30 jul. 2012

ANETO ULTRA TRAIL 2012

ANETO ULTRA TRAIL 28/07/2012


28 de julio 2012

Como viene siendo habitual en estas fechas, se celebró la V edición del Aneto Ultra Trail, que se celebra conjuntamente con otras dos pruebas: las dos Caras del Aneto y la Maratón del Aneto.

La carrera es de 96 km y rodea el pico del Aneto y el macizo de La Maladeta. Es una carrera muy bonita y entretenida. Tiene bastante tramos técnicos, aunque también tiene tramos “comecocos”, esas pistas interminables que suele haber antes de la llegada a algún pueblo o los cinco kilómetros de carretera en continua subida hacia Artiga de Lin. Pero es lo que hay.

Aunque en un principio siempre vas con la tensión de si te saldrá bien la carrera, si no tendrás ningún problema, etc, etc, lo cierto es que esto llegó a pasar a un segundo plano cuando comentábamos la previsión meteorológica. Cielos, daban rayos y truenos. Y si hay algo que me jode un montón es que me coja una tormenta a casi tres mil metros. No se lo recomiendo a nadie. Acojona y mucho. Además es algo que no puedes controlar y cuando hay algo que escapa a tu control, te pone de los nervios. Puedo pasarlo mal con calor, con lluvia, con nieve, con viento, con niebla, pero no me altera. Pero una tormenta….si es que cada vez que hablas con alguien te recomienda una cosa diferente, así que yo pienso que es una lotería, cómo la ruleta tenga tu número, lo tienes claro. Y eso que piensas,…coño, más de mil corredores por aquí y me va a tocar a mí!!!!!

Pero la montaña es impredecible, así que vamos a esperar a ver qué ocurre. La salida es a las 8 de la mañana y desde las 6:30 puedes ir a recoger el dorsal. Te obligan a llevar un material obligatorio (frontal, manta térmica, navaja, silbato, cortavientos, forro, gorro, gafas, guantes, comida, y alguna cosa más por si surge cualquier imprevisto). La carrera es en autosuficiencia, sólo hay un control en Vielha (hacia la mitad de la carrera) donde te permiten dejar una bolsa con lo que necesites, el resto del recorrido, nada de nada, ni agua. Pero eso también lo hace interesante. Gestionar tus propios recursos. Aunque agua hay mucha de los múltiples arroyos que bajan de la montaña y no supone ningún problema. Tampoco hay marcas a lo largo del recorrido, excepto en la subida desde Vielha hasta que empieza la subida de la carretera, el resto del recorrido se trata de seguir el GR11.

Sábado 28, día de la carrera: El día amanece completamente despejado. Y salimos de Benasque, al principio, por una pista, durante unos 7 km, con un pequeño atajo en cuesta, hasta llegar al primer control: Senarta. Aquí cogemos un desvío que sigue el GR-11 a través de una gran pista. Hay otro atajo al principio, para evitar una inmensa curva de la pista, que este año no vimos, y luego continuar por el GR 11, por la pista de Vallibierna hasta llegar de nuevo a otro control: Coronas. Hasta el primer control íbamos un pequeño grupo de seis corredores. Una vez en la pista de Vallibierna, yo continuaba con mi ritmo y me fui quedando sólo y así llegué al segundo control, el de Coronas. Aquí acaba la pista y comienza una senda pedregosa, en continuo ascenso, La senda se va transformando en algunas ocasiones en pradería hasta comenzar a subir por un auténtico pedrero que nos lleva al control de Ballibierna (2.732m). Desde este collado comienza una ligera bajada, en un principio por un pedrero, que poco a poco se va transformando en senda, pero que hay andar con cuidado donde se ponen los pies. Pero el recorrido es bastante entretenido y ameno para correr. Corremos al lado del lago Llauset que nos lleva al siguiente control: Llauset. Una primera subida no muy larga, pero dura nos lleva a la collada de Anglos (2.438m) para comenzar a bajar por otra senda de piedras sueltas que nos lleva a los lagos de Anglos y al refugio del mismo nombre, y donde el terreno se ha vuelto llano y verde por unos momentos, justo para relajarnos un poquito antes de comenzar la, probablemente, bajada más dura y técnica de la carrera. Una senda retorcida e irregular con fuertes desniveles, en los que, a veces, era conveniente agarrarse a algún árbol. Una vez llegados al fondo del valle, la senda transcurre por un precioso bosque, muy corrible, aunque el terreno sigue siendo irregular. Se agradece el bosque, por el calor es sofocante. No paro de beber agua de todos los arroyos y refrescarme la cabeza. Incluso tuve unas sensaciones como de falta de fuerzas, que me obligó a comer una barrita, pero creo que el calor era la causa de esa debilidad. Pero parece que fue un momento breve.

Continuamos por el GR 11 hasta llegar al pantano de Senet . Subimos un pequeño tramo por la carretera para luego coger un desvío a la derecha y seguir una pista que nos lleva al siguiente control: Conangles. Continúo por la pista buscando agua fresca en todas las fuentes y arroyos. Hasta ahora iba bien, pues conocía el terreno del año pasado, aunque a veces me surgía alguna duda en algún desvío. Porque el año pasado poco después de pasar este último control, en una bifurcación Manuel, que iba conmigo, nos “perdimos” cinco o diez minutos. Pero esta vez iba sobre seguro.

Continúo por la pista para, poco después, en un giro de noventa grados, empezar otra dura subida, en un principio por un bosque, que cuando acaba hay que cruzar un arroyo de donde baja un agua fría y fresca que te hace revivir. Luego la senda transcurre por pasto de alta montaña y finalmente roca y piedra, hacia el puerto de Vielha(2.448m), donde estaba el siguiente control. Y comienza otra larga bajada, la primera parte por la clásica senda de piedra suelta y descompuesta, que puede darte un disgusto como tengas una mala pisada. Después vuelve de nuevo la senda por praderías y pastos de alta montaña hasta finalmente coger una pista, que también hay que cortar por otra senda, que nos llevará a otra pista hormigonada que es lo que te hace saber que estás llegando a la civilización. Eso sí, la pista se hace eterna, además estás ya metido en el fondo del valle y el calor cada vez es más agobiante.

Y así llego a Vielha donde estaba el control en el cual habíamos dejado la bolsa que nos permitía la organización. Paro un poquito a beber y comer algo.

Ahora hacía bastante calor y humedad. Sudaba como un pato. Y para más inri, comenzaba otra eterna subida. Procuraba beber a menudo, no mucho, pero si frecuentemente. No suelo comer mucho en estas carreras, pero intento beber, especialmente si hay humedad. No estoy acostumbrado a estos ambientes tan cálidos y húmedos e intento evitar problemas mayores, y aún así llegan… Esta parte del recorrido estaba marcada, pues era fácil despistarse (aún así siempre se pierde alguien). Bueno sigo subiendo, meto la cabeza en el agua en cualquier arroyo y sigo subiendo. Por primera vez en mi vida deseo que caiga una tormenta, descargue un buen chaparrón y me empape de arriba abajo. Este calor me está matando. Esta subida va cortando una carretera. Luego se suaviza un poco e incluso llanea. Y parece que se abre una luz para mí: hay niebla. Pienso que esta circunstancia refrescará el tiempo. Pues no. Sigue el bochorno. Mucha humedad. Paso al lado de dos cabañas y llego a un pequeño collado. Continúo por la senda y llego al siguiente control situado en una cabaña: Gèles.

Toda esta parte del recorrido es con pequeñas subidas y bajadas, muy asequibles para correr. Después de pasar este control y tras una pequeña subida por una senda herbosa, comienza una senda en diagonal muy entretenida, hasta llegar a una bajada a través de una senda en medio de un bosque con un fortísimo desnivel que hace temblar los cuádriceps. Y llego al terreno llano. Otra pista que me lleva a, quizás la parte menos deseada de todo corredor de montaña, el asfalto. Una carretera en continua subida durante unos cinco kilómetros, donde, por suerte, bajan unos pequeños cañones del margen de la derecha con agua fría que viene fenomenal. No tengo ni idea de dónde viene el segundo, ni tan siquiera quien puede ser. Pero por fin se acaba la carretera y aquí se encuentra el próximo control: Artiga de Lin. Y continúa la subida, aunque ahora es por una senda en medio del bosque, hasta que llegas a un pequeño cruce, donde a más de uno le puede dar un disgusto (si no llevas GPS, claro), pues la senda continúa de frente, pero hay unos jitos a la izquierda, que te indican que debes girar ahí y dejar la senda principal. Aunque este año había unos palos cruzados en la senda para orientarte mejor. Esta subida es más un camino de vacas que una senda. Pero poco a poco va apareciendo la senda, que además se vuelve llana, pero aparece otra vez la niebla, una niebla bastante cerrada, pero que tampoco refresca nada. Lo bueno (o lo malo, según se mire) es que así no ves la dura subida que te queda (yo porque la recuerdo del año pasado). Como consuelo puedes pensar que es ya la última subida(al menos de las consideradas duras) y que a partir de ahí es ya todo para abajo. Pero hay que subir primero. Poco antes de llegar arriba escucho algún tronido. Parece que se me va echar la tormenta encima justo cuando llegue arriba. Coño podía haber aparecido abajo, sí que esto es la ley de Murphy. Caen cuatro gotas contadas y no llega la tormenta. Y por fin llegas al Puerto de la Picada(2.477m). Y justo aquí desaparece la niebla.

Este punto es el control de las tres carreras por lo que me encuentro con muchos de los corredores que participan en las otras pruebas, por lo que esta parte del recorrido se hace más amena, aunque también con algún inconveniente, pues a veces, los adelantamientos no son fáciles en una senda donde se cruza tanta gente. Pero estoy bajando bastante bien, aunque me he quedado sin agua, por lo que al llegar al primer arroyo que hay meto la cabeza en el agua, y pude seguir corriendo más “cómodo” (en realidad iban bastante fundido, corría ya con el automático puesto) hasta llegar al control de Vado. Desde aquí, tras unos metros de carretera, empieza una pequeña subida por una senda que nos lleva al siguiente control: Baños. Esta última senda es estrecha y no es fácil adelantar a los numerosos corredores que hay de las otras pruebas, pero cuando puedo paso y cuando no puedo pues “pito” para que me dejen pasar. Las fuerzas están muy, muy justitas y en algunos toboganes tenía que andar. Desde Baños hasta Senarta ya es todo pista (excepto un pequeñito tramo de senda al dejar la carretera). Ahora era cuestión de quemar lo último te que queda (si es que te queda algo). He llegado al último control, que coincidía con el primero: Senarta y desde aquí sólo me quedaban siete kilómetros para llegar a meta. Miro el crono y por primera vez me doy cuenta que podría bajar el tiempo del año pasado. Pero ni con esas puedo acelerar el ritmo. Para lo único que me sirve es para no terminar andando. Y como no podía ser de otra manera y para rematar la faena: llegó la tormenta faltando cuatro kilómetros. A buenas horas, mangas verdes.

Un golpe de agua y granizo que sirvió de poco, pues pasó en unos minutos. Eso sí, no quiero ni pensar lo mal que lo podrían pasar los pobres corredores a los que les cogiera en cualquier collado. Joer que moral. Y luego nos quejamos.

Y por fin ves Benasque. Pero sólo piensas en llegar. Mucho ambiente, mucho público en la llegada animando, pero acabo mucho más cascado que el año pasado. Eso sí, he conseguido bajar en cinco minutos el tiempo del año anterior: 11h 57 minutos. Desde luego no se dieron las condiciones óptimas para bajar el tiempo, pero también puede ocurrir que condiciones óptimas metas una cagada del copón. Así son las ultras de montaña.

P.D.: Me estoy pensando en presentarme a alcalde de Benasque, tal y como me propusieron algunos del pueblo:):):) (probablemente sufra menos y gane más:):):) )

24 jul. 2012

EL SUEÑO ESPAÑOL...






EL SUEÑO ESPAÑOL!!! Es que lo clava...

En cierta ocasión me preguntaron que opinaba sobre la marcha de los mineros a Madrid. Mi respuesta fue corta y clara: si no van con dinamita no van a solucionar nada. Por desgracia es la única alternativa que nos queda. Hubo alguien que me dijo que Gandhi había conseguido resultados de forma más pacífica. Yo admiro a Gandhi. Pero también a Robespierre. Y si tengo que elegir entre vivir en la India de Gandhi o en la Francia de Robespierre, ahora mismo lo tengo claro. La India sólo para irme de vacaciones. Con la guillotina consiguieron mejores resultados.

18 jul. 2012

RONDA DEL CIMS-ANDORRA ULTRA TRAIL 2012

ANDORRA ULTRA TRAIL – RONDA DELS CIMS – 6/7 JULIO 2012



Un año más se celebró la carrera más dura que existe en Europa -en una distancia similar-.

Este año iba con cierto aire de revancha, debido al abandono del año pasado. Le tenía ganas y psicológicamente mi cabeza no aceptaba otra derrota (aunque las circunstancias posteriores me la pusieron a prueba).

Como sabéis la distancia de esta carrera son 170 kilómetros y el desnivel acumulado ya ni me acuerdo (pero os aseguro que es mucho!!!), ya que se rodea el país por completo pasando por la mayoría de sus cumbres más altas.

Son las 8 de la mañana del viernes día 6. Estamos en Ordino cerca de 300 corredores que vamos a afrontar la distancia más larga de las diversas pruebas que existen. Allí estamos “viejos amigos y rivales” para “pelearnos” en la carrera y después tomarnos unas cervezas juntos mientras debatimos todos los pormenores de la carrera. Me gusta este ambiente. Entre estos “amigos-rivales” están Oscar y el alemán Ulrich, a priori dos de los favoritos.


Y salimos. Como es mi costumbre, y me imagino que la de la mayoría, cada uno viene a hacer su carrera, sin mirar para nadie, ni para adelante, ni para atrás. Lo único que tenemos que mirar es donde ponemos los pies y dónde están las banderitas (Y yo cada vez más, que me estoy haciendo mayor).


Me encuentro cómodo y voy tirando. Me siguen Oscar y Ulrich. En un principio parece que se quedan, pero son sólo unos metros. Oscar me dijo después que los primeros kilómetros los pasó fatal. Ulrich se iba quedando un poco más rezagado. Y así continúa la carrera, con sus duras subidas y bajadas. No recuerdo exactamente en qué kilómetro sería, probablemente el 35, en un cresteo de roca que hay antes de llegar al refugio que está en la base del pico Comapedrosa, tengo una caída, como muchas de las que nos ocurren, pero que algunas tienen más repercusiones que otras. En este caso, me tocó la mala. Creí que se me había acabado la carrera y estaba desesperado. Mi mano chocó contra las piedras y un dedo se me torció con una herida abierta. Creí que lo había roto, pues el dolor era insoportable y sangraba bastante. Además también tenía otra herida en la palma de la mano, en el codo y en la rodilla. Bonito panorama. Aún así continuamos, pues había un control muy cercano, pero ahí sólo me pudieron lavar la herida. Así que tuve que continuar hasta el refugio de Comapedrosa. Aquí ya me hicieron una cura, me pusieron un fuerte vendaje inmovilizador en el dedo y en la mano. Al parecer no estaba roto, sino que tenía una luxación. Parecía el dedo de ET. No sabía si podría aguantar, no sólo el dolor, sino el propio vendaje que me restaba movilidad y no me dejaba agarrar los bastones con fuerza. Pero es que además todavía me quedaban 135 km……Menudo panorama!!!


Aún así sigo tirando subiendo Comapedrosa. Arriba hay bastante niebla, pero no he llegado a la sensación de tener frío. Desde aquí nos vamos alternando Oscar y yo, vuelta a subir, venga a bajar, incluida la considerada más dura bajada que hay desde el Bony la Pica hasta La Margineda.

Lo más curioso es que, a pesar de todo, nos decían que íbamos en tiempos mejores que el año pasado. Me di cuenta, porque el año pasado hacia el kilómetro 75 ya se nos hizo de noche, y este año casi llegamos a Sant Julia de día (kilómetro 90). Y otro nuevo incidente. Voy a coger la frontal del bolsillo de la mochila y Oscar me dice que está encendida. ¿Quéee? Pero que listo… Pues sí, parece que en algún momento de la carrera al coger algo debí pulsar el botón de encendido, pero es que además debió de ser al principio de la carrera, porque la frontal ya no iluminaba prácticamente nada. Hala majo, cambia pilas.

Y seguimos. Y mi estómago me empieza a tocar las narices. Llegamos a un refugio, uno que hay antes del Col Bou. Intento comer un sándwich y no hay manera. Estoy cinco minutos para comer un solo bocado, que termino vomitando después. Y el “cabrón” de Oscar se lo zampa en un santiamén. A partir del kilómetro 110, más o menos, ya no me encuentro todo lo bien que quería. Así que Oscar se va. Aunque a veces me comenta de ir juntos, pero es ridículo. No puedo. Aunque algún kilómetro más tarde llego a verlo, pero bastante tengo con poder seguir mi ritmo.


No recuerdo el nombre, pero en un collado hay una bifurcación. Por un lado va la Ultra Mitic y por otro la Ronda dels Cims. Pues me hago un lío. Retrocedo y vuelvo a mirar bien las flechas. Y bajo hacia un valle. Pero voy atormentado. No tengo ni idea si voy por el buen camino. No sé si estoy en la Ronda o en la Mitic. Apenas hay banderas. Bueno, si las hay, pero están casi todas en el suelo y no las ves hasta que estás encima. De día, con un poco de atención, puedes seguir, pero a quien le toque pasar por aquí por la noche, lo tendrá jodido.

Llego al Col de Isards, desde donde se baja a Pas de la Casa. Coño, tengo Pas de la Casa a tiro y no veo por dónde narices ir. Ni una sola marca. Tiro por el camino de la derecha. Error. Retrocedo para buscar alguna bandera. Nada. Bajo por una senda por el fondo del arroyo. Nada de nuevo. Vuelvo a retroceder. Y así media hora. Al final, a saco directo hacia Pas de la Casa. (Luego me entero que a Oscar le pasó lo mismo). Lo comunicamos a la organización y parece que subieron a solucionarlo, pues el resto de corredores ya no tuvieron ese problema. Intento comer algo en Pas. Imposible. No me entra nada. Y me quedan todavía 40 kilómetros con tres duras subidas y bajadas. Desde Pas de la Casa hay que seguir bajando todavía y luego subir hacia el Pas de les Vaques. Bueno, esta bajada y la mitad de esta subida son un auténtico calvario, o peor aún, un auténtico coñazo. No por la dureza, sino por el terreno. No hay senda. Hierba alta, con hoyos, donde casi no ves donde pones los pies. No se puede correr. Así hasta llegar a una pista, que supone una bendición.

Me sigo arrastrando. Ahora ya sé que la acabaré. De una manera u otra, coma o no, me dejaré llevar como un zombie. Voy con el automático. Todavía sé que me queda la peor subida de todas, el Col de Munieres o como se llame. Nosotros lo llamamos “el 8.000”. Porque como llegues tocado ahí te va a dar un castañazo que parece que estés subiendo, pues eso, un ocho mil. Y sí, cuando llegas arriba ya te dicen que lo tienes chupado, que ya está hecho, que ahora es todo para abajo. Me cago en la leche. Se agradecen los ánimos (desde luego los voluntarios y la organización de esta carrera han sido geniales), pero es que las piernas van tocadas, y la bajada es dura. Son dieciocho kilómetros interminables, con una primera parte técnica. Pero es que luego, la carretera y la pista son un sufrimiento. No acaba nunca. Faltando cinco kilómetros me está esperando mi amiga Susana. Me acompaña hasta meta y así este tramo se hace más llevadero, dentro de lo que cabe. Y por fin llegas a tu destino. Después de 31 horas y media lo he logrado. Por fin puedo hacerle a la carrera el signo del pajarito. Es que el dedo lesionado es el del medio, el corazón, y me viene que ni pintado para tal ocasión.

RESUMEN

Esta puede haber sido otra carrera cualquiera más. Pero no. No sólo vienes a correr. A veces descubres personas maravillosas. O ves que personas maravillosas lo son todavía más. Así que señores sponsors y patrocinadores en general, tenéis a una persona ahí, sin NADIE que le apoye, que no sólo gana carreras, que a nivel comercial es importante, que no sólo es un BUEN corredor, sino que es un GRAN corredor. Después de ganar la Ronda dels Cims, con la paliza que supone, el domingo se levanta pronto para participar en la Solidari Trail. Y no sólo eso, sino que tal y como está la situación económica actual, dona la mitad del premio a esta organización. Por si no lo conocéis se llama OSCAR PEREZ.

3 jul. 2012

"Enredando" en Picos de Europa

El domingo quedamos Javi "El Yeti", Ramón, mi amiga Ana que vino de Valencia y yo para hacer una ruta "diferente" en Picos. Así que nos fuimos a Cordiñanes, concretamente a la ermita de Corona, para desde allí subir a Collado Jermoso por el Argayo Mermejo, las minas del Rabico, el hielo del Pamparroso y el refugio. Esa era la idea primera, que como veremos no salió así. La primera parte es un auténtico caos. Ya casi no hay senda, que se ha perdido entre la hierba, por lo que tuvimos varios intercambios de opiniones sobre por donde había que subir. Aunque los puntos "clave" se sabían, el llegar hasta ellos era otro cantar. Pero bueno, así llegamos al primer paso complicado, el sedo La Garcia (o algo parecido, soy un desastre para los nombres, Javi me corregirá). Pero después de este paso, la situación no es que mejorara en cuanto a la orientación, pero conseguimos llegar a las minas del Rabico. Aquí estuvimos debatiendo por dónde estaba el paso para el hielo del Pamparroso y como no las teníamos todas con nosotros, Javi había leído que se podía pasar por la vira de la Torre del Llaz y allí nos dirigimos. La verdad es que fue más fácil de lo esperado, aunque el último paso, una estrecha vira tallada en roca impone un poco, no fue tan difícil como esperábamos. Y así llegamos al refugio. Después bajamos por Asotín. Javi y Ramón se adelantaron, pues Ramón había perdido los bastones subiendo al principio y fueron a buscarlos. Ana y yo bajamos más tranquilamente.
Y éstas son las imágenes:

 http://youtu.be/P-RY27LMTqg

28 jun. 2012

EN BABIA...

Y el domingo día 24 me fui a recorrer las preciosas montañas de Babia.


Salí de Torre de Babia por la pista que va a la Laguna Verde, pero antes de llegar giré a la izquierda para subir por la cara norte del Pico Montihuero. Desde esta cumbre fui cresteando dirección oeste para hacer la cumbre de Peña Salgueiro, bajar al valle que sube de La Cueta, ir hacia el nacimiento del río Sil, después ir a los Picos Albos, llegar a la Laguna del Valle, para luego dirigirme hacia la cara norte de Peña Orniz. El cresterío de esta zona es bastante expuesto y en algunos momentos hay que bajar ya que es imposible seguir la cresta. Así llego hasta la cumbre de La Calabazosa. Desde aquí se puede empezar a ver la Laguna de la Calabazosa y algún lago de los de Saliencias. Bajo por una ladera hasta llegar a la pista que viene, tanto de La Majúa, como de Torrestío y de Torre de Babia. Me dirijo hacia este último lugar para completar el recorrido.

Y aquí están las imágenes:

http://youtu.be/Ik0qpGVT-k0



26 jun. 2012

DE RUTA POR PICOS DE EUROPA


El sábado 23 de junio quedamos mi amigo Pablo Villa, el “Greimman” Valentín de Cangas y yo para hacer un entrenamiento por Picos de Europa. Pablo y yo salimos del puerto de Panderrueda a las 8 menos cuarto de la mañana. Nos dirigimos hacia el collado de Dobres para bajar al refugio de Vegabaño. Hasta aquí tardamos una hora. Desde el refugio seguimos bajando hacia Carombo para seguir la senda que va paralela al Dobra hasta La Jocica, donde habíamos quedado con Valentín. Esto nos llevó una hora y cuarto.

Desde aquí comenzamos a subir por el Abedulu a través de una senda que hay que seguir con mucho ojo, pues se suele perder, ya que es una zona de hierba con pinchos y piedra.  Nuestro objetivo era cruzar por la Muda de Ozania a la canal de Ozania, ya que había subido otras dos veces por ahí y una vez fui hasta Corroble y la otra, que fui con Valentín también, nos metimos en un embolao del copón. Pero esta vez acertamos bien.

Subimos por la canal de Ozania dirección hacia la Torrezuela. A medida que subíamos ya comenzó a aparecer la nieve, que generalmente, estaba en buenas condiciones. Seguimos la senda hacia Fuente Prieta donde cargamos agua, para afrontar la subida casi completamente nevada hacia el collado de Santa María. Desde aquí hay una bajada alucinante, con mucha nieve, donde pudimos practicar la técnica de esquí sobre zapatillas. Bajamos al Jou de los Asturianos para dirigirnos al Jou Santo. Ahora queremos cruzar la Forcadona, que también tiene mucha nieve y donde Pablo casi se nos cae por un agujero que hizo en la nieve prácticamente en el mismo collado de La Forcadona. La bajada por la cara sur no tiene nieve, pero sí que hay bastante en Las Llorosas. Incluso algún paso divertido entre la nieve y  la pared.

Nos encaminamos hacia Vega Huerta y aquí Valentín se separa de nuevo. Le indico por dónde tiene que bajar por La Duernona, para bajar a Carombo, ya que él vino por Amieva. Pablo y yo seguimos. Bajamos por la canal del Perro hacia el collado del Frade y coger la senda que va hacia el Escobaloso para, desde aquí,  deshacer la senda que hicimos a primera hora de la mañana.

Y esto es en imágenes lo que hicimos:

19 jun. 2012

TRAVESERA PICOS DE EUROPA 2012

IX TRAVESERA PICOS DE EUROPA 2012







Día 16 de Junio de 2012, hora: 00:00


Un año más se celebró la que yo considero la carrera más dura y técnica que hay en este país. Una carrera que pasa por tres comunidades autónomas. Y en Arenas de Cabrales nos reunimos otra vez “esos locos que corren”, amigos venidos de todas partes del país, e incluso del extranjero. Y otra vez a intercambiar impresiones y comentarios, casi siempre sobre lo mismo, pero siempre con la misma pasión, incertidumbre y temores…”este año no he entrenado lo suficiente…”, “…yo no he entrenado desniveles…”, “…yo he tenido un problema en la rodilla…”, “…¿crees que lloverá?...”, “…¿qué zapatillas vendrán mejor?...”, “…¿qué llevamos en el camel?...”, etc, etc,…


Así que después de todos estos devaneos, se acerca la hora “H” y nos vamos al Repelao, en el santuario de Covadonga, donde a las 12 de la noche se da la salida a esta IX edición de la Travesera. El tiempo parece que nos ha respetado, pero esto es alta montaña y puede ocurrir de todo. La organización obliga a llevar un material obligatorio, precisamente por eso y porque además todavía hay mucha nieve en varios pasos por los que transcurre la carrera.


Comenzamos a subir por la carretera muy poco tiempo, pues enseguida hay que coger la senda que nos llevará hasta los Lagos. Parece que nadie quiere arriesgar en la salida, a pesar de los “galgos” que se presentan, así que yo a hacer mi carrera y a tirar para adelante. Y detrás me siguen Merillas, Pablo Villa, Quico,… Y vuelvo a tener el mismo percance del año pasado. En uno de los muchos barrizales que hay, ahí se queda mi zapatilla, que por si fuera poco, el que venía detrás la pisa y se llena de barro, bueno un mal menor porque no ocurrió nada grave. Así vamos subiendo hasta llegar al primer control y avituallamiento situado en los Lagos de Covadonga. Y aquí es donde empiezo a notar el primer problema. A pesar de que es casi todo subiendo, cuando hay alguna bajada, mi frontal se baja por completo (se baja sólo caja del led, no la cinta) y tengo que subirla continuamente. Cómo hay que seguir subiendo, no me preocupa mucho. Pero esto va a condicionar mi carrera.


Poco a poco empieza a aparecer la nieve, a medida que nos acercamos al Jou Santo. También hace un viento frío, pero parece que sólo es en la parte alta. Aquí Merillas se retira por problemas físicos. Pasamos el Boquete y comienza la bajada por la canal de Mesones. Y aquí es de verdad donde viene el primer problema gordo. Mi frontal es incapaz de ir derecha y tengo que quitármela de la cabeza y llevarla en la mano y…primer batacazo. Correr con la frontal en la mano es un coñazo; mueves los brazos y vas iluminando como si fueras borracho. Mi frontal se apaga y creí que se acababa la carrera. Y no era por problemas de pilas. Consigo encenderla, pero da menos luz que un mechero. Por si fuera poco intento “apartar una piedra con el tobillo” y vuelta al suelo otra vez y como consecuencia esta vez el resultado es el tobillo medio averiado. Pero sigo bajando, tranquilamente porque no veo en condiciones, pero para abajo. Me acompaña mi inseparable y amigo Pablo y el alicantino. Y llegamos a Caín. La verdad es que el ritmo que llevábamos era más rápido que el del año pasado, pero mi cabreo con la frontal no me hacía correr a gusto. Subiendo la canal de Dobresengros sólo veía prácticamente, lo que me iluminaba la frontal de Pablo y muy poquito más. No sé las veces que caí. Estaba deseando que amaneciese para poder relajarme, porque iba echando chispas por las orejas… Creo que ese cabreo me desgastó más que la carrera en sí


Llegando al Hoyo Grande ya amaneció. Pablo tenía problemas de estómago y no podía seguir el ritmo, así que me fui poco a poco. Pero ya no iba cómodo. Mi cabeza me decía que podía correr más rápido, que otros años iba por ahí como una moto, pero mis piernas se negaban. Subí la Horcada de Caín, con algo de nieve. Aunque en la bajada sí que había bastante nieve. Eso te ayuda a bajar mucho más rápido y cómodo, excepto cuando tienes que cruzar lateralmente el nevero, que se hace incómodo y hay que ir con cuidado, pues un resbalón te puede mandar al fondo del hoyo. Y llego al tercer control situado en el refugio del Urriellu. Joer, parecía que no había corrido casi nada. Iba muy cómodo y prácticamente casi no notaba el cansancio, pero mis piernas se negaban a ir más rápido. Comienza la subida por la canal de la Celada, también con algo de nieve. Voy cuarto, pero mi cabeza me decía que estaba bien, que podía correr y que podía cazar al grupo de cabeza; y convencido estaba de ello. Pero una cosa es lo que pensaba y otra lo que realmente ocurría. Iba, como si fuera entrenando, y no compitiendo. La subida a la Collada Bonita tiene bastante nieve. El primer tramo es un poco complicado por la inclinación lateral que tiene. Después se sube “a saco” para arriba y la organización ha puesto una cuerda de seguridad, aunque hay buenos peldaños en la nieve que te hacen subir “cómodamente”. Una vez en la collada, hay que bajar y también hay otra cuerda de seguridad. Comienza la bajada por la canal de Las Moñetas, donde todavía se conserva bastante nieve que hizo que este primer tramo se bajara mucho más cómodo que si no hubiera nieve. Pero esta canal es caótica. Aunque sea casi siempre hacia abajo, hay tramos en los que es muy difícil correr, porque no hay senda, y el terreno es muy agreste, inestable y con tramos en los que hay que echar las manos para bajar. Solamente al final se suaviza y te permite acelerar el ritmo.


La canal de Las Moñetas nos lleva a las Vegas de Sotres, donde se encuentra el siguiente avituallamiento. Aquí hay que reponer un poco más porque lo que nos viene encima asusta un poco. No es que sea la subida más larga, ni la más dura de la carrera. Pero es la más agónica, porque es la última y las piernas ya llevan muchas horas corriendo. Aún así, son mil metros de desnivel positivo en cuatro o cinco kilómetros. Se trata de la canal de Jidiellu. Y la subida es un tormento, porque no te lleva en línea recta, sino que te va haciendo giros de derecha a izquierda. La subí este invierno llena de nieve y fue una maravilla. Te metes en el fondo de la canal y recto para arriba. En cambio, sin nieve te va torturando con esos zigzag. Solamente al final, donde se estrecha la canal hay bastante nieve. Se sube sin problemas y además hay cadenas a las que poder agarrarse. Este año la subí bastante más lento que el año pasado. Y eso, a pesar de haber llevado bastones, algo que no había hecho nunca. Durante la carrera no los había usado. Los reservaba para esta subida. Pero ni así. Y se llega al Collado de Valdominguero. Desde aquí comienza la bajada, donde nos volvemos a encontrar con nieve de nuevo, que nos lleva por la pista minera hasta el Jito de Escarandi. Y vuelvo a recordar lo del año pasado. Desde Las Vegas de Sotres al Jito, le había recortado a Chus veintidós minutos. Y este año iba con la misma intención. Iba…pretérito imperfecto del verbo ir…”; pues se quedó en eso, en la intención. En la bajada de la pista apareció la niebla. Llego al Jito, último avituallamiento y me lo tomo con calma (como casi siempre). Pero ahora hay que ir con más atención. La niebla no facilita la visión de las banderas, ni de las marcas. A veces, incluso, hay que pararse y aminorar el ritmo para buscar la siguiente marca, pues la niebla es densa. Personalmente no me afectó mucho, pues ya conocía la zona de otras ediciones, aunque seguramente habría muchos corredores que no conocerían tan bien la zona y tendrían bastantes más problemas para orientarse. Después de este tramo de sendas de barro y praderías llegamos a la última bajada, la calzada romana del Caoru. Debido a la niebla, esta bajada estaba muy delicada, pues es una calzada con muchas piedras redondas y completamente mojada. Una persona de la organización te advierte antes de entrar en la calzada de lo delicado de la bajada. Y para que veas que es cierto, lo compruebas nada más empezar, otro nuevo batacazo, y ya he perdido la cuenta. Pues nada, a seguir bajando con cuidado hasta llegar por fin a la meta en Arenas de Cabrales. Todavía no he mirado ni el tiempo que hice. Creo que unas doce horas y cuarenta minutos. Tampoco me preocupa. Es más, creo que hice casi media hora más que el año pasado. También me es igual. Eso sí, acabé teniendo la impresión que podía dar otra vuelta. Y no es coña. Con tan buenas sensaciones que el domingo salí a entrenar de nuevo más de dos horas. No es lo que yo había pensado al principio, pero coño, es para estar contento de todos modos.


La pena es que no me pude quedar a la entrega de premios, ni esperar a ver llegar a algunos de mis amigos que la habían preparado con mucha ilusión y darle esos ánimos y felicitaciones, pero hay que cumplir con otros compromisos y tuve que irme. Ya lo haré durante estos días y volveremos a intercambiar sensaciones, impresiones y toda esa magia que envuelve a este tipo de carreras.


Y ahora me toca hacer de malo. Aunque son comentarios que provienen de más corredores, incluido yo, voy a exponer algo que no me gusta y que estoy viendo últimamente en algunas carreras, incluida esta.


El REGLAMENTO, es para CUMPLIRLO, sí o sí, desde el primero hasta el último. Y esto NO se hace. Y NO se ha hecho en esta carrera. A pesar de las “amenazas” de la organización, hay corredores que se lo saltan a la torera. Corredores de todo tipo, desde los de cabeza hasta los de la cola (especialmente los primeros). Estoy seguro que no va a influir prácticamente para nada en el resultado, pero es el Reglamento y punto. Ojo, y no sólo ocurre en carreras más “populares”, también lo he visto y comprobado en carreras de la copa del mundo. Y puedo dar nombres y apellidos. Y se puede comprobar con imágenes.


Así que seamos serios, consecuentes y a la organización no debería temblarle el pulso a la hora de tomar medidas y no intentar “quedar bien”, pues así no lo hace. He visto en algunas carreras como descalificaban al primer clasificado, al segundo,…e incluso a alguno que iba el cincuenta. Es lo que se DEBE hacer. Así que espero que en próximas ediciones, tanto en esta carrera, como en cualquier otra, la organización haga cumplir el reglamento y los corredores sean más serios y responsables. Creo que es cuestión de educación y respeto, tanto a unos como a otros.


Traducción "libre" y muy interesante de Nicolas, el corredor francés, de la Travesera de Picos:

Versión traducida de TRAVERSEE DES PICOS LE RECIT.docx


74 kilometros - m D 6600 - D-6650m


Historia de una carrera Ultra por Alta Montaña

Hacía mucho tiempo que esperaba para participar en ésta famosa Travesera de los Picos de Europa. Desde principios de 2011 creo. Yo había descubierto la información al azar en Facebook (¡no son todos malos en las redes sociales!), Y he visto la historia del Gran corredor español Salvador Calvo. A principios del año 2012, en busca de información precisa para las inscripciones, es Oscar Pérez López quien me informa del sitio para ver y unos datos para no perderse. Unos días más tarde, con amigos de la Xteph Lemur de equipo, Stephane y el Pollito, estamos inmersos en este nuevo reto.

Hablamos de reto, todos se han centrado en esta primera mitad de la temporada en este objetivo, nos preparamos para tratar de completar esta ruta de 74 kilometros y 6550m de d +.

Antes de leer este relato de la carrera que esperamos descubrir un poco más esta carrera y este Macizo suntuoso, primero debe leer el primer artículo de esta presentación. A continuación, tendrá una buena visión del ambiente, por supuesto, las pendientes, es mejor estar en mi historia.

¿Cómo me informé sobre este evento?

Un comienzo complicado de la temporada con problemas recurrentes en las pantorrillas. ¿Desgarrón mal cuidado? ¿Las contracturas? Confieso no haber tenido respuestas muy claras ... pero hasta ahora, siempre he tenido una forma física muy buena, porque he hecho un montón de ciclismo de montaña. Desde mediados de mayo, incluso encadenado un ciclo completo de cuatro semanas con cerca de 15 horas de entrenamiento / semana, incluyendo la Travesía del País Vasco cruzar en bicicleta sin parar, y concluyó de forma brillante por el Raid Xikint'O el fin de semana precedente al evento. Níckel ... excepto el miércoles antes de la carrera, a J-3, un pequeño footing anodino solo para probar el material y la bolsa, las contracturas grandes en la pantorrilla derecha (si bien es la izquierda que me molesta desde el comienzo de temporada) Obligado a detener la sesión, la carrera está imposible. Enseguida, la moral de lleva un duro golpe ... ¿por qué ir a los Picos de Europa en este estado? Horas de coche para ser bloqueado por el dolor como después de 2 kilometros? Durante 2 días, sin entrenamiento, prefiero no probar o incluso si se trata o no ... me decidí a ir de todos modos, porque esperar tanto tiempo! No tengo ninguna ilusión dentro de mí, pero yo prefiero no escuchar, hacer como si nada hubiera pasado ... Me alegro de ser así, pero un poco disgustado, al mismo tiempo! Sentimiento muy complicado como antes de la carrera ...

Viernes, 14 de junio 2012.

10am. Aquí estamos en Urrugne, con destino a Asturias. El Lemur'''' equipo se está moviendo con fuerza, Xteph, Bip Bip, Pollito, y Marxtel. 5 corredores a la salida ... ¿cómo a la llegada? Las estadísticas tienden a decir que quizás dos ... espero que sea de otra manera. Todo el mundo está a la vez motivado, curioso por ver lo que nos espera en éste Macizo tan hermoso como exigente ... y un poco preocupado. Rumbo a Arenas de Cabrales.

En tanto deciros que el camino se ha ido rápido. Llegamos después de unos pocos descansos a las 15:00. Formalidades de dorsales en un hotel frente al Pico Uriellu (o Naranjo de Bulnes), todo un símbolo. El único punto de vista del Valle de la torre tan popular entre los grandes escaladores. Somos 450 en los formularios de inscripción. Nos enteramos, de paso, que podemos enviar una bolsa durante la carrera, al km 48 ... lástima no haberlo sabido antes, pero todavía vamos a usarlo. Luego, con una salida a la medianoche, nos fuimos directamente al lugar de Salida, en Covadonga, ya que esta es una carrera en línea, la TRAVESERA INTEGRAL los Picos de Europa. El nombre de Covadonga me sonaba a mí ya que de manera regular llegan a las alturas de la Vuelta en los Lagos de Covadonga, un juez implacable ... seguramente como nuestro Tourmalet para nosotros! Llego al lugar alrededor de las 18h, entonces tomó el tiempo para una hermosa visita turística en el Santuario de Covadonga. Encerrado entre montañas, Covadonga es un santuario religioso popular y hermoso. Este pequeño paseo definitivamente valió la pena el desvío.

Poco a poco, el reloj no se detiene. Preparación de bolsas, la comida a los pies de la camioneta, una siesta al atardecer ... la hora se acerca. Siempre preocupado por mi pantorrilla, entonces Martxel me propone echar un vistazo. En el punto donde estoy, me engancho a lo que sea. Resulta que Marxtel, sin estar bajo un fisioterapeuta, tiene buenas condiciones para esto. Se siente el malestar directamente: tiene enormes contracturas en los gemelos. Entonces, ¿qué? 30 ... "hiper masaje profesional, la presión, la fricción ... es muy doloroso a veces, pero sé que mi buen fisio me había hecho la misma manipulación recientemente y que ha tenido mucho éxito. Cuando termina, las contracturas siguen ahí ... pero el gemelo es mucho más flexible. Una buena cinta en la parte superior de cada una de las medias de compresión de la pantorrilla más todavía ... y ya veremos. En mi cabeza, me digo que los primeros 2 km de alquitrán serán cruciales. Si eso sucede aún queda mucho. Después me digo que haría el puente bajo por la primera gran bajada ... en caso de que las contracturas excéntricas sean también imposibles de soportar ... un montón de preguntas en mi cabeza en realidad. Pase lo que pase en este momento.

El clima, las condiciones eran de un día perfecto. ... A pocas horas de comenzar las nubes aparecen, desaparecen, los pronósticos no son positivos ... ... difícil saber qué pensar ... qué lástima, si se descubre el macizo, sin reparar en la parte superior.

Menos de 30 minutos antes del comienzo ... es buena noche, comienza a tener una buena efervescencia, las últimas fotos de grupo ... y estamos listos para salir en medio del pelotón español. Chips de control de tiempo electrónico, las últimas recomendaciones del Director de Carrera: las condiciones meteorológicas no son buenas. A pesar de las estrellas sobre nuestras cabezas, la lluvia se anunció en la mañana ... Entonces tratar de recuperar mi Gore-Tex que queda en la bolsa del km48 ... pero ya es demasiado tarde, mi pequeño cortavientos hará el trabajo hasta allá. Si llego ......

Sábado, 15 de junio - 0:00 - Inicio de la carrera

Sección 1 - CALENTAMIENTO

Covadonga (km 0-155m) - Col de Jou Santu (KM22-2115m)

22 kilometros - + D 2340 - D-450

1 Avituallamiento

Me pongo a mí mismo voluntariamente apartado de las líneas del frente, con Stephane. El inicio se da. En estos dos kilometros de asfalto pequeños, el ritmo es rápido. Como de costumbre ... Me parece increíble, a qué es debido. Poco importa. De todos modos, me centro en mi pantorrilla, mi único punto de atención. Cada vez que piso trato de no empujar demasiado duro, me tomo un paso más oblicuo ... las contracturas están allí de todos modos. No es tranquilizador, pero el dolor sigue siendo el mismo. En Covadonga, ataco la pista en la posición 30-40 probablemente. Ahora entiendo algo del inicio rápido, ya que ha atascado un poco, pero nada demasiado serio, sólo lo suficiente para no encender el contrario! Estoy obsesionado con él ... tira la pantorrilla derecha ... se está tirando por delante ... pero aún así ... ya no se ha lanzado a la vez como el Trail Drôme Lafuma ya está! Una vez pasada la primera pared, el rango de primer kilómetro de recuerdos, pendientes pronunciadas, pendientes corribles... todo lo que necesitaba no sólo para los gemelos. Al nivel de forma, me siento como que estoy muy bien, porque subo poco a poco, y mi corazón se ha estabilizado entre 145 y 155 solamente (FC máx 185) ... pero por ahora mi atención está en otra parte. Caminamos juntos con Stephane, ya sé que vamos a estar por delante de nuestras predicciones en el KM11, avituallamiento en los Lagos de Covadonga. Sobre una base de 13h de carrera (Top 5 en 2011), debía pasar en 1:45 y aquí estamos en 1:30! ... Esto me anima mi decisión de ir tranquilamente ... muchos corredores llevan ciertamente a un ritmo demasiado rápido. Breve descanso para llenar del agua la bolsa, pequeña pausa técnica entre dos coches ... y nos vamos para los sólo 3 km de pistas, casi llanos de la carrera. Una vez más, mi atención se centra en la pantorrilla, me aseguro de no poner demasiado, me puede ralentizar un poco. Stephane así paso, así tira siempre pero así pasa ... y nos acercamos a la primera gran ascensión La moral está empezando a ser buena ... la dirección a seguir será el gran descenso hacia Caín! Si el dolor se mantiene estable, ahora no atacaría más que eso. Tan sólo sensaciones extrañas'''', pero que no me impiden en absoluto a avanzar a buen ritmo. Eso es esencial, recuerdo que el día anterior o unas horas, no me lo podía creer en absoluto.

KM14. Esta vez se ataca el monte en serio. Vuelvo a mi mundo. Se pasa a modo de marcha, los bastones son una necesidad, se ataca recto a la pendiente. Hay 900 + d para llegar a la parte alta Poco a poco, sin realmente darse cuenta de ello, adopto un ritmo bastante sostenido, sin dejar de controlar mi corazón a 155 pulsaciones por minuto. Stéphane se reserva algo ... ahora todo el mundo hace su carrera, es mejor para todos. Poco a poco, me concentro en las tensiones cada vez menos, y disfrutar de estos momentos de Montaña por la noche. Las estrellas siguen ahí, se distinguen las cumbres. Adelanto corredores lentamente, pero es difícil saber dónde estoy. Veo bastantes luces rojas intermitentes en la parte delantera ... pero no me importa. Lo que realmente me sorprendió en ese tramo de la noche, es sobre todo el número de personas de la organización colocado en la Montaña! ¡Impresionante! Todos los 10 ', el giro de una roca, una vez, un frente y nos deslumbra alguien que está ahí para asegurarse de que todo va bien, para una palabra de aliento. La organización está bien preparada, la seguridad aparece como una prioridad, estamos ... tierra de montañeros, de eso no hay duda.

En la parte superior de la subida, un viento terrible empieza a soplar. En algunas partes liberadas, hace mucho frío. Muy rápido, me tomo el tiempo para un pequeño descanso para poner mi corta vientos. Es más prudente. Estamos a 2000m. Los primeros neveros hacen su aparición ... la alta montaña es nuestra. Antes de desviar a Caín, éste primer tramo de carrera termina con una serie de subidas - descensos de varios collados pequeños. Todo es mineral, los neveros son muchos, aunque algunas partes son muy empinadas hacia abajo. Se requiere hacer un poco el equilibrista, pero la calidad de nieve es perfecto, la precisa. Que la gozada en este tramo, entre las rocas y la nieve, solo en la noche estrellada a más de 2000m ... ¿qué más pedir? En el último collado, de repente, una pendiente vertical se inclina ante nosotros, y las luces de la aldea aparecen, 1600m en descenso Es increíble ésta verticalidad. Las luces parecen a la vez tan cerca y tan lejos ... otra carrera se iniciará en mi cabeza. Sin embargo, esta primera sección de calentamiento, con 2450m de d + era magnífica. Los tirones tienden a estancarse, lo cual es alentador. La forma es súper buena, he cumplido al pié de la letra mi “ plan de Carrera”, aunque estoy bastante por delante de mis mejores predicciones ... estad atentos.



Sección 2 - LA TRAVESERA VERTICAL

Col de Jou Santu (KM22-2115m) - Col de Valdominguero (km52-2140m)

26 kilometros - + D 3830 - D-3730

3 Refresco

Muy rápidamente, deslizándose entre las rocas en esta empinada pendiente, me detengo para eliminar el corta vientos. Al abrigo del viento, se hace pesado. Los primeros pasos son vacilantes descenso, por lo que es una técnica muy difícil. Me tomará un poco de tiempo para adaptarme a encontrar mi ritmo en este descenso infernal de 1.600 metros en menos de 5 km. Yo me las arreglo en éste sector, sabiendo que yo estoy delante, y sabiendo lo que me espera todavía. Trato de hacer pequeños pasos a buen ritmo, sin poner fuerte presión sobre los cuádriceps ... me gusta. Las luces de Caín aparecen y desaparecen a voluntad de las secciones del terreno, poco más pronunciadas con un poco de vacío en el lado ... Me digo que es el lugar perfecto para organizar una mega-kilometro vertical! A pesar de este descenso de largo. Por contra, acabo de llegar a la aldea, e inmediatamente avituallo. Eso es bueno! ninguna transición. Son las 4:25. Yo había previsto pasar hacia 4:45 o 5am creo. Estoy pues adelantado en el tiempo correcto! Al azar, sin preguntar, yo echo un ojo en el hoja de control, y me doy cuenta que soy 7 º! Yo no sabía del todo donde yo estaba, y no me hubiera importado en absoluto ... pero la sed de conocimiento era demasiado fuerte! Por contra, no he mirado los tiempos de paso, seguí corriendo a mi ritmo.

Después de llenar la bolsa de agua y un avitualla pequeño, aquí vamos de nuevo. La travesía de la aldea debe durar en todos y para todos para 500 metros ... y nos metemos directos en la pendiente. En menos de 8 km, 2000 metros para subir. El comienzo es súper escarpado, con unos cuantos pasos con las manos en los pequeños pasillos estrechos! Detrás de mí las luces de la aldea se alejan de nuevo, y enfrente, la serpiente de frontales en el descenso a Caín es hermoso. Bastante rápido, adelanto a un nuevo corredor, luego dos a la vez ... Rápidamente hago cálculos en mi cabeza después de haber echado un ojo en la hoja de un Caín para saber dónde estoy. Queda un mundo por delante. No cunda el pánico todavía. Empiezo a hacer caso omiso de estas tensiones aún presentes, pero poco molestas en el gemelo, pero por contra, en ausencia de camino, me concentro sobre el balizaje. De hecho, hay muy pocas balizas reflectantes aquí, sin duda el hecho de que casi todos los corredores pasarán las primeras luces del día ... pero para nosotros no es fácil. Cuando veo a uno de estos señalizadores hacia lo alto con su linterna frontal, entonces puedo dibujar una línea recta con él ... y así sucesivamente. He temido perderme el camino ... incluso hacer algún directo en el pedregal en los desplomes! Apagaré mi frontal en breve. Me acerco al primer collado, que precede a la última parte hacia la Horcada de Caín. Las altas montañas del Macizo Central (de Urrieles) Picos se desvela. Hermosas agujas, paredes hermosas, un circo hermoso con neveros por todas partes. Es magnífico. Pero, ¿dónde vamos a franquear este paso? Se trata de 500 metros para subir ... estamos comprometidos en el fondo del circo a través de los neveros. Otro corredor delante de mí ... y otro un poco más adelante, a pocos minutos. Creo que sin querer, he hecho una gran remontada en esta parte, y esto será confirmado por los tiempos de vuelta más detallados. Pero aprovecho el 100% todavía. Detrás de nosotros, las nubes parecen tapar el fondo del valle de donde venimos ... pero por contra, justo por delante de nosotros, podemos distinguir el paso del collado ... y los colores extraordinarios, son visibles por encima de los neveros. Es rojo, naranja, rosa ... como si hubiera un gigantesco fuego por detrás del collado ... pero el sol parece esperarnos. Recojo mis bastones, saco mi cámara que hasta entonces habían permanecido en el bolsillo de mi pantalón corto, y luego voy a disfrutar de estos momentos. Este instante corresponde a las primeras imágenes del cortometraje realizado, momentos mágicos en unas montañas, difíciles de describir. El corredor español, que está sentado a mi lado (Sebastián Sánchez) es difícil de creer ... Me ataca, le supero, me detengo ... continúa como si nada hubiera pasado, pero yo prefiero disfrutar de estos momentos de la carrera únicos, también sé que el camino es aún muy largo. Esto no es una pérdida de tiempo estoy seguro. Desde el collado, vemos la famosa Torre de Urriellu, el sol está directamente en frente, las imágenes son impresionantes. Llego a los neveros, cámara en mano ... puro placer de la montaña. Es emocionante. No son ni siquiera las 7 am, tras 7 horas, casi 4500m de d + ya ... y esta es la felicidad. Los pocos kilómetros antes del Refugio de Urriellu pasó como un relámpago y eso que era tan hermoso. Llego a la avituallamiento delante de Sebastián, pero en el tiempo para avituallar y llenar con agua, se había ido ... el juego del gato y el ratón ha comenzado. Saboreo esta ventana de tiempo extraordinario, a años de luz de las previsiones más optimistas. Es simplemente perfecto. Después de saludar a todos estos amables voluntarios siempre están dispuestos a llenar la bolsa, cantando'' Makina Campeon'' o'' Makina '' ... voy de nuevo en el camino. Bordear ésta torre cada vez más impresionante, ahora debemos hacer frente a la subida de la Collada Bonita, por un pequeño hoyuelo en el perfil pero aún así de + 500 metros en unos pocos cientos de metros, de hecho. Para mí lo más duro recorrido, con este fin en los desprendimientos de tierra que dar un paso atrás cada 2 adelante por lo que la pendiente es pronunciada. Pero, de nuevo, la decoración está a la altura de la dificultad. La torre está ahora detrás de nosotros, el sol ilumina las cumbres, y la Collada Bonita, atraviesa la muralla entre dos picos ... el camino es difícil de adivinar desde arriba de modo que parece poco probable que pase recto Mi ritmo sigue siendo muy bueno. Alcancé a Sebastián rápidamente en la subida, y en la parte superior, que se remontan incluso a menos de 2 'en el corredor anterior (yo pensaba que era el segundo ... pero que en realidad fué que era 1º. ... yo guardo mis cálculos! Yo no soy un profesor de matemáticas que es sabido...). Tengo un gran ritmo en las subidas, y en la gestión, algo más bajo en descenso no, todo va mejor aún. Es genial. En la escalada al collado, veo que el corredor que me precede un poco más abajo, la brecha se reduce. Pero con mi cámara, estoy un poco molesto para atacar la primera parte. Una cuerda, un nevero, piedras ... y una pendiente de 50 ° Opto por la neviza, dejando la cuerda ... y todavía se cae por un nevero que la hace, es pura delicia. Pero la fiesta no duró mucho tiempo ... una vez que los neveros han desaparecido a medida del descenso, los 1.300 metros a bajar hacia Las Vegas de Sotres (Km48) son terribles. Terribles, por la fuerte pendiente y técnicamente sobre todo! Se desarrolla en lapiaces gigantescos, hay piedras por todas partes, cortantes y ancladas en el suelo ... obligándolos a saltar de piedra en piedra sin interrupción, lo que obliga a mantener una concentración máxima de principio a fin. El fondo del valle es claramente visible y parece muy cerca, pero el descenso es interminable. Sin tregua, no hay forma de recuperar, excepto para caminar. Una vez más, los excursionistas y alpinistas todavía dispersos en los valles salvajes cantando Campeones. Y dar información. A pesar de que no siempre entiendo éstos estímulos en español, he entendido uno:'' El primero está a 2'' '?? Fue entonces cuando me doy cuenta de mi cuenta de errores, en realidad estoy en cabeza de carrera, no muy lejos del líder, por varios kilómetros, sin saberlo. Pero aún no cunda el pánico, me encuentro a mi ritmo ... quedan casi 4 h. de carrera si todo va bien, y un último desafío en el aterrador ver videos de los últimos años. Llego al avituallammiento en la posición de 2º y luego otra vez como siempre en 3ª posición detrás de Sebastián. Me tomé el tiempo para cambiar gracias al soporte de la bolsa con una camiseta sin mangas en seco. Aquí voy de nuevo a estrenar para este último ascenso, que anunció en 1100m de d+ en 3,3 km. Todavía estamos por encima de las nubes, las condiciones siempre son perfectas. Es increíble, todavía disfrutar de estos hermosos Picos de Europa, el comienzo del tercer Macizo, el Macizo Oriental llamado de Andara.



El comienzo no parece tan fuerte ... pero pronto, entrar en un circo con paredes que se interponen ante nosotros. La ruta va a la parte inferior del círco ... y la parte final parece francamente vertical. Yo distingo entre dos siluetas de dos rocas en la parte superior y luego comprendo por qué ésta subida es tan dura en este momento de la carrera. Los bastones se requiere siempre ... mis dos predecesores en el punto de mira. Me cambié el modo de robot, mantener un ojo en mi altímetro para saber donde estoy ... y todavía se hace más fuerte! A los pocos minutos rebaso a Sebastián, y veo al líder en lo alto. De hecho, son dos, tiene una “liebre” para el final de la carrera, obviamente. Yo mido la distancia que me separa de él con regularidad, y me doy cuenta de que yo retrocedo poco a poco. Es indignante. Y ... casi no lo suficiente. El final es realmente terrible. Estoy casi sobre él, pero tengo que colocar mis bastones ... y aseguro mi cámara, por supuesto. La pared final es de escalada. Yo, incluso, he perdido mi cámara. Las dos manos son útiles. Por suerte había una persona de la organización por debajo para evitarme bajar a buscarla. Algunos peldaños de escalera en el nevero final, y aquí estoy en el Collado de Valdominguero. Más de 6.000 de d + en 50 km de carrera, de regalo. El primero se llegó unos segundos antes, pero anotó sin parar. No me precipito por la pena, todavía hay más de 20 km ... Mido bien el largo del camino. Esta vez, la brecha con tercero parece mayor así que esta vez no sé si nos encontramos otra vez. Sigo este largo descenso en el Macizo de Andara!

Sección 3 - EL DESCENSO INTERMINABLE

Pase Valdominguero (km52-2140m) - Arenas de Cabrales (KM74 - 140m)

22 kilometros - 350 D + - D-2350

1 AVITUALLAMIENTO

EL 1º y su Liebre van justo delante de mí a menos de un minuto, en las por las primeras rampas de descenso. En un principio, siempre es muy técnico y mineral. Algunos cruces entre los escombros, las pendientes son menos brutales ahora. Siempre están a la vista. Sigo pensando que mi manejo de la carrera, a mi dieta ... y los km terribles por delante, con los aumentos, los tramos para correr que tanto detesto en realidad yo soy un gran caminante, no un corredor. En resumen estoy divagando ... sigo. Llegamos de nuevo a un universo de lapiaces, con precipicios al borde del camino. El trazado hace zig zag y, la gana de atacar es tentadora, pero es imposible de otro modo a atascarse frente a un agujero de varios metros. Después de 30 'de descenso alrededor, nos encontramos ahora (algunos dirían que por fin) en un camino corrible Debemos llegar hasta el avituallamiento, situado a 14 km de la meta. El ambiente cambiará en ese momento. Avanzamos en las nubes, la visibilidad es de sólo unas pocas decenas de metros, no puedo saber dónde están. Ahora estamos por debajo del refugio de Andara, sobre la pista de 4km de largo que conduce a éste avituallamiento. Las sensaciones siguen siendo buenas. Llego al avituallamiento y el líder está ahí, sentado en el suelo. Así que ahí estaba yo, sin saberlo, en cabeza de la Travesera de los Picos de Europa .

Una vez más, me tomo el tiempo para comer plátanos y beber una coca-cola ... pero ahora Kiko y su liebre demarran de inmediato. Esta vez, terminó la vitualla, al instante hago lo mismo. Ahora no voy a dejar ir y darle un ir a por todas! Todos los alientos son para Kiko en este avituallamiento, y esto es bastante normal, ya que en realidad es el corredor del pueblo, el corredor miembro de la Asociación de Montañeros organizadora 9 años que esperan la victoria de un corredor de Cabrales. Todo el valle está detrás de él. Era favorito en el comienzo junto con Salvador Calvo en particular. Y aquí estoy de aguafiestas, en medio. El pequeño francés salido de la nada que viene a estropear la fiesta. Así que dejamos los tres (como la liebre todavía está allí), para 14 kilometros, comenzamos por 3 km de falsos llanos un descenso, y de entrada, él me ataca fuerte. Desarrolla a gran velocidad, me agarro ésta vez, me las arreglo, sobre todo ... caminando la liebre estalla y nos deja marchar irremediablemente ésta vez ;en el fondo, me veo obligado a dejarlo ir, toco en el rojo . Pero detrás de las pequeñas subidas, le tengo a vista, y algunos caminaban en una pendiente poco que hacer de nuevo la unión. La lluvia hizo su aparición, la niebla es densa ... el final de la carrera cambia por completo todo en comparación con el resto del día. El indicador de final hacia Cabrales se hace sólo 6 km de la meta, los km. se hacen largos justo antes. Impulsos, subidas, bajadas, donde se pueda, correr, ... me aferro a sus faldones. Pero la inversa no es posible, no puedo tomar la cabeza. Me aferro, él no llega a soltarme a pesar del cambio de ritmo ... pero es cada vez más duro. Creo que esta parte es interminable, tengo un deseo es que la pendiente se incline fuertemente otra vez, para encontrar el terreno técnico. Bueno ... por fin sé.

El final es una verdadera carnicería. Los últimos 800 metros de desnivel sobre Cabrales se hacen sobre en una calzada romana y el 20% de pendiente media, con las rocas en todas las direcciones. Ultra-técnica. Y si se añade un poco de lluvia en la parte superior, da una pista de patinaje para corredores cansados. La sensación de correr sobre cáscaras de huevo durante varios kilómetros. Kiko conoce el camino a la punta de los dedos, es innegable. Además, debo decir que sin seguidor de cerca (Liebre), creo que habría perdido mucho tiempo en este sector, a la vez para identificar la traza no siempre es evidente, y también por la fatiga, no habría tenido la mente en estos sectores interminables. Sin embargo, a pocos kilómetros de la meta, todavía estamos los 2 en cabeza de carrera. Empezamos a hablar con mis pocas palabras de español ... pero es demasiado tímido. Me propone, sin embargo una llegada juntos al final de la calzada romana ... Creo que acepta la propuesta, porque de todos modos, yo no podría haber aguantado mejor en este final tortuoso y rodante, sería casi necesario una última dificultad grande cuando fuerzo mis bastones. El hecho es, a 2 km de la meta, las piedras desaparecen, un hermoso sendero se abre bajo nuestros pies, y hete aquí que Kiko, parte casi al Sprint?? Difícil de entender ... yo levanto también, mi ritmo es más fuerte, pero imposible seguirle el paso. Sigo, Kiko se ha ido. El pueblo está muy cerca ... siento que estoy rodando por las últimas pendientes, y de repente, oigo grandes explosiones. Esto significa que Kiko ya ha llegado. Increíble, me queda casi 1 Km. por recorrer?? Terminó como una bomba. No voy remolcado, pero el está evidentemente del todo tocado, sin duda motivado por esta llegada a su pueblo, ante los suyos. Así son las carreras. Por último, es bien merecido, cuando hizo toda la carrera en cabeza desde la salida. Le he preocupado en la última subida, y después de mi vuelta por el último avituallamiento, pero poco más. Termino con la satisfacción de haber hecho una gran carrera, inesperado en vista de las condiciones en la salida, con una gestión muy buena, una gran forma ... y después de probar mi suerte. Ya es enorme. Estoy en las calles de Cabrales, y pasar bajo el arco en 12:11. Los tiempos son excelentes, ya que están a pocos minutos del tiempo de referencia logrado por Txus Romon el año pasado, y Txus es un excelente corredor español. Algunas palabras en español para el micrófono y la televisión local ... paso a recuperar, la cabeza llena de imágenes. Sebastián Sánchez, seguido por Salvador Calvo acabaron en la 3 ª y 4 ª posición.

Con Xteph, Armelle y Martxel, estamos en busca de Bip Bip y el Pollito todavía en las laderas de los Picos. Es difícil saber dónde están, en qué estado ... pero al final, van a superar este gran desafío a través de estas hermosas montañas. Stéphane en el lugar 40 º en 16:00, y el Pollo 162 º lugar en 20 horas, así de memmoria. ¡Increíble. Al final, , 3 de 5 en la llegada, le ganamos a las estadísticas y a pesar de una noche bajo las estrellas (una colchoneta hinchable en el hormigón del estacionamiento, ocultos detrás de una barra de bar) , contentos los 05.05 que nos pusimos en camino de retorno a la mañana siguiente.

Con una convicción, vamos a volver en el macizo. Para la carrera yo no lo sé, pero para recorrer esos caminos en bellas etapas, está asegurado.

Esperando que hayan disfrutado la lectura de esta historia de esta montaña de ultra a través de los Picos de Europa'', ¡la Carrera por Montaña mas dura del Mundo!

Nos vemos pronto para seguir.

Le Lemurien.