrera que, desde el principio hasta el final, estuvo encabezada por Salvador Calvo, quien se mostró intratable y fuera del alcance de sus rivales

Los ganadores en categoría masculina fueron, Salvador Calvo, de León, quien con una marca de 2 horas y 50 minutos se llevó los 300 euros en material deportivo; a un minuto llegó Justo Fernández, de Valencia de don Juan, quien se adjudicó el fin de semana para dos personas en Valdeón y con 2.59 horas llegó a la meta, entre el clamor de sus vecinos, el primer concursante local, Sergio Sadia, de Prada de Valdeón quien recibió su merecido lote de productos locales. En categoría femenina el primer premio recayó sobre la única concursante, Sol González, habilitándose a última hora un premio especial para el joven Gonzalo Valbuena, de Los Llanos de Valdeón, quien con a penas doce años logró completar la prueba, recibiendo otro lote de productos locales.

El alcalde de Posada y artífice de la iniciativa, Mariano Rojo, manifestó su satisfacción tanto por el discurrir de la prueba como por gran aceptación de la misma expresada por el público y los participantes. Larry Corresponsal/Posada

Videos



racingtheplanet



Ryan Sandes (Sudáfrica) y Salvador Calvo Redondo (España) están por delante en el descenso a Fish River Canyon.



Entrevista a Salvador Calvo. Vencedor de Ultra-Trail Aneto 2008.




Ganadores ultra trail aneto 2008



Salvador Calvo Redondo (España) lidera el campo de los competidores y hace amigos en el camino.



Más de 1.200 corredores de 37 países subieron la muralla este año. La verdad, la experiencia increíble para todos nosotros. El español Salvador Calvo batió el récord del recorrido.



Salva haciendo este paso, el más complicado de este río. para situarlo en el mapa consultar el mapa en la lista de kayak-leon http://valdesamario.blogspo... http://es.groups.yahoo.com/...

21 ene. 2010

Rumania 2010

Después de hacer escala en el aeropuerto completamente nevado de Praga, cogemos el avión que nos lleva en menos de 2 horas a Bucarest y aquí empezamos a discutir el precio del taxi que nos debería llevar a Cabana Capra. Después de llegar a un acuerdo nos dirigimos a nuestro destino, pero 75 km antes, en un pueblo llamado Curtea de Arges, un indicador dice que está la carretera cortada y el taxista no quiere continuar. Le decimos que nos lleve hasta donde pueda y ya veremos que podemos hacer después. La carretera transcurre por una especie de desfiladero y ya se empieza a ver la nieve. Justamente cuando la carretera está cortada por casi medio metro nieve, llegamos a nuestro destino: Cabana Capra, después de casi cuatro horas de trayecto. Aquí estamos sólos. No hay nadie más en el “hotel”.
Día 1: Preparamos los esquís y decidimos intentar cruzar ya el primer día el macizo que separa la provincia de Arges de la de Sibiu. El hotel está a 1585 metros de altitud, por lo que tenemos que subir hasta algo más de los 2.200. Subimos por la carretera que tiene casi un metro de nieve y varias avalanchas. Después de tres horas llegamos a Balea Lac, al otro lado ya del macizo de los Fagaras. En una pequeña bajada se me rompe un esquí y me salta la fijación. Intentamos arreglarlo, pero el “alma” del esquí está rota. Decidimos dar la vuelta foqueando ya que así si podía desplazarme. Conseguimos llegar a un refugio, pero no tenían esquís ni material para arreglarlo y en la primera bajada fuerte terminó de romper el esquí y perderse los tornillos de la fijación. Subimos de nuevo al refugio y el guarda me prestó unas raquetas para terminar de bajar. Ya era de noche, por lo que tuvimos que hacer uso de las frontales para llegar.
Día 2: El guarda del refugio nos dijo que para hoy daban mal tiempo: nieve. Y no se equivocó. Amaneció nevando, con una fuerte ventisca que no te dejaba ver nada. Y en la carretera se había acumulado casi medio metro de nieve. Ante esta situación decidimos ponernos las zapatillas e intentar correr carretera abajo por la nieve. Por suerte la nieve era polvo y se podía ir relativamente cómodo. Después nos desviamos por una pista que nos llevaba hacia el pico Caltun, pero que nos fue imposible alcanzar ya que la pista se acabó y la nieve tapaba las marcas; además ya era imposible correr porque la cantidad de nieve acumulada en algunos sitios era excesiva para poder correr. Pero nos llevó todo el día y así lo aprovechamos para preparar nuestra próxima carrera el fin de semana que viene en Font Romeu (Pirineo francés).

Día 3: Hoy también amaneció nevando pero más suave y con algo más de visibilidad por lo que decidimos hacer una ruta que iba hacia el pico Podragu (2.462m). Había mucha nieve y peligro rojo de avalanchas. A medida que subíamos la visibilidad se hacía más escasa y hubo momentos de duda para seguir la ruta adecuada. Tras varias horas de subida conseguimos llegar al cordal a casi 2.200 metros, pero no veíamos la cara norte debido a lo cerrado que estaba. Además la cresta era muy expuesta, bastante vertical, que hacía imposible hacerla con esquís o raquetas. Sólo era posible andando, pero después de subir varios metros, la verticalidad de la pared, la visibilidad casi nula y el frío que teníamos en las manos nos hizo imposible continuar y tuvimos que dar la vuelta. De vuelta visitamos al guarda del refugio y nos comentó que para el día siguiente daban más nieve ¡!!!! Y nos invitó a hacer alguna actividad con él, bien escalada en hielo o intentar subir algún pico.

Día 4: El guarda no se equivocó y volvió a amanecer nevando, todavía más que el día anterior y con menos visibilidad. Así que decidimos subir a visitarle. El refugio se encuentra a 2.000 metros de altura y nos comenta que él en esas situaciones se queda en el refugio meditando, pero esta idea no nos atrae, mejor para la noche. Decide acompañarnos y en el trayecto que hay por la carretera se han producido grandes avalanchas que han taponado casi completamente los túneles que tienen previstos para este tipo de incidentes. En algunos hay más de cinco metros de nieve, pero conseguimos pasarlos por algún hueco que hay. Finalmente subimos a un collado llamado Lezerului, pero sin ninguna visibilidad. Bajamos a otro refugio de Salvamento de montaña donde otros guardas nos invitan a tomar un té caliente y frutos secos. Después decidimos dar la vuelta y se nos echa la noche encima y vuelta a utilizar las frontales. Conseguimos llegar al refugio, pero esta noche la pasaremos aquí.

Día 5: Mejor no mirar por la ventana. No ha parado de nevar. Cada vez hay más nieve y sigue sin poder verse nada. Ni tan siquiera las huellas que habíamos hecho los días anteriores. Bajamos a tientas, teniendo varias caídas porque no puedes ver con claridad el relieve del suelo. Aún así decidimos hacer un último intento y subir por otro valle hacia el pico Paltinului, siguiendo unas marcas azules que hay en piedras grandes o en árboles. No para de nevar pero la senda parece evidente hasta que el valle se bifurca. Conseguimos ver una marca en una roca y comienza una subida muy fuerte en la que después de subir durante un buen tiempo no conseguimos ver ninguna marca más y donde la nieve te llega en algunos momentos a la cintura. Es probable que nos hayamos equivocado, como luego pudimos comprobar, por lo que ante la hora que era decidimos dar la vuelta. Viendo como se presentaban los días y el estado en el que estaba la carretera decidimos adelantar un día la salida porque nos podíamos quedar allí incomunicados. Por suerte los coches en este país suben y bajan por cualquier sitio y nos consiguieron sacar de allí.

A pesar de no poder hacer lo previsto debido a los percances y a las condiciones meteorológicas, la experiencia ha sido muy buena ya que hemos estado en las montañas más escarpadas del país y hemos vuelto decididos a regresar de nuevo este verano para hacer los Carpatos Fagaras corriendo desde un extremo hasta el otro. Hemos hecho unos cálculos aproximados y creemos que en dos días sería posible. Ahí queda el reto.