15 may. 2012

TRANSVULCANIA 2012

TRANSVULCANIA 2012 - Mayo, 12

 Un año más, y ya van tres, volvimos a esta preciosa isla para correr una vez más esta carrera. No soy de los que repiten carreras, no me gusta repetir carreras, pero es que hay algunas, que de una manera u otra te enganchan y ésta es una de ellas, no sólo por el recorrido, que tiene atractivo, sobre todo por la gente, por la organización y por el trato que recibes.
 Pero es que además este año la carrera puntuaba para la copa del mundo y allí estaban todos los cracks mundiales de la distancia. Menudo elenco de runners…anda que no había para repartir bacalao…corredores de casi treinta países, la creme de la creme, y allí llegó el “abuelo”, coño es que parezco el padre de todos (al menos de los que entraron delante de mí). Pero me gusta “pelearme” con estos chavales, aunque la mayoría sean ya profesionales.
 Cuando ves este panorama lo primero que te viene a la cabeza es: coño, si entro entre los cincuenta primeros en esta carrera me doy con un canto en los dientes, pero si esto parece una carrera de galgos…
Y por si fuera poco, cuando llego al aeropuerto de la isla me anuncian que entra una ola de calor, ¡¡¡qué bien!!!, llevo entrenando todo el mes con agua y nieve, lluvia y ventisca,  y con una temperatura que no sobrepasa los diez grados y me vienen con una ola de calor…”…toma Moreno…”
Y me voy al hotel, al lado del mar, y sin poder meterme en el agua porque piensas que no es bueno mojar mucho las piernas antes de la carrera, que gilipollez, ni que fuera profesional, pero aún así me contengo, es que uno se toma esto demasiado en serio. Sólo pienso que después de la carrera me van a salir escamas, porque no voy a salir del agua y, más con la temperatura que hace.
 Y para más inri cuando vas a desayunar o a cenar, con todo ese buffet, con toda esa comida que te entra por los ojos y otra vez a contenerte para no ponerte morado con todas esa cantidad y variedad de comida y, lo peor, las tartas y los helados, joer seré gilipollas, ni que fuera a batir el record del mundo y vuelta a pensar en el domingo después de la carrera, no voy a dejar ni una tarta…
Pero vamos a la carrera. Según la organización, éramos más del 1.500 corredores, eso sí, repartidos en diversas categorías y distancias. La prueba reina salía a las 6 de la mañana del Faro de Fuencaliente. La temperatura ya era alta y soplaba el sempiterno viento que hay por este lugar.
La primera parte del recorrido es en continua subida por una senda de arena volcánica que hace difícil la tracción.  Y los galgos tirando como motos. Y yo me encuentro con unas sensaciones muy raras. Con lo bien que había entrenado, de pronto veo que tengo fuerzas, que mis pulmones y mi corazón quieren tirar más, pero mis piernas me dicen que lo contrario, no me lo puedo creer, pero si acabamos de empezar.
Pues nada majo, a seguir como sea, céntrate en tu carrera y trata de llegar como sea. No tengo ni idea de la posición en la que voy y la verdad es que me importa un carajo. Quiero ir quemando etapas, poco a poco. No voy subiendo cómodo, para colmo me sale una rozadura en las partes nobles y parece que voy corriendo montado a caballo, hasta que llego al roque de las Nieves dónde un puesto de Protección Civil me da vaselina para aliviar mis partes, a cambio de perder diez minutos. Me es igual.
Lo curioso es que tampoco he pasado tanto calor como parecía. Es más, creo que no había tanto. Me hubiera gustado que hubieran estado en la primera edición de esta carrera, que se celebró en julio. En el Roque de los Muchachos tuvimos más de 44 grados. Aquello sí que fue una ola de calor, una auténtica hecatombe. Hoy no sé si llegamos a los 35 grados, lo dudo.
Pero sigamos corriendo. Después del punto culminante de la prueba, el Roque de los Muchachos, comenzamos una ligera bajada, con varios repechos durante un par de kilómetros, hasta llegar al bosque dónde aquí sí que comienza la verdadera bajada. Una bajada divertida pero, cuidado que engaña. 
Yo lo advertí a algunos de los amigos que venían por primera vez. El verdadero calor comienza después de la bajada del bosque, que continúas bajando, por una senda-camino de piedras y aquí el calor sí que empieza a golpear con más fuerza hasta llegar a la bajada en zigzag a la playa de Tazacorte. La verdad es que iba bajando cómodo, no como me gusta o estoy acostumbrado, pero bien, además iba adelantando a corredores, la mayoría tocados por el calor.
Pero quedaba la última tachuela del recorrido. Y esta vez también hizo mucho daño. De los últimos cinco o seis kilómetros desde Tazacorte, el primero kilómetro y medio es por asfalto, en muy ligera subida, pero después de girar a la derecha por el puente, ese duro y corto repecho es mortal. Ahí sí que sudaba a mares. Ahí sí que sufrió la gente.
Aviso a posibles participantes. Ojo con esa última subida. Una vez que subes por un camino de piedras y llegas a la carretera te enfrentas a los dos últimos kilómetros de asfalto y llanos hasta la meta en Los Llanos de Aridane. He pasado a tres corredores en la subida y me uno a un francés los últimos dos kilómetros entrando juntos a la meta.
Miro el tiempo y no me lo puedo creer: 8h 25’ (19 y 20 de la general). He bajado casi veinticinco  minutos mi marca en esta carrera. Coño, a ver si las sensaciones esas tan raras que tenía en las piernas era porque iba más rápido de lo que pensaba. O quizás no. Quién sabe. Porque yo creía que podía ir mejor. Es igual.

Estoy contento (bueno siempre lo estoyJJJ). Luego pensaba:…si el segundo año bajé diez minutos, este año he bajado veinticinco minutos, empiezo a aplicar la lógica matemática, el próximo año bajo otros veinte minutos y así sucesivamente….con cincuenta y cinco años bato el record de la prueba (y entonces fue cuando me caí de la cama y me desperté).
Lo mejor fue que terminé muy bien muscularmente. Es más, he podido entrenar dos horas sin casi problemas musculares y me siento bien (voy a tocar madera, que esto nunca se sabe cuánto puede durar).

La organización ha sido espectacular. Tenemos que hablar de algunas cosillas, todo se puede mejorar, pero la impresión general de prácticamente todos los corredores es sobresaliente.
Yo, personalmente, sólo tengo que advertirles de una cosa: por favor, por favor, no volváis a ponerme a una chica tan guapa y tan encantadora en nuestra recepción, que después de una carrera como esta, las defensas están muy bajas y uno es débil y sensible…!!!

Y ahora otra cosa totalmente diferente sobre este tipo de carreras en general. Creo que Ser13gio en su blog ya tocó un tema algo parecido.
Hace casi dos meses tuvimos una reunión los árbitros de la Fedme. Yo hice una propuesta, pero un poco a ver que sonaba. Y hablando con Mónica Aguilera aquí en La Palma, vimos que no sólo ella, sino que había más gente que estaba totalmente de acuerdo. Lógicamente cada organización de la carrera puede poner las normas que quiera y es libre de hacerlo y mientras se cumplan no hay nada que objetar.
Pero la inmensa mayoría no me parecen justas.
Y lo voy a exponer:
-Yo eliminaría todas, absolutamente todas las ayudas externas, incluidas las que se pueden hacer dentro de los avituallamientos que pone la organización. Sólo puedes avituallarte con lo que tú lleves o con lo que pone la organización.
Por qué?
Creo, como decía también Mónica, que lo que hace bonito, duro, nervioso,… a un Ultra Trail es saber gestionar tus propios recursos, qué ropa llevar, cuánta comida, agua, etc, etc. 
Además todo esto nos pondría a todos por igual. Esto se puede convertir como la Fórmula uno o el Motociclismo, el que tenga mejor equipo gana.
Imagínate que vas a correr a Zimbawe, y lógicamente vas sólo, o uno de Zimbawe viene a correr a España. Estás sólo, y eso ocurre con la inmensa mayoría de los corredores.
Yo lo he vivido en mis propias carnes. Fui a correr a la isla Reunión, vas en el grupo de cabeza, de pronto llegas al control donde te permiten dejar una mochila con lo quieras (a todos los corredores), pero tú tienes que buscarla entre un montón  y el vecino no, porque está esperándole un amigo o familiar con el otro camel ya preparado en la mano (y yo he perdido diez minutos). 

Nunca me han gustado las ayudas externas, incluidas las legales y las permitidas  y siempre las he evitado aunque corra en casa.
Repito, mientras se cumplan las normas de la organización (que también hay para contar al respecto), no tengo nada que objetar, pero no estoy de acuerdo,  no lo comparto y no me parece justo.

8 may. 2012

CAMPEONATO DE ESPAÑA DE CARRERAS POR MONTAÑA

Imágenes del campeonato de España celebrado en Parada do Sil (Ourense) el día 6 de mayo. Las imágenes un poco movidas, pero es que corriendo se mueve bastante la cámara. Aún así se podrá apreciar lo guapo y divertido que estaba el recorrido.
http://www.youtube.com/watch?v=hbX5rS-VUVs