26 jun. 2012

DE RUTA POR PICOS DE EUROPA


El sábado 23 de junio quedamos mi amigo Pablo Villa, el “Greimman” Valentín de Cangas y yo para hacer un entrenamiento por Picos de Europa. Pablo y yo salimos del puerto de Panderrueda a las 8 menos cuarto de la mañana. Nos dirigimos hacia el collado de Dobres para bajar al refugio de Vegabaño. Hasta aquí tardamos una hora. Desde el refugio seguimos bajando hacia Carombo para seguir la senda que va paralela al Dobra hasta La Jocica, donde habíamos quedado con Valentín. Esto nos llevó una hora y cuarto.

Desde aquí comenzamos a subir por el Abedulu a través de una senda que hay que seguir con mucho ojo, pues se suele perder, ya que es una zona de hierba con pinchos y piedra.  Nuestro objetivo era cruzar por la Muda de Ozania a la canal de Ozania, ya que había subido otras dos veces por ahí y una vez fui hasta Corroble y la otra, que fui con Valentín también, nos metimos en un embolao del copón. Pero esta vez acertamos bien.

Subimos por la canal de Ozania dirección hacia la Torrezuela. A medida que subíamos ya comenzó a aparecer la nieve, que generalmente, estaba en buenas condiciones. Seguimos la senda hacia Fuente Prieta donde cargamos agua, para afrontar la subida casi completamente nevada hacia el collado de Santa María. Desde aquí hay una bajada alucinante, con mucha nieve, donde pudimos practicar la técnica de esquí sobre zapatillas. Bajamos al Jou de los Asturianos para dirigirnos al Jou Santo. Ahora queremos cruzar la Forcadona, que también tiene mucha nieve y donde Pablo casi se nos cae por un agujero que hizo en la nieve prácticamente en el mismo collado de La Forcadona. La bajada por la cara sur no tiene nieve, pero sí que hay bastante en Las Llorosas. Incluso algún paso divertido entre la nieve y  la pared.

Nos encaminamos hacia Vega Huerta y aquí Valentín se separa de nuevo. Le indico por dónde tiene que bajar por La Duernona, para bajar a Carombo, ya que él vino por Amieva. Pablo y yo seguimos. Bajamos por la canal del Perro hacia el collado del Frade y coger la senda que va hacia el Escobaloso para, desde aquí,  deshacer la senda que hicimos a primera hora de la mañana.

Y esto es en imágenes lo que hicimos:

19 jun. 2012

TRAVESERA PICOS DE EUROPA 2012

IX TRAVESERA PICOS DE EUROPA 2012







Día 16 de Junio de 2012, hora: 00:00


Un año más se celebró la que yo considero la carrera más dura y técnica que hay en este país. Una carrera que pasa por tres comunidades autónomas. Y en Arenas de Cabrales nos reunimos otra vez “esos locos que corren”, amigos venidos de todas partes del país, e incluso del extranjero. Y otra vez a intercambiar impresiones y comentarios, casi siempre sobre lo mismo, pero siempre con la misma pasión, incertidumbre y temores…”este año no he entrenado lo suficiente…”, “…yo no he entrenado desniveles…”, “…yo he tenido un problema en la rodilla…”, “…¿crees que lloverá?...”, “…¿qué zapatillas vendrán mejor?...”, “…¿qué llevamos en el camel?...”, etc, etc,…


Así que después de todos estos devaneos, se acerca la hora “H” y nos vamos al Repelao, en el santuario de Covadonga, donde a las 12 de la noche se da la salida a esta IX edición de la Travesera. El tiempo parece que nos ha respetado, pero esto es alta montaña y puede ocurrir de todo. La organización obliga a llevar un material obligatorio, precisamente por eso y porque además todavía hay mucha nieve en varios pasos por los que transcurre la carrera.


Comenzamos a subir por la carretera muy poco tiempo, pues enseguida hay que coger la senda que nos llevará hasta los Lagos. Parece que nadie quiere arriesgar en la salida, a pesar de los “galgos” que se presentan, así que yo a hacer mi carrera y a tirar para adelante. Y detrás me siguen Merillas, Pablo Villa, Quico,… Y vuelvo a tener el mismo percance del año pasado. En uno de los muchos barrizales que hay, ahí se queda mi zapatilla, que por si fuera poco, el que venía detrás la pisa y se llena de barro, bueno un mal menor porque no ocurrió nada grave. Así vamos subiendo hasta llegar al primer control y avituallamiento situado en los Lagos de Covadonga. Y aquí es donde empiezo a notar el primer problema. A pesar de que es casi todo subiendo, cuando hay alguna bajada, mi frontal se baja por completo (se baja sólo caja del led, no la cinta) y tengo que subirla continuamente. Cómo hay que seguir subiendo, no me preocupa mucho. Pero esto va a condicionar mi carrera.


Poco a poco empieza a aparecer la nieve, a medida que nos acercamos al Jou Santo. También hace un viento frío, pero parece que sólo es en la parte alta. Aquí Merillas se retira por problemas físicos. Pasamos el Boquete y comienza la bajada por la canal de Mesones. Y aquí es de verdad donde viene el primer problema gordo. Mi frontal es incapaz de ir derecha y tengo que quitármela de la cabeza y llevarla en la mano y…primer batacazo. Correr con la frontal en la mano es un coñazo; mueves los brazos y vas iluminando como si fueras borracho. Mi frontal se apaga y creí que se acababa la carrera. Y no era por problemas de pilas. Consigo encenderla, pero da menos luz que un mechero. Por si fuera poco intento “apartar una piedra con el tobillo” y vuelta al suelo otra vez y como consecuencia esta vez el resultado es el tobillo medio averiado. Pero sigo bajando, tranquilamente porque no veo en condiciones, pero para abajo. Me acompaña mi inseparable y amigo Pablo y el alicantino. Y llegamos a Caín. La verdad es que el ritmo que llevábamos era más rápido que el del año pasado, pero mi cabreo con la frontal no me hacía correr a gusto. Subiendo la canal de Dobresengros sólo veía prácticamente, lo que me iluminaba la frontal de Pablo y muy poquito más. No sé las veces que caí. Estaba deseando que amaneciese para poder relajarme, porque iba echando chispas por las orejas… Creo que ese cabreo me desgastó más que la carrera en sí


Llegando al Hoyo Grande ya amaneció. Pablo tenía problemas de estómago y no podía seguir el ritmo, así que me fui poco a poco. Pero ya no iba cómodo. Mi cabeza me decía que podía correr más rápido, que otros años iba por ahí como una moto, pero mis piernas se negaban. Subí la Horcada de Caín, con algo de nieve. Aunque en la bajada sí que había bastante nieve. Eso te ayuda a bajar mucho más rápido y cómodo, excepto cuando tienes que cruzar lateralmente el nevero, que se hace incómodo y hay que ir con cuidado, pues un resbalón te puede mandar al fondo del hoyo. Y llego al tercer control situado en el refugio del Urriellu. Joer, parecía que no había corrido casi nada. Iba muy cómodo y prácticamente casi no notaba el cansancio, pero mis piernas se negaban a ir más rápido. Comienza la subida por la canal de la Celada, también con algo de nieve. Voy cuarto, pero mi cabeza me decía que estaba bien, que podía correr y que podía cazar al grupo de cabeza; y convencido estaba de ello. Pero una cosa es lo que pensaba y otra lo que realmente ocurría. Iba, como si fuera entrenando, y no compitiendo. La subida a la Collada Bonita tiene bastante nieve. El primer tramo es un poco complicado por la inclinación lateral que tiene. Después se sube “a saco” para arriba y la organización ha puesto una cuerda de seguridad, aunque hay buenos peldaños en la nieve que te hacen subir “cómodamente”. Una vez en la collada, hay que bajar y también hay otra cuerda de seguridad. Comienza la bajada por la canal de Las Moñetas, donde todavía se conserva bastante nieve que hizo que este primer tramo se bajara mucho más cómodo que si no hubiera nieve. Pero esta canal es caótica. Aunque sea casi siempre hacia abajo, hay tramos en los que es muy difícil correr, porque no hay senda, y el terreno es muy agreste, inestable y con tramos en los que hay que echar las manos para bajar. Solamente al final se suaviza y te permite acelerar el ritmo.


La canal de Las Moñetas nos lleva a las Vegas de Sotres, donde se encuentra el siguiente avituallamiento. Aquí hay que reponer un poco más porque lo que nos viene encima asusta un poco. No es que sea la subida más larga, ni la más dura de la carrera. Pero es la más agónica, porque es la última y las piernas ya llevan muchas horas corriendo. Aún así, son mil metros de desnivel positivo en cuatro o cinco kilómetros. Se trata de la canal de Jidiellu. Y la subida es un tormento, porque no te lleva en línea recta, sino que te va haciendo giros de derecha a izquierda. La subí este invierno llena de nieve y fue una maravilla. Te metes en el fondo de la canal y recto para arriba. En cambio, sin nieve te va torturando con esos zigzag. Solamente al final, donde se estrecha la canal hay bastante nieve. Se sube sin problemas y además hay cadenas a las que poder agarrarse. Este año la subí bastante más lento que el año pasado. Y eso, a pesar de haber llevado bastones, algo que no había hecho nunca. Durante la carrera no los había usado. Los reservaba para esta subida. Pero ni así. Y se llega al Collado de Valdominguero. Desde aquí comienza la bajada, donde nos volvemos a encontrar con nieve de nuevo, que nos lleva por la pista minera hasta el Jito de Escarandi. Y vuelvo a recordar lo del año pasado. Desde Las Vegas de Sotres al Jito, le había recortado a Chus veintidós minutos. Y este año iba con la misma intención. Iba…pretérito imperfecto del verbo ir…”; pues se quedó en eso, en la intención. En la bajada de la pista apareció la niebla. Llego al Jito, último avituallamiento y me lo tomo con calma (como casi siempre). Pero ahora hay que ir con más atención. La niebla no facilita la visión de las banderas, ni de las marcas. A veces, incluso, hay que pararse y aminorar el ritmo para buscar la siguiente marca, pues la niebla es densa. Personalmente no me afectó mucho, pues ya conocía la zona de otras ediciones, aunque seguramente habría muchos corredores que no conocerían tan bien la zona y tendrían bastantes más problemas para orientarse. Después de este tramo de sendas de barro y praderías llegamos a la última bajada, la calzada romana del Caoru. Debido a la niebla, esta bajada estaba muy delicada, pues es una calzada con muchas piedras redondas y completamente mojada. Una persona de la organización te advierte antes de entrar en la calzada de lo delicado de la bajada. Y para que veas que es cierto, lo compruebas nada más empezar, otro nuevo batacazo, y ya he perdido la cuenta. Pues nada, a seguir bajando con cuidado hasta llegar por fin a la meta en Arenas de Cabrales. Todavía no he mirado ni el tiempo que hice. Creo que unas doce horas y cuarenta minutos. Tampoco me preocupa. Es más, creo que hice casi media hora más que el año pasado. También me es igual. Eso sí, acabé teniendo la impresión que podía dar otra vuelta. Y no es coña. Con tan buenas sensaciones que el domingo salí a entrenar de nuevo más de dos horas. No es lo que yo había pensado al principio, pero coño, es para estar contento de todos modos.


La pena es que no me pude quedar a la entrega de premios, ni esperar a ver llegar a algunos de mis amigos que la habían preparado con mucha ilusión y darle esos ánimos y felicitaciones, pero hay que cumplir con otros compromisos y tuve que irme. Ya lo haré durante estos días y volveremos a intercambiar sensaciones, impresiones y toda esa magia que envuelve a este tipo de carreras.


Y ahora me toca hacer de malo. Aunque son comentarios que provienen de más corredores, incluido yo, voy a exponer algo que no me gusta y que estoy viendo últimamente en algunas carreras, incluida esta.


El REGLAMENTO, es para CUMPLIRLO, sí o sí, desde el primero hasta el último. Y esto NO se hace. Y NO se ha hecho en esta carrera. A pesar de las “amenazas” de la organización, hay corredores que se lo saltan a la torera. Corredores de todo tipo, desde los de cabeza hasta los de la cola (especialmente los primeros). Estoy seguro que no va a influir prácticamente para nada en el resultado, pero es el Reglamento y punto. Ojo, y no sólo ocurre en carreras más “populares”, también lo he visto y comprobado en carreras de la copa del mundo. Y puedo dar nombres y apellidos. Y se puede comprobar con imágenes.


Así que seamos serios, consecuentes y a la organización no debería temblarle el pulso a la hora de tomar medidas y no intentar “quedar bien”, pues así no lo hace. He visto en algunas carreras como descalificaban al primer clasificado, al segundo,…e incluso a alguno que iba el cincuenta. Es lo que se DEBE hacer. Así que espero que en próximas ediciones, tanto en esta carrera, como en cualquier otra, la organización haga cumplir el reglamento y los corredores sean más serios y responsables. Creo que es cuestión de educación y respeto, tanto a unos como a otros.


Traducción "libre" y muy interesante de Nicolas, el corredor francés, de la Travesera de Picos:

Versión traducida de TRAVERSEE DES PICOS LE RECIT.docx


74 kilometros - m D 6600 - D-6650m


Historia de una carrera Ultra por Alta Montaña

Hacía mucho tiempo que esperaba para participar en ésta famosa Travesera de los Picos de Europa. Desde principios de 2011 creo. Yo había descubierto la información al azar en Facebook (¡no son todos malos en las redes sociales!), Y he visto la historia del Gran corredor español Salvador Calvo. A principios del año 2012, en busca de información precisa para las inscripciones, es Oscar Pérez López quien me informa del sitio para ver y unos datos para no perderse. Unos días más tarde, con amigos de la Xteph Lemur de equipo, Stephane y el Pollito, estamos inmersos en este nuevo reto.

Hablamos de reto, todos se han centrado en esta primera mitad de la temporada en este objetivo, nos preparamos para tratar de completar esta ruta de 74 kilometros y 6550m de d +.

Antes de leer este relato de la carrera que esperamos descubrir un poco más esta carrera y este Macizo suntuoso, primero debe leer el primer artículo de esta presentación. A continuación, tendrá una buena visión del ambiente, por supuesto, las pendientes, es mejor estar en mi historia.

¿Cómo me informé sobre este evento?

Un comienzo complicado de la temporada con problemas recurrentes en las pantorrillas. ¿Desgarrón mal cuidado? ¿Las contracturas? Confieso no haber tenido respuestas muy claras ... pero hasta ahora, siempre he tenido una forma física muy buena, porque he hecho un montón de ciclismo de montaña. Desde mediados de mayo, incluso encadenado un ciclo completo de cuatro semanas con cerca de 15 horas de entrenamiento / semana, incluyendo la Travesía del País Vasco cruzar en bicicleta sin parar, y concluyó de forma brillante por el Raid Xikint'O el fin de semana precedente al evento. Níckel ... excepto el miércoles antes de la carrera, a J-3, un pequeño footing anodino solo para probar el material y la bolsa, las contracturas grandes en la pantorrilla derecha (si bien es la izquierda que me molesta desde el comienzo de temporada) Obligado a detener la sesión, la carrera está imposible. Enseguida, la moral de lleva un duro golpe ... ¿por qué ir a los Picos de Europa en este estado? Horas de coche para ser bloqueado por el dolor como después de 2 kilometros? Durante 2 días, sin entrenamiento, prefiero no probar o incluso si se trata o no ... me decidí a ir de todos modos, porque esperar tanto tiempo! No tengo ninguna ilusión dentro de mí, pero yo prefiero no escuchar, hacer como si nada hubiera pasado ... Me alegro de ser así, pero un poco disgustado, al mismo tiempo! Sentimiento muy complicado como antes de la carrera ...

Viernes, 14 de junio 2012.

10am. Aquí estamos en Urrugne, con destino a Asturias. El Lemur'''' equipo se está moviendo con fuerza, Xteph, Bip Bip, Pollito, y Marxtel. 5 corredores a la salida ... ¿cómo a la llegada? Las estadísticas tienden a decir que quizás dos ... espero que sea de otra manera. Todo el mundo está a la vez motivado, curioso por ver lo que nos espera en éste Macizo tan hermoso como exigente ... y un poco preocupado. Rumbo a Arenas de Cabrales.

En tanto deciros que el camino se ha ido rápido. Llegamos después de unos pocos descansos a las 15:00. Formalidades de dorsales en un hotel frente al Pico Uriellu (o Naranjo de Bulnes), todo un símbolo. El único punto de vista del Valle de la torre tan popular entre los grandes escaladores. Somos 450 en los formularios de inscripción. Nos enteramos, de paso, que podemos enviar una bolsa durante la carrera, al km 48 ... lástima no haberlo sabido antes, pero todavía vamos a usarlo. Luego, con una salida a la medianoche, nos fuimos directamente al lugar de Salida, en Covadonga, ya que esta es una carrera en línea, la TRAVESERA INTEGRAL los Picos de Europa. El nombre de Covadonga me sonaba a mí ya que de manera regular llegan a las alturas de la Vuelta en los Lagos de Covadonga, un juez implacable ... seguramente como nuestro Tourmalet para nosotros! Llego al lugar alrededor de las 18h, entonces tomó el tiempo para una hermosa visita turística en el Santuario de Covadonga. Encerrado entre montañas, Covadonga es un santuario religioso popular y hermoso. Este pequeño paseo definitivamente valió la pena el desvío.

Poco a poco, el reloj no se detiene. Preparación de bolsas, la comida a los pies de la camioneta, una siesta al atardecer ... la hora se acerca. Siempre preocupado por mi pantorrilla, entonces Martxel me propone echar un vistazo. En el punto donde estoy, me engancho a lo que sea. Resulta que Marxtel, sin estar bajo un fisioterapeuta, tiene buenas condiciones para esto. Se siente el malestar directamente: tiene enormes contracturas en los gemelos. Entonces, ¿qué? 30 ... "hiper masaje profesional, la presión, la fricción ... es muy doloroso a veces, pero sé que mi buen fisio me había hecho la misma manipulación recientemente y que ha tenido mucho éxito. Cuando termina, las contracturas siguen ahí ... pero el gemelo es mucho más flexible. Una buena cinta en la parte superior de cada una de las medias de compresión de la pantorrilla más todavía ... y ya veremos. En mi cabeza, me digo que los primeros 2 km de alquitrán serán cruciales. Si eso sucede aún queda mucho. Después me digo que haría el puente bajo por la primera gran bajada ... en caso de que las contracturas excéntricas sean también imposibles de soportar ... un montón de preguntas en mi cabeza en realidad. Pase lo que pase en este momento.

El clima, las condiciones eran de un día perfecto. ... A pocas horas de comenzar las nubes aparecen, desaparecen, los pronósticos no son positivos ... ... difícil saber qué pensar ... qué lástima, si se descubre el macizo, sin reparar en la parte superior.

Menos de 30 minutos antes del comienzo ... es buena noche, comienza a tener una buena efervescencia, las últimas fotos de grupo ... y estamos listos para salir en medio del pelotón español. Chips de control de tiempo electrónico, las últimas recomendaciones del Director de Carrera: las condiciones meteorológicas no son buenas. A pesar de las estrellas sobre nuestras cabezas, la lluvia se anunció en la mañana ... Entonces tratar de recuperar mi Gore-Tex que queda en la bolsa del km48 ... pero ya es demasiado tarde, mi pequeño cortavientos hará el trabajo hasta allá. Si llego ......

Sábado, 15 de junio - 0:00 - Inicio de la carrera

Sección 1 - CALENTAMIENTO

Covadonga (km 0-155m) - Col de Jou Santu (KM22-2115m)

22 kilometros - + D 2340 - D-450

1 Avituallamiento

Me pongo a mí mismo voluntariamente apartado de las líneas del frente, con Stephane. El inicio se da. En estos dos kilometros de asfalto pequeños, el ritmo es rápido. Como de costumbre ... Me parece increíble, a qué es debido. Poco importa. De todos modos, me centro en mi pantorrilla, mi único punto de atención. Cada vez que piso trato de no empujar demasiado duro, me tomo un paso más oblicuo ... las contracturas están allí de todos modos. No es tranquilizador, pero el dolor sigue siendo el mismo. En Covadonga, ataco la pista en la posición 30-40 probablemente. Ahora entiendo algo del inicio rápido, ya que ha atascado un poco, pero nada demasiado serio, sólo lo suficiente para no encender el contrario! Estoy obsesionado con él ... tira la pantorrilla derecha ... se está tirando por delante ... pero aún así ... ya no se ha lanzado a la vez como el Trail Drôme Lafuma ya está! Una vez pasada la primera pared, el rango de primer kilómetro de recuerdos, pendientes pronunciadas, pendientes corribles... todo lo que necesitaba no sólo para los gemelos. Al nivel de forma, me siento como que estoy muy bien, porque subo poco a poco, y mi corazón se ha estabilizado entre 145 y 155 solamente (FC máx 185) ... pero por ahora mi atención está en otra parte. Caminamos juntos con Stephane, ya sé que vamos a estar por delante de nuestras predicciones en el KM11, avituallamiento en los Lagos de Covadonga. Sobre una base de 13h de carrera (Top 5 en 2011), debía pasar en 1:45 y aquí estamos en 1:30! ... Esto me anima mi decisión de ir tranquilamente ... muchos corredores llevan ciertamente a un ritmo demasiado rápido. Breve descanso para llenar del agua la bolsa, pequeña pausa técnica entre dos coches ... y nos vamos para los sólo 3 km de pistas, casi llanos de la carrera. Una vez más, mi atención se centra en la pantorrilla, me aseguro de no poner demasiado, me puede ralentizar un poco. Stephane así paso, así tira siempre pero así pasa ... y nos acercamos a la primera gran ascensión La moral está empezando a ser buena ... la dirección a seguir será el gran descenso hacia Caín! Si el dolor se mantiene estable, ahora no atacaría más que eso. Tan sólo sensaciones extrañas'''', pero que no me impiden en absoluto a avanzar a buen ritmo. Eso es esencial, recuerdo que el día anterior o unas horas, no me lo podía creer en absoluto.

KM14. Esta vez se ataca el monte en serio. Vuelvo a mi mundo. Se pasa a modo de marcha, los bastones son una necesidad, se ataca recto a la pendiente. Hay 900 + d para llegar a la parte alta Poco a poco, sin realmente darse cuenta de ello, adopto un ritmo bastante sostenido, sin dejar de controlar mi corazón a 155 pulsaciones por minuto. Stéphane se reserva algo ... ahora todo el mundo hace su carrera, es mejor para todos. Poco a poco, me concentro en las tensiones cada vez menos, y disfrutar de estos momentos de Montaña por la noche. Las estrellas siguen ahí, se distinguen las cumbres. Adelanto corredores lentamente, pero es difícil saber dónde estoy. Veo bastantes luces rojas intermitentes en la parte delantera ... pero no me importa. Lo que realmente me sorprendió en ese tramo de la noche, es sobre todo el número de personas de la organización colocado en la Montaña! ¡Impresionante! Todos los 10 ', el giro de una roca, una vez, un frente y nos deslumbra alguien que está ahí para asegurarse de que todo va bien, para una palabra de aliento. La organización está bien preparada, la seguridad aparece como una prioridad, estamos ... tierra de montañeros, de eso no hay duda.

En la parte superior de la subida, un viento terrible empieza a soplar. En algunas partes liberadas, hace mucho frío. Muy rápido, me tomo el tiempo para un pequeño descanso para poner mi corta vientos. Es más prudente. Estamos a 2000m. Los primeros neveros hacen su aparición ... la alta montaña es nuestra. Antes de desviar a Caín, éste primer tramo de carrera termina con una serie de subidas - descensos de varios collados pequeños. Todo es mineral, los neveros son muchos, aunque algunas partes son muy empinadas hacia abajo. Se requiere hacer un poco el equilibrista, pero la calidad de nieve es perfecto, la precisa. Que la gozada en este tramo, entre las rocas y la nieve, solo en la noche estrellada a más de 2000m ... ¿qué más pedir? En el último collado, de repente, una pendiente vertical se inclina ante nosotros, y las luces de la aldea aparecen, 1600m en descenso Es increíble ésta verticalidad. Las luces parecen a la vez tan cerca y tan lejos ... otra carrera se iniciará en mi cabeza. Sin embargo, esta primera sección de calentamiento, con 2450m de d + era magnífica. Los tirones tienden a estancarse, lo cual es alentador. La forma es súper buena, he cumplido al pié de la letra mi “ plan de Carrera”, aunque estoy bastante por delante de mis mejores predicciones ... estad atentos.



Sección 2 - LA TRAVESERA VERTICAL

Col de Jou Santu (KM22-2115m) - Col de Valdominguero (km52-2140m)

26 kilometros - + D 3830 - D-3730

3 Refresco

Muy rápidamente, deslizándose entre las rocas en esta empinada pendiente, me detengo para eliminar el corta vientos. Al abrigo del viento, se hace pesado. Los primeros pasos son vacilantes descenso, por lo que es una técnica muy difícil. Me tomará un poco de tiempo para adaptarme a encontrar mi ritmo en este descenso infernal de 1.600 metros en menos de 5 km. Yo me las arreglo en éste sector, sabiendo que yo estoy delante, y sabiendo lo que me espera todavía. Trato de hacer pequeños pasos a buen ritmo, sin poner fuerte presión sobre los cuádriceps ... me gusta. Las luces de Caín aparecen y desaparecen a voluntad de las secciones del terreno, poco más pronunciadas con un poco de vacío en el lado ... Me digo que es el lugar perfecto para organizar una mega-kilometro vertical! A pesar de este descenso de largo. Por contra, acabo de llegar a la aldea, e inmediatamente avituallo. Eso es bueno! ninguna transición. Son las 4:25. Yo había previsto pasar hacia 4:45 o 5am creo. Estoy pues adelantado en el tiempo correcto! Al azar, sin preguntar, yo echo un ojo en el hoja de control, y me doy cuenta que soy 7 º! Yo no sabía del todo donde yo estaba, y no me hubiera importado en absoluto ... pero la sed de conocimiento era demasiado fuerte! Por contra, no he mirado los tiempos de paso, seguí corriendo a mi ritmo.

Después de llenar la bolsa de agua y un avitualla pequeño, aquí vamos de nuevo. La travesía de la aldea debe durar en todos y para todos para 500 metros ... y nos metemos directos en la pendiente. En menos de 8 km, 2000 metros para subir. El comienzo es súper escarpado, con unos cuantos pasos con las manos en los pequeños pasillos estrechos! Detrás de mí las luces de la aldea se alejan de nuevo, y enfrente, la serpiente de frontales en el descenso a Caín es hermoso. Bastante rápido, adelanto a un nuevo corredor, luego dos a la vez ... Rápidamente hago cálculos en mi cabeza después de haber echado un ojo en la hoja de un Caín para saber dónde estoy. Queda un mundo por delante. No cunda el pánico todavía. Empiezo a hacer caso omiso de estas tensiones aún presentes, pero poco molestas en el gemelo, pero por contra, en ausencia de camino, me concentro sobre el balizaje. De hecho, hay muy pocas balizas reflectantes aquí, sin duda el hecho de que casi todos los corredores pasarán las primeras luces del día ... pero para nosotros no es fácil. Cuando veo a uno de estos señalizadores hacia lo alto con su linterna frontal, entonces puedo dibujar una línea recta con él ... y así sucesivamente. He temido perderme el camino ... incluso hacer algún directo en el pedregal en los desplomes! Apagaré mi frontal en breve. Me acerco al primer collado, que precede a la última parte hacia la Horcada de Caín. Las altas montañas del Macizo Central (de Urrieles) Picos se desvela. Hermosas agujas, paredes hermosas, un circo hermoso con neveros por todas partes. Es magnífico. Pero, ¿dónde vamos a franquear este paso? Se trata de 500 metros para subir ... estamos comprometidos en el fondo del circo a través de los neveros. Otro corredor delante de mí ... y otro un poco más adelante, a pocos minutos. Creo que sin querer, he hecho una gran remontada en esta parte, y esto será confirmado por los tiempos de vuelta más detallados. Pero aprovecho el 100% todavía. Detrás de nosotros, las nubes parecen tapar el fondo del valle de donde venimos ... pero por contra, justo por delante de nosotros, podemos distinguir el paso del collado ... y los colores extraordinarios, son visibles por encima de los neveros. Es rojo, naranja, rosa ... como si hubiera un gigantesco fuego por detrás del collado ... pero el sol parece esperarnos. Recojo mis bastones, saco mi cámara que hasta entonces habían permanecido en el bolsillo de mi pantalón corto, y luego voy a disfrutar de estos momentos. Este instante corresponde a las primeras imágenes del cortometraje realizado, momentos mágicos en unas montañas, difíciles de describir. El corredor español, que está sentado a mi lado (Sebastián Sánchez) es difícil de creer ... Me ataca, le supero, me detengo ... continúa como si nada hubiera pasado, pero yo prefiero disfrutar de estos momentos de la carrera únicos, también sé que el camino es aún muy largo. Esto no es una pérdida de tiempo estoy seguro. Desde el collado, vemos la famosa Torre de Urriellu, el sol está directamente en frente, las imágenes son impresionantes. Llego a los neveros, cámara en mano ... puro placer de la montaña. Es emocionante. No son ni siquiera las 7 am, tras 7 horas, casi 4500m de d + ya ... y esta es la felicidad. Los pocos kilómetros antes del Refugio de Urriellu pasó como un relámpago y eso que era tan hermoso. Llego a la avituallamiento delante de Sebastián, pero en el tiempo para avituallar y llenar con agua, se había ido ... el juego del gato y el ratón ha comenzado. Saboreo esta ventana de tiempo extraordinario, a años de luz de las previsiones más optimistas. Es simplemente perfecto. Después de saludar a todos estos amables voluntarios siempre están dispuestos a llenar la bolsa, cantando'' Makina Campeon'' o'' Makina '' ... voy de nuevo en el camino. Bordear ésta torre cada vez más impresionante, ahora debemos hacer frente a la subida de la Collada Bonita, por un pequeño hoyuelo en el perfil pero aún así de + 500 metros en unos pocos cientos de metros, de hecho. Para mí lo más duro recorrido, con este fin en los desprendimientos de tierra que dar un paso atrás cada 2 adelante por lo que la pendiente es pronunciada. Pero, de nuevo, la decoración está a la altura de la dificultad. La torre está ahora detrás de nosotros, el sol ilumina las cumbres, y la Collada Bonita, atraviesa la muralla entre dos picos ... el camino es difícil de adivinar desde arriba de modo que parece poco probable que pase recto Mi ritmo sigue siendo muy bueno. Alcancé a Sebastián rápidamente en la subida, y en la parte superior, que se remontan incluso a menos de 2 'en el corredor anterior (yo pensaba que era el segundo ... pero que en realidad fué que era 1º. ... yo guardo mis cálculos! Yo no soy un profesor de matemáticas que es sabido...). Tengo un gran ritmo en las subidas, y en la gestión, algo más bajo en descenso no, todo va mejor aún. Es genial. En la escalada al collado, veo que el corredor que me precede un poco más abajo, la brecha se reduce. Pero con mi cámara, estoy un poco molesto para atacar la primera parte. Una cuerda, un nevero, piedras ... y una pendiente de 50 ° Opto por la neviza, dejando la cuerda ... y todavía se cae por un nevero que la hace, es pura delicia. Pero la fiesta no duró mucho tiempo ... una vez que los neveros han desaparecido a medida del descenso, los 1.300 metros a bajar hacia Las Vegas de Sotres (Km48) son terribles. Terribles, por la fuerte pendiente y técnicamente sobre todo! Se desarrolla en lapiaces gigantescos, hay piedras por todas partes, cortantes y ancladas en el suelo ... obligándolos a saltar de piedra en piedra sin interrupción, lo que obliga a mantener una concentración máxima de principio a fin. El fondo del valle es claramente visible y parece muy cerca, pero el descenso es interminable. Sin tregua, no hay forma de recuperar, excepto para caminar. Una vez más, los excursionistas y alpinistas todavía dispersos en los valles salvajes cantando Campeones. Y dar información. A pesar de que no siempre entiendo éstos estímulos en español, he entendido uno:'' El primero está a 2'' '?? Fue entonces cuando me doy cuenta de mi cuenta de errores, en realidad estoy en cabeza de carrera, no muy lejos del líder, por varios kilómetros, sin saberlo. Pero aún no cunda el pánico, me encuentro a mi ritmo ... quedan casi 4 h. de carrera si todo va bien, y un último desafío en el aterrador ver videos de los últimos años. Llego al avituallammiento en la posición de 2º y luego otra vez como siempre en 3ª posición detrás de Sebastián. Me tomé el tiempo para cambiar gracias al soporte de la bolsa con una camiseta sin mangas en seco. Aquí voy de nuevo a estrenar para este último ascenso, que anunció en 1100m de d+ en 3,3 km. Todavía estamos por encima de las nubes, las condiciones siempre son perfectas. Es increíble, todavía disfrutar de estos hermosos Picos de Europa, el comienzo del tercer Macizo, el Macizo Oriental llamado de Andara.



El comienzo no parece tan fuerte ... pero pronto, entrar en un circo con paredes que se interponen ante nosotros. La ruta va a la parte inferior del círco ... y la parte final parece francamente vertical. Yo distingo entre dos siluetas de dos rocas en la parte superior y luego comprendo por qué ésta subida es tan dura en este momento de la carrera. Los bastones se requiere siempre ... mis dos predecesores en el punto de mira. Me cambié el modo de robot, mantener un ojo en mi altímetro para saber donde estoy ... y todavía se hace más fuerte! A los pocos minutos rebaso a Sebastián, y veo al líder en lo alto. De hecho, son dos, tiene una “liebre” para el final de la carrera, obviamente. Yo mido la distancia que me separa de él con regularidad, y me doy cuenta de que yo retrocedo poco a poco. Es indignante. Y ... casi no lo suficiente. El final es realmente terrible. Estoy casi sobre él, pero tengo que colocar mis bastones ... y aseguro mi cámara, por supuesto. La pared final es de escalada. Yo, incluso, he perdido mi cámara. Las dos manos son útiles. Por suerte había una persona de la organización por debajo para evitarme bajar a buscarla. Algunos peldaños de escalera en el nevero final, y aquí estoy en el Collado de Valdominguero. Más de 6.000 de d + en 50 km de carrera, de regalo. El primero se llegó unos segundos antes, pero anotó sin parar. No me precipito por la pena, todavía hay más de 20 km ... Mido bien el largo del camino. Esta vez, la brecha con tercero parece mayor así que esta vez no sé si nos encontramos otra vez. Sigo este largo descenso en el Macizo de Andara!

Sección 3 - EL DESCENSO INTERMINABLE

Pase Valdominguero (km52-2140m) - Arenas de Cabrales (KM74 - 140m)

22 kilometros - 350 D + - D-2350

1 AVITUALLAMIENTO

EL 1º y su Liebre van justo delante de mí a menos de un minuto, en las por las primeras rampas de descenso. En un principio, siempre es muy técnico y mineral. Algunos cruces entre los escombros, las pendientes son menos brutales ahora. Siempre están a la vista. Sigo pensando que mi manejo de la carrera, a mi dieta ... y los km terribles por delante, con los aumentos, los tramos para correr que tanto detesto en realidad yo soy un gran caminante, no un corredor. En resumen estoy divagando ... sigo. Llegamos de nuevo a un universo de lapiaces, con precipicios al borde del camino. El trazado hace zig zag y, la gana de atacar es tentadora, pero es imposible de otro modo a atascarse frente a un agujero de varios metros. Después de 30 'de descenso alrededor, nos encontramos ahora (algunos dirían que por fin) en un camino corrible Debemos llegar hasta el avituallamiento, situado a 14 km de la meta. El ambiente cambiará en ese momento. Avanzamos en las nubes, la visibilidad es de sólo unas pocas decenas de metros, no puedo saber dónde están. Ahora estamos por debajo del refugio de Andara, sobre la pista de 4km de largo que conduce a éste avituallamiento. Las sensaciones siguen siendo buenas. Llego al avituallamiento y el líder está ahí, sentado en el suelo. Así que ahí estaba yo, sin saberlo, en cabeza de la Travesera de los Picos de Europa .

Una vez más, me tomo el tiempo para comer plátanos y beber una coca-cola ... pero ahora Kiko y su liebre demarran de inmediato. Esta vez, terminó la vitualla, al instante hago lo mismo. Ahora no voy a dejar ir y darle un ir a por todas! Todos los alientos son para Kiko en este avituallamiento, y esto es bastante normal, ya que en realidad es el corredor del pueblo, el corredor miembro de la Asociación de Montañeros organizadora 9 años que esperan la victoria de un corredor de Cabrales. Todo el valle está detrás de él. Era favorito en el comienzo junto con Salvador Calvo en particular. Y aquí estoy de aguafiestas, en medio. El pequeño francés salido de la nada que viene a estropear la fiesta. Así que dejamos los tres (como la liebre todavía está allí), para 14 kilometros, comenzamos por 3 km de falsos llanos un descenso, y de entrada, él me ataca fuerte. Desarrolla a gran velocidad, me agarro ésta vez, me las arreglo, sobre todo ... caminando la liebre estalla y nos deja marchar irremediablemente ésta vez ;en el fondo, me veo obligado a dejarlo ir, toco en el rojo . Pero detrás de las pequeñas subidas, le tengo a vista, y algunos caminaban en una pendiente poco que hacer de nuevo la unión. La lluvia hizo su aparición, la niebla es densa ... el final de la carrera cambia por completo todo en comparación con el resto del día. El indicador de final hacia Cabrales se hace sólo 6 km de la meta, los km. se hacen largos justo antes. Impulsos, subidas, bajadas, donde se pueda, correr, ... me aferro a sus faldones. Pero la inversa no es posible, no puedo tomar la cabeza. Me aferro, él no llega a soltarme a pesar del cambio de ritmo ... pero es cada vez más duro. Creo que esta parte es interminable, tengo un deseo es que la pendiente se incline fuertemente otra vez, para encontrar el terreno técnico. Bueno ... por fin sé.

El final es una verdadera carnicería. Los últimos 800 metros de desnivel sobre Cabrales se hacen sobre en una calzada romana y el 20% de pendiente media, con las rocas en todas las direcciones. Ultra-técnica. Y si se añade un poco de lluvia en la parte superior, da una pista de patinaje para corredores cansados. La sensación de correr sobre cáscaras de huevo durante varios kilómetros. Kiko conoce el camino a la punta de los dedos, es innegable. Además, debo decir que sin seguidor de cerca (Liebre), creo que habría perdido mucho tiempo en este sector, a la vez para identificar la traza no siempre es evidente, y también por la fatiga, no habría tenido la mente en estos sectores interminables. Sin embargo, a pocos kilómetros de la meta, todavía estamos los 2 en cabeza de carrera. Empezamos a hablar con mis pocas palabras de español ... pero es demasiado tímido. Me propone, sin embargo una llegada juntos al final de la calzada romana ... Creo que acepta la propuesta, porque de todos modos, yo no podría haber aguantado mejor en este final tortuoso y rodante, sería casi necesario una última dificultad grande cuando fuerzo mis bastones. El hecho es, a 2 km de la meta, las piedras desaparecen, un hermoso sendero se abre bajo nuestros pies, y hete aquí que Kiko, parte casi al Sprint?? Difícil de entender ... yo levanto también, mi ritmo es más fuerte, pero imposible seguirle el paso. Sigo, Kiko se ha ido. El pueblo está muy cerca ... siento que estoy rodando por las últimas pendientes, y de repente, oigo grandes explosiones. Esto significa que Kiko ya ha llegado. Increíble, me queda casi 1 Km. por recorrer?? Terminó como una bomba. No voy remolcado, pero el está evidentemente del todo tocado, sin duda motivado por esta llegada a su pueblo, ante los suyos. Así son las carreras. Por último, es bien merecido, cuando hizo toda la carrera en cabeza desde la salida. Le he preocupado en la última subida, y después de mi vuelta por el último avituallamiento, pero poco más. Termino con la satisfacción de haber hecho una gran carrera, inesperado en vista de las condiciones en la salida, con una gestión muy buena, una gran forma ... y después de probar mi suerte. Ya es enorme. Estoy en las calles de Cabrales, y pasar bajo el arco en 12:11. Los tiempos son excelentes, ya que están a pocos minutos del tiempo de referencia logrado por Txus Romon el año pasado, y Txus es un excelente corredor español. Algunas palabras en español para el micrófono y la televisión local ... paso a recuperar, la cabeza llena de imágenes. Sebastián Sánchez, seguido por Salvador Calvo acabaron en la 3 ª y 4 ª posición.

Con Xteph, Armelle y Martxel, estamos en busca de Bip Bip y el Pollito todavía en las laderas de los Picos. Es difícil saber dónde están, en qué estado ... pero al final, van a superar este gran desafío a través de estas hermosas montañas. Stéphane en el lugar 40 º en 16:00, y el Pollo 162 º lugar en 20 horas, así de memmoria. ¡Increíble. Al final, , 3 de 5 en la llegada, le ganamos a las estadísticas y a pesar de una noche bajo las estrellas (una colchoneta hinchable en el hormigón del estacionamiento, ocultos detrás de una barra de bar) , contentos los 05.05 que nos pusimos en camino de retorno a la mañana siguiente.

Con una convicción, vamos a volver en el macizo. Para la carrera yo no lo sé, pero para recorrer esos caminos en bellas etapas, está asegurado.

Esperando que hayan disfrutado la lectura de esta historia de esta montaña de ultra a través de los Picos de Europa'', ¡la Carrera por Montaña mas dura del Mundo!

Nos vemos pronto para seguir.

Le Lemurien.

15 may. 2012

TRANSVULCANIA 2012

TRANSVULCANIA 2012 - Mayo, 12

 Un año más, y ya van tres, volvimos a esta preciosa isla para correr una vez más esta carrera. No soy de los que repiten carreras, no me gusta repetir carreras, pero es que hay algunas, que de una manera u otra te enganchan y ésta es una de ellas, no sólo por el recorrido, que tiene atractivo, sobre todo por la gente, por la organización y por el trato que recibes.
 Pero es que además este año la carrera puntuaba para la copa del mundo y allí estaban todos los cracks mundiales de la distancia. Menudo elenco de runners…anda que no había para repartir bacalao…corredores de casi treinta países, la creme de la creme, y allí llegó el “abuelo”, coño es que parezco el padre de todos (al menos de los que entraron delante de mí). Pero me gusta “pelearme” con estos chavales, aunque la mayoría sean ya profesionales.
 Cuando ves este panorama lo primero que te viene a la cabeza es: coño, si entro entre los cincuenta primeros en esta carrera me doy con un canto en los dientes, pero si esto parece una carrera de galgos…
Y por si fuera poco, cuando llego al aeropuerto de la isla me anuncian que entra una ola de calor, ¡¡¡qué bien!!!, llevo entrenando todo el mes con agua y nieve, lluvia y ventisca,  y con una temperatura que no sobrepasa los diez grados y me vienen con una ola de calor…”…toma Moreno…”
Y me voy al hotel, al lado del mar, y sin poder meterme en el agua porque piensas que no es bueno mojar mucho las piernas antes de la carrera, que gilipollez, ni que fuera profesional, pero aún así me contengo, es que uno se toma esto demasiado en serio. Sólo pienso que después de la carrera me van a salir escamas, porque no voy a salir del agua y, más con la temperatura que hace.
 Y para más inri cuando vas a desayunar o a cenar, con todo ese buffet, con toda esa comida que te entra por los ojos y otra vez a contenerte para no ponerte morado con todas esa cantidad y variedad de comida y, lo peor, las tartas y los helados, joer seré gilipollas, ni que fuera a batir el record del mundo y vuelta a pensar en el domingo después de la carrera, no voy a dejar ni una tarta…
Pero vamos a la carrera. Según la organización, éramos más del 1.500 corredores, eso sí, repartidos en diversas categorías y distancias. La prueba reina salía a las 6 de la mañana del Faro de Fuencaliente. La temperatura ya era alta y soplaba el sempiterno viento que hay por este lugar.
La primera parte del recorrido es en continua subida por una senda de arena volcánica que hace difícil la tracción.  Y los galgos tirando como motos. Y yo me encuentro con unas sensaciones muy raras. Con lo bien que había entrenado, de pronto veo que tengo fuerzas, que mis pulmones y mi corazón quieren tirar más, pero mis piernas me dicen que lo contrario, no me lo puedo creer, pero si acabamos de empezar.
Pues nada majo, a seguir como sea, céntrate en tu carrera y trata de llegar como sea. No tengo ni idea de la posición en la que voy y la verdad es que me importa un carajo. Quiero ir quemando etapas, poco a poco. No voy subiendo cómodo, para colmo me sale una rozadura en las partes nobles y parece que voy corriendo montado a caballo, hasta que llego al roque de las Nieves dónde un puesto de Protección Civil me da vaselina para aliviar mis partes, a cambio de perder diez minutos. Me es igual.
Lo curioso es que tampoco he pasado tanto calor como parecía. Es más, creo que no había tanto. Me hubiera gustado que hubieran estado en la primera edición de esta carrera, que se celebró en julio. En el Roque de los Muchachos tuvimos más de 44 grados. Aquello sí que fue una ola de calor, una auténtica hecatombe. Hoy no sé si llegamos a los 35 grados, lo dudo.
Pero sigamos corriendo. Después del punto culminante de la prueba, el Roque de los Muchachos, comenzamos una ligera bajada, con varios repechos durante un par de kilómetros, hasta llegar al bosque dónde aquí sí que comienza la verdadera bajada. Una bajada divertida pero, cuidado que engaña. 
Yo lo advertí a algunos de los amigos que venían por primera vez. El verdadero calor comienza después de la bajada del bosque, que continúas bajando, por una senda-camino de piedras y aquí el calor sí que empieza a golpear con más fuerza hasta llegar a la bajada en zigzag a la playa de Tazacorte. La verdad es que iba bajando cómodo, no como me gusta o estoy acostumbrado, pero bien, además iba adelantando a corredores, la mayoría tocados por el calor.
Pero quedaba la última tachuela del recorrido. Y esta vez también hizo mucho daño. De los últimos cinco o seis kilómetros desde Tazacorte, el primero kilómetro y medio es por asfalto, en muy ligera subida, pero después de girar a la derecha por el puente, ese duro y corto repecho es mortal. Ahí sí que sudaba a mares. Ahí sí que sufrió la gente.
Aviso a posibles participantes. Ojo con esa última subida. Una vez que subes por un camino de piedras y llegas a la carretera te enfrentas a los dos últimos kilómetros de asfalto y llanos hasta la meta en Los Llanos de Aridane. He pasado a tres corredores en la subida y me uno a un francés los últimos dos kilómetros entrando juntos a la meta.
Miro el tiempo y no me lo puedo creer: 8h 25’ (19 y 20 de la general). He bajado casi veinticinco  minutos mi marca en esta carrera. Coño, a ver si las sensaciones esas tan raras que tenía en las piernas era porque iba más rápido de lo que pensaba. O quizás no. Quién sabe. Porque yo creía que podía ir mejor. Es igual.

Estoy contento (bueno siempre lo estoyJJJ). Luego pensaba:…si el segundo año bajé diez minutos, este año he bajado veinticinco minutos, empiezo a aplicar la lógica matemática, el próximo año bajo otros veinte minutos y así sucesivamente….con cincuenta y cinco años bato el record de la prueba (y entonces fue cuando me caí de la cama y me desperté).
Lo mejor fue que terminé muy bien muscularmente. Es más, he podido entrenar dos horas sin casi problemas musculares y me siento bien (voy a tocar madera, que esto nunca se sabe cuánto puede durar).

La organización ha sido espectacular. Tenemos que hablar de algunas cosillas, todo se puede mejorar, pero la impresión general de prácticamente todos los corredores es sobresaliente.
Yo, personalmente, sólo tengo que advertirles de una cosa: por favor, por favor, no volváis a ponerme a una chica tan guapa y tan encantadora en nuestra recepción, que después de una carrera como esta, las defensas están muy bajas y uno es débil y sensible…!!!

Y ahora otra cosa totalmente diferente sobre este tipo de carreras en general. Creo que Ser13gio en su blog ya tocó un tema algo parecido.
Hace casi dos meses tuvimos una reunión los árbitros de la Fedme. Yo hice una propuesta, pero un poco a ver que sonaba. Y hablando con Mónica Aguilera aquí en La Palma, vimos que no sólo ella, sino que había más gente que estaba totalmente de acuerdo. Lógicamente cada organización de la carrera puede poner las normas que quiera y es libre de hacerlo y mientras se cumplan no hay nada que objetar.
Pero la inmensa mayoría no me parecen justas.
Y lo voy a exponer:
-Yo eliminaría todas, absolutamente todas las ayudas externas, incluidas las que se pueden hacer dentro de los avituallamientos que pone la organización. Sólo puedes avituallarte con lo que tú lleves o con lo que pone la organización.
Por qué?
Creo, como decía también Mónica, que lo que hace bonito, duro, nervioso,… a un Ultra Trail es saber gestionar tus propios recursos, qué ropa llevar, cuánta comida, agua, etc, etc. 
Además todo esto nos pondría a todos por igual. Esto se puede convertir como la Fórmula uno o el Motociclismo, el que tenga mejor equipo gana.
Imagínate que vas a correr a Zimbawe, y lógicamente vas sólo, o uno de Zimbawe viene a correr a España. Estás sólo, y eso ocurre con la inmensa mayoría de los corredores.
Yo lo he vivido en mis propias carnes. Fui a correr a la isla Reunión, vas en el grupo de cabeza, de pronto llegas al control donde te permiten dejar una mochila con lo quieras (a todos los corredores), pero tú tienes que buscarla entre un montón  y el vecino no, porque está esperándole un amigo o familiar con el otro camel ya preparado en la mano (y yo he perdido diez minutos). 

Nunca me han gustado las ayudas externas, incluidas las legales y las permitidas  y siempre las he evitado aunque corra en casa.
Repito, mientras se cumplan las normas de la organización (que también hay para contar al respecto), no tengo nada que objetar, pero no estoy de acuerdo,  no lo comparto y no me parece justo.

8 may. 2012

CAMPEONATO DE ESPAÑA DE CARRERAS POR MONTAÑA

Imágenes del campeonato de España celebrado en Parada do Sil (Ourense) el día 6 de mayo. Las imágenes un poco movidas, pero es que corriendo se mueve bastante la cámara. Aún así se podrá apreciar lo guapo y divertido que estaba el recorrido.
http://www.youtube.com/watch?v=hbX5rS-VUVs

24 abr. 2012

MATRABERC TRAIL - HUNGRIA


El día 22 de abril se celebró una nueva edición de la Matraberc-Trail. Una carrera de trail de casi 60 km. que se celebra en el sureste de Hungría y que une las localidades de Sirok y de Szurdokpüspöki.


Estas localidades apenas tienen alojamientos, pero yo me quedé en Budapest, concretamente en el Danubius Hotel Arena, un hotel un poco alejado del centro, pero con buenas combinaciones para ir a ver la ciudad (cuidado cuando vayáis a Budapest y uséis el metro. Cuando compréis el billete tenéis que fichar con él la entrada, pero no os imaginéis que es como aquí, que cuando metes el billete se abre la barra para pasar. Allí no hay barras para pasar, la entrada es libre y las maquinitas para fichar el billete no están nada visibles y mucha gente (casi siempre turistas) ni las ven, por lo que cuando van a salir, los vigilantes que hay en la salida te piden el billete y si no está “picado”, multa al canto (8.000 HUF). Así que o tienes buen rollo para librarte o a pagar (y en este país funciona todavía el soborno). Eso sí, el metro es bastante cutrillo, pero rápido y barato. Bueno sigo. Elegí este hotel, porque la organización ponía un autobús el día de la carrera (al precio de 2000HUF, casi 7 euros) que te lleva a la meta, donde recoge a otros corredores que se alojaban allí y después a la salida (Sirok). La distancia no es muy larga, en coche es una hora más o menos, pero en bus se hace un poco más larga (unas tres horas, con las paradas indicadas).

El día amaneció bastante bueno. Había estado lloviendo la semana anterior, pero este fin de semana nos respetó el tiempo y había unas muy buenas condiciones para correr (ideal para las nuevas Salomon Lab). No sé exactamente cuántos corredores estábamos en la salida, yo calculo unos doscientos. Por la zona por donde transcurría la carrera, había presupuesto que el recorrido no era muy técnico, ya que no es un lugar de alta montaña al que estamos acostumbrados por aquí, aunque sea la zona más montañosa del país y subamos al pico más alto (Kékestetö: 1014m).

La organización había previsto cinco avituallamientos más los de salida y llegada, cómo lo había hecho otros años. Pero este año sólo hubo tres intermedios, dónde estaban los controles, por lo que había que calcular y controlar el agua y avituallamientos que tenías que llevar, ya que el primer avituallamiento-control estaba en el km 20,1, precisamente en el pico más alto del país. Así que me llevé tres geles, dos sobres de sales,y dos barritas más otras dos que me desayuné, todo de Power Bar.

Sirok está a 190 m sobre el nivel del mar. La salida se dio a las 9 de la mañana. En un principio se formó un pequeño grupo de cuatro corredores, dónde iba incluido. Dos se fueron escapando, yo me quedé sólo y el otro se descolgó. El recorrido va transcurriendo siempre por bosque, por sendas y pistas en continua subida, pero también con bajadas. No son subidas largas, pero sí tienen repechos duros, que van haciendo daño y en el km 15 alcanzo a los dos corredores que iban delante y así llego al primer control (km 20,1: Kétestetö: 1014m). Los avituallamientos están bastante bien, hay de todo. Así que relleno mis botellines y a seguir que esto no ha hecho nada más que empezar.

Desde aquí comienza una bonita bajada, con algún pequeño tramo algo técnico y zigzagueando siempre por bosque. La senda está bien marcada, con pintura rosa. Pero el recorrido es un continuo sube y baja. En poco menos de una hora y, después de otra dura subida, llego al siguiente control ( km 29,8: Galyatetö: 960m) con una ligera ventaja de unos cuatro minutos sobre el dúo perseguidor.

La temperatura ha subido y hace calor. Hay que hidratarse, porque los controles están alejados y desde aquí a meta, que todavía quedan casi 20 km., no hay ningún avituallamiento más, y tampoco hay fuentes por el camino. Cuando llevo corriendo unos 35 km y bajando a saco por una senda no consigo ver una marca. Lo cierto, es que cuando bajas fuerte, tienes que estar más pendiente de dónde pones los pies, que de levantar la cabeza, así que me perdí unos minutos, justo al llegar a un cruce y no ver marcas, ya que el recorrido estaba muy bien marcado en los cruces. En ese momento llegan los dos corredores que venían detrás y les pasa lo mismo. Al no ver marcas decidimos volver y enseguida vimos dónde estaba la marca y por dónde iba el recorrido. Pero éstos venían muy fuertes y me pasaron, sobre todo cuando el terreno era llano. Yo mantenía mi ritmo y en la siguiente subida ya les volví a ver. Después comenzaba una de las bajadas más bonitas de la carrera y ahí les volví a sobrepasar. Pero al llegar de nuevo al llano me pasaron otra vez como motos y así llegamos al último control (Km. 42,8: Mátrakeresztes: 392m), yo en tercer lugar pero a menos de un minuto. Y comenzó la última subida. Y aquí fue dónde empecé a descolgarles poco a poco. Subía a ritmo. Una subida larga, pero tendida, como siempre con toboganes y, también como siempre, por bosque hasta llegar al collado de Muzsia ( 805m) y siendo el km 48,7. A partir de aquí comienza una bajada, casi ininterrumpida, muy entretenida, hasta llegar a la pista que te lleva al pueblo. Serán unos dos kilómetros por pista y algo más de un kilómetro por el pueblo hasta llegar a la meta de Szurdokpüspöki ( 58,2 km:144m), en un tiempo de 5h y 39 minutos, batiendo en 6 minutos la anterior marca.

No recuerdo exactamente, a ver si veo la clasificación, pero el segundo llegó a unos 8 minutos después y no era precisamente ninguno de los que venían detrás después del último avituallamiento. Éstos debieron de pinchar mucho ya que les pasó un corredor, creo que austriaco, que fue el que llegó segundo y tercero sí que fue, precisamente el que venía tercero.


Una carrera muy familiar, con buen ambiente, muy buena organización y con un recorrido, que aunque no es altamente técnico, sí que es muy bonito y muy rompepiernas.

       Con Csaba Németh, gran corredor de trail y organizador de esta prueba. Y nos veremos en la Transvulcania

El podium fue el siguiente:
 1º- Salvador Calvo Redondo,
2º- Wolfgang Zingl,
3º- Szabolcs Beda

P.D.: quiero agradecer enormemente a Fran y a Carlos de La Bañeza su ayuda y cooperación para traerme desde el aeropuerto de Madrid, ya que me quedé sin autobús y ellos venían de correr la Tramontana en Palma de Mallorca.

30 mar. 2012

ANILLO DE PICOS INVERNAL 2012 VIDEO

Aquí está el video. Dura unos veinte minutos, así que disfrutarlo con tiempo y con calma
http://www.youtube.com/watch?v=kEIJqrmWpIc&feature=youtu.be

13 mar. 2012

EL ANILLO DE PICOS EN INVIERNO
Fue una de esas ideas que se te ocurren cuando estás eufórico o sin nada mejor que hacer. Pero un día cualquiera que coincides con un amigo (Pablo Criado) le comentas la idea y como tampoco está muy bien, pues acepta. Por desgracia tuvo un pequeño accidente que le impidió seguir con la idea. Pero la idea empezó a llegar a oídos de más gente y se me apuntó otro Pablo, en este caso Pablo Villa, un joven leonés con un futuro prometedor. Ya sólo quedaba fijar la fecha. Y no era fácil. La ruta, si ya es dura en verano, en invierno no quieres ni pensarlo. Así que buscamos un fin de semana con luna llena y que, por supuesto, hiciese buen tiempo. Con mal tiempo sería una bonita forma de suicidarse. Y ese fin de semana fue el 10 y 11 de marzo. Pero justamente dos días antes, se entera otro amigo gallego, Jesús M. Novas, y no lo duda ni un momento y también se une a la fiesta. Hablamos de la intendencia para esta actividad, pues queremos hacerla en el fin de semana. Calculamos que nos pueden salir sobre 40 horas, ya que seguramente surgirán bastantes imprevistos. Elegimos el material que debemos llevar, que nos pueda dar a la vez, seguridad y rapidez. Así que elegimos una zapatilla mixta, mitad zapatilla, mitad bota baja, excepto Jesús que él lleva zapatillas. Camisetas térmicas, mallas de lo mismo, cortavientos de gore, y alguna ropa ligera de recambio. Gafas, gorra y gorro, guantes finos y gruesos. Y, por supuesto, crampones y piolet. En cuanto a la alimentación, pues lo clásico para cuando vamos a correr una ultra. Las clásicas barritas, geles, complejos de sales, algún bocadillo ligero, botiquín.
Elegimos el recorrido que hice en verano, en sentido opuesto a las agujas del reloj, porque deducíamos que los pasos más complicados los queríamos coger subiendo y no bajando.
Y llegó el día. Nos fuimos a dormir a Posada de Valdeón. Y nos levantamos a las cuatro y media de la mañana, para empezar el reto a las cinco y cinco de la mañana.
Primer paso: el pueblo de Cordinañanes, para coger aquí la canal de Asotín. Todo este tramo durante la noche.
Segundo paso: Refugio de Collado Jermoso.



La subida la hicimos por la senda y no por el argallo, porque nos dio la sensación que no había nieve. Pero cuando íbamos hacia la mitad de la diagonal, ya nos obligó a poner crampones. Y aquí vino el primer traspiés. Los crampones nos hacían un daño del copón en los tobillos, pues al no llevar bota alta no los teníamos protegidos. Tanto que nos llegó a hacer herida. Pero ahí estaba Jesús, un experto himalayista (tiene 7 ocho miles), que a lo McGyver, nos hizo un apaño para que bajaran los enganches traseros un poco y así no nos hicieran tanto daño. Continuamos la subida que nos llevaba al refugio con mucha nieve y cada vez más dura, y con bastante inclinación, pero no hubo problemas en llegar al refugio. Desde aquí nos dirigimos hacia las Colladinas. Este era uno de los pasos que teníamos clasificados de alto riesgo. Y, madre mía, mejor no mirar para abajo, sobre todo en el primer paso. Nieve dura y mucha inclinación pero conseguimos pasar. Al llegar a la última colladina ya vimos una huella (que nos encontramos después con la persona que la hizo y nos comentó que no se había atrevido a pasar más adelante). Desde la última colladina giramos hacia la izquierda para dirigirnos a los Tiros de Casares. Precioso lugar muy cargado de nieve. En la subida a los Tiros de Casares nos encontramos banderas (se celebraba al día siguiente la prueba de esquí de travesía de la Regil). Este tramo se sube sin dificultad.


Tercer paso: Refugio de Cabaña Verónica.


Desde los Tiros de Casares nos dirigimos por la ruta clásica que nos lleva a Cabaña Verónica. Bajamos de frente para luego girar un poco hacia la izquierda y comenzar la subida que nos lleva al refugio. Allí charlamos un poquito con el guarda. Aquí nos quitamos los crampones y seguimos a zapatilla por la nieve ya pisada hasta la Vueltona. Bajamos por la pista, cubierta de nieve hasta llegar a Aliva, donde empezó a desaparecer la nieve. Un poco más abajo nos estaban esperando Pablo Criado y Ana, que nos había llevado algo para reponer fuerzas (muchas gracias pareja). Continuamos la bajada hasta llegar las Vegas de Sotres, para inmediatamente comenzar a subir la espectacular canal de Jidiellu.
Tercer Paso: Collado de Valdominguero.
Comenzamos la subida de la canal de Jidiellu, siguiendo la senda por la que transcurre la Travesera, pero enseguida empezó a aparecer nieve, por lo que decidimos subir por el fondo de la canal y a saco para arriba, eso sí con crampones y piolet. La subida es dura, pero se hace llevadera porque es muy continua, excepto cuando llegamos al tramo final, que la muy jodida se pone empinada y la nieve más dura, por lo que hay que clavar con ganas los crampones hasta llegar al collado de Valdominguero. Lo que más nos sorprendió de esta subida, aparte que se te caes llegas hasta Sotres…, es que la subimos en poco más de hora y media y eso nos dio ánimos. El tramo siguiente no lo hicimos por donde va la senda y por donde también va la Travesera, pues tenía mucha nieve y mucha inclinación, así que decidimos bajar al fondo del valle, y la verdad es que fue una idea muy acertada (los crampones molestaban un poco cuando íbamos en diagonal)
Cuarto paso: Refugio de Andara.

Desde el collado Valdominguero bajamos sin crampones. La nieve estaba muy buena y se camina con facilidad, exceptuando algún pequeño tramo. Sólo los tuvimos que poner para bajar al refugio de Andara. Allí había bastante gente , pateando, con raquetas y con esquís. Y también Cipri, el guarda que nos obsequió con un refresco y agua, que nos vino de maravilla, pues el calor durante el día apretaba de narices. Continuamos la bajada por la pista, toda cubierta de nieve, hasta llegar al desvío de Fuente Soles. Aquí pensábamos que no habría nieve y que sería más fácil pues era todo hacia abajo, jaja. Había bastante nieve y como la zona es de maleza o brezo alto, dabas un paso y te hundías otro, pero hasta la rodilla, por lo que se hizo un infierno bajar ese tramo hasta que se acabó la nieve.
Quinto paso: Sotres
Bajamos por el camino hasta llegar al pueblo de Sotres. Aquí nos esperaban Paco y Ramón, que también nos obsequiaron con un buen avituallamiento. Aquí estuve hablando con una chica y un chico del pueblo que me conocían (mil perdones, pero se me olvidaron sus nombres) que me dijeron que en Urriellu no había nadie hasta el próximo fin de semana (menos mal que a Sergio le dio por cambiar los planes). Continúo. Después de reponer fuerzas bajamos un trozo por la carretera hasta coger la pista que nos subirá hasta Pandébano. Llegamos hasta el refugio de la Terenosa y empezó a oscurecer. Seguimos un trozo todavía sin crampones, pero finalmente decidimos ponerlos. Un poco más adelante, un crampón rompió la zapatilla de Jesús. Menos mal que en Sotres nos dio por meter otras de repuesto. Y se nos hizo de noche. En esta subida Jesús parece que sufría un poco más de lo esperado, pero íbamos poco a poco.
Sexto paso: Refugio del Urriellu.

Completamente de noche nos acercamos al refugio y me sorprende ver luz. Joer, nada más llegar a la puerta allí está Sergio esperándonos. Y además ya sabía que estábamos subiendo y yo pensaba que no había nadie. Ya bastante cansados, llevábamos algo más de 17 horas, paramos a deleitarnos con una sopa caliente que nos preparó Sergio y que nos supo a gloria. Estuvimos un rato de charla, debatiendo cómo subir la subida que, a priori, a mí más me acojonaba, la Brecha de los Cazadores, y más de noche. Sergio nos dice que por allí todavía no ha subido nadie y que por encima de la brecha tendremos una visera que tendremos que romper con el piolet. Así que ante esta perspectiva y el agotamiento que había, decidimos quedarnos a dormir un poco y salir al amanecer. Sergio nos despierta a las 6 y media de la mañana y nos tiene preparado un desayuno caliente (mil gracias, no sabemos cómo agradecer semejante atención, sencillamente un tío genial). Comenzamos la subida. Había subido el día antes algunos haciendo huella, pero luego se desviaron hacia el diente del Urriellu, por lo que nosotros giramos a la derecha para atacar la brecha.


Sólo el tramo de acercamiento ya imponía. Un resbalón ahí os podéis imaginar lo que supone, pues eso. En el giro que hay que hacer hacia la izquierda para enfocar la brecha, no hay nieve, pero dentro de la brecha sí. Pero por suerte se sube bastante bien hasta llegar al final, dónde, también con suerte no había visera de nieve grande y se pasó con facilidad. Ahora continuamos, intentando adivinar por dónde va la senda cuando no hay nieve, hasta llegar a la collada del Raso. La verdad es que este tramo se hizo muy cómodamente, mucho mejor de lo imaginado. La collada del Raso tenía algo de visera hacia la cara sur pero se bajaba bien. En este tramo, como dije, no había ninguna huella, así que nos dirigimos al valle que nos llevará al siguiente paso.
Séptimo paso: Refugio de Cabrones.
Desde la collada del Raso hasta el refugio, es una gozada caminar por este tramo. Salvaje, blanco inmaculado, espectacular, que maravilla de zona.

Enlazar estos dos refugios también nos sorprendió (de la misma manera que subiendo Jidiellu). Si resbalas ya sabes dónde vas, pero conseguimos hacerlo en hora y media. Sergio nos advirtió que probablemente la primera cadena que hay cuando comienzas a bajar estuviera tapada por la nieve, así que sería mejor descender un poco más y luego subir. Empezamos a bajar hacia los cuetos del Trave, y de las cadenas sólo se veía un trozo. Además el paso por ahí era muy expuesto, por lo que seguimos las indicaciones de Sergio, y ahora sí que acertó de pleno. El resto del trayecto fue bastante cómodo hasta llegar a la segunda cuerda, que estaba completamente tapada por la nieve. Esa bajada, aunque tiene inclinación se bajó de cara a la pared sin ningún problema. La sima que hay justo debajo, como podéis imaginaros, completamente llena de nieve y ni rastro de ella. Seguimos bajando (esta bajada es muy larga, desde el refugio de Cabrones hasta Poncebos son más de 1.800 metros de desnivel), y un rato antes de llegar a la canal de Amuesa ya nos quitamos los crampones. Y comenzamos a bajar la vertiginosa canal de Amuesa que nos llevará al siguiente paso.
Octavo paso: Poncebos
La bajada de Amuesa si la coges por el pedrero, la puedes flipar, como motos. Y con calor. El gallego (Jesús) se puso en pantalón corto. Seguimos hasta llegar al pueblo de Bulnes, dónde nos volvían a esperar Paco y Ramón, que esta vez nos acompañaron el resto de la bajada hasta Poncebos (tres horas y cincuenta minutos desde el refugio del Urriellu hasta aquí). Aquí de nuevo a avituallarse bien. Y como decidieron ir a volver a vernos a Los Lagos (concretamente al pozo del Alemán), pensamos en dejarles los crampones, el piolet y algo de peso, pues así no cargaríamos con ello, ya que cuando bajábamos nos fijamos que por la canal de Trea no había nieve y nos los necesitaríamos. Y comenzamos a hacer la ruta del Cares desde Poncebos. Este tramo se hizo monótono y algo más pesado. Echamos algo más de una hora en llegar al desvío de la canal de Trea. Vaya canal. Después de la paliza que llevábamos encima, subir esto ahora y en plena solana. Llegamos a la fuente que sale debajo del pedazo de piedra que hay en la canal. Nos refrescamos (sobre todo Pablo, que se notaba un poco tocado). Y continuamos ascendiendo. ¡Qué bonita es esta canal, pero como te hace sufrir, es como las chicas!!!!!!!). Cuando llegamos al final de la canal, comienza a aparecer la nieve, pero ya no hay apenas subida.
Noveno paso: Refugio de la Vega de Ario


Como decía, desde que acaba la canal empieza a aparecer nieve y hasta el refugio todavía queda un pequeño tramo, pero son pequeñas subidas y bajadas que se hacen sin ninguna dificultad. Llegamos a Ario (dos horas desde el Cares), Pablo un poco tocado, pero nada, le paso un poco de mis “drogas” y ya verás cómo se recupera. Desde Ario hay todavía bastante nieve. Yo pensaba, que por la altura no iba a haber mucha, pero la había. De todos modos, eso nos favoreció, pues la ruta es casi toda picando hacia abajo, con alguna pequeña subida. Calculo que a mitad de la ruta la nieve desapareció.
Décimo paso: Lagos de Covadonga
Efectivamente Pablo recuperó y pudimos trotar un poco. Cuando llegamos al lago, lo rodeamos por la parte de arriba hasta dar a la pista. Seguimos la pista y llegamos al pozo del Alemán (dos horas desde Ario). Y allí estaban de nuevo Paco y Ramón, pero esta vez con más compañía: los abuelos de Pablo, su novia, la mujer de Paco. Menudo avituallamiento que nos tenían preparado. Aquí repusimos fuerzas bien. La verdad es que hubo momentos en que pensamos que no íbamos a llegar ni hasta aquí. Pero aquí estábamos. Pero también teníamos otra preocupación: eran las cinco y media de la tarde y nuestros mejores cálculos no bajaban de las siete horas para hacer lo que nos quedaba, por lo que nos iba a tocar pasar de noche tramos complicados. Ahora mismo me preocupaba La Forcadona. Pero la suerte estaba echada. Y nos pusimos a caminar poco a poco. La nieve apareció enseguida, pero se iba bien por ella.
Onceavo paso: Refugio de Vegarredonda

Y así llegamos al citado refugio. Llenamos nuestras botellas de agua, pues no nos encontraríamos ya más agua hasta Vega Huerta (si la fuente no estaba tapada por la nieve). Nos íbamos encontrando con alguna gente que bajaba y me encontré con unos colegas de Zamora. Nos advirtieron que en la paso de La Fragua había dos huellas y cogiéramos la de la derecha, pues la de la izquierda tenía mucho hielo. Y llegando a las Barrastrosas el sol desapareció y ya decidimos ponernos también los crampones. Seguimos subiendo y tuvimos un pequeño despiste (a veces más mirando para el suelo y ocurren cosas así). Vamos, que nos fuimos demasiado hacia la derecha, pero conseguimos rectificar a tiempo. Pero ya íbamos con la frontal encendida. Yo creo que cuando llegamos al Jou de los Asturianos no lo hicimos por dónde va la ruta normal, pero tampoco importaba en ese momento. La preocupación era atinar con la Forcadona. Por suerte, tampoco nos costó mucho trabajo dar con ella, aunque creo que pudimos haberlo hecho mejor, porque, al principio, nos fuimos demasiado hacia la derecha, pero también rectificamos a tiempo. Esta subida final no tiene problema, se sube cómodamente. Lo que me dejó sorprendido fue ver la cantidad de nieve que hay ahí acumulada. Y lo que más me sorprendió, y esto, ya no me hizo ninguna gracia fue cuando llegamos a la cima del collado y ver lo que había que bajar. Mi primer pensamiento fue: “…joder ,hala da la vuelta y otra vez para Los Lagos…”. Espero no exagerar y para eso está ahí el himalayista que iba conmigo, pero esa pala tenía un 80% de inclinación, tres metros de ancha y una burrada de nieve. Fue Jesús, más experto en “los pinchos” el que probó para ver cómo estaba la nieve. Por suerte y con gran alegría comprobamos que los crampones entraban bien, pero tampoco estábamos como para tirar cohetes. Coño, no mires para abajo porque no ves el fondo, sólo una lucecita de los dos que iban conmigo que bajaban delante. Bueno, después de comprobar que los calzoncillos no estaban marrones, respiramos con alivio. Intenté seguir, más o menos, por donde va la senda, pero como había mucha nieve y tenía también bastante inclinación decidí bajar en diagonal. Tota íbamos a tener que bajar de todos modos, pues a esas horas de la noche no me iba a poner a buscar el paso que hay en las rocas que te acortan un poco el camino. Prefiero perder diez minutos más y asegurar el paso bajando un poco más, aunque luego lo tenga que subir. Terminamos de hacer esa pequeña subida y desde ese collado se percibía ya Vega Huerta.
Doceavo paso: Vega Huerta
Desde el collado la senda va por la izquierda, trazando una diagonal para no bajar al hoyo. Pero la historia se repite otra vez. Demasiada nieve, demasiada inclinación,…: al hoyo. Tampoco era para tanto, y por lo menos era seguro y con la nieve que había estoy convencido que también más rápido. Y llegamos a Vega Huerta. Paramos a comer y a beber algo, pero dentro de la caseta había gente durmiendo, lo cual me alegró un montón, pues supuse que habían venido de Vegabaño y nos había hecho huella, por lo que me ahorraban el trabajo de buscar durante la noche el collado del Burro. Y así fue. No tuvimos más que seguir la huella que nos llevaba a la canal del Perro, la supuesta última complicación seria. Sí que es cierto que impone esa pala inclinada con tanta nieve (como casi todas, que narices), pero se cramponeaba bien por lo que no tuvimos problemas en llegar al collado del Frade. Aquí nos quitamos los crampones pensando que ya no quedaba más nieve y a los dos minutos los tuvimos que volver a poner.
Treceavo paso: Refugio de Vegabaño

Bajamos por la nieve hasta el collado que te obliga a girar a la derecha que te lleva al refugio de Vegabaño. Esto ya es un bosque y nos quitamos los crampones. Nos costó encontrar la senda, aunque había huellas en la nieve, pero estaban tan dispersas que eran un caos. Seguimos la senda y no sé si fue por el cansancio, por la noche o vaya usted a saber, que la perdimos. No fue mucho tiempo hasta que nos dimos cuenta, pero nos hizo dar un par de vueltas hasta encontrarla de nuevo. Claro que a estas alturas ya nos dolía todo. O mejor dicho, a uno le dolían las rodillas, a otro los cuadríceps, otro con ampollas en las plantas de los pies, etc, etc.. Pero llegamos a Vegabaño. Era la una y cuarto de la madrugada del domingo. Habíamos conseguido unir todos los refugios de Picos, que era nuestro objetivo y ya está. Estábamos muy contentos y satisfechos, pero también estábamos cansados y doloridos, tanto por el esfuerzo físico como por la tensión acumulada, por lo que la última decisión fue bajar a Soto de Sajambre, donde nos fueron a buscar nuestros queridos e inestimables amigos que también estaban en el Pozo del Alemán. A las dos y media de la madrugada llegamos a Soto de Sajambre. Invertimos 45 horas y 25 minutos en hacer el recorrido completo con paradas incluidas.
Quiero agradecer enormemente la buenísima disposición, los ánimos y la ayuda de la gente con la que nos encontramos (Pablo Criado, Ana, Cipri guarda de Andara, Sergio guarda del Urriellu y Cabrones, y la familia de Pablo) , de los que nos apoyaron y la gran compañía (Pablo Villa y Jesús “Chismes”) con la que disfruté haciendo todo esto y que no creo que habría podido hacer sin su presencia.