22 sept. 2014

GIGANTES...O NO TANTO


GIGANTES…O NO TAN GIGANTES

Corría el año 1981 cuando me inicié en el atletismo de una forma seria, con entrenador, series, cambios de ritmo, progresiones, fartlek, etc, etc,…y de una forma muy programada. Acudíamos, sobre todo, a los crosses y los campeonatos de cross, algo de pista y poco asfalto. Nunca vi una ayuda en carrera. De ningún tipo. Estabas tú sólo frente a todos. Y de aquella me “peleaba” con Fiz, Antón, Alejandro Gómez, Jose Manuel García, keniatas, etíopes, marroquíes,…(lógicamente, yo a mi nivel)

Y me pasé al asfalto, primero media maratón y luego maratón entera. ¿Os habéis fijado en los campeonatos oficiales de estas distancias si hay ayudas? Cero. Totalmente prohibido. Pueden dejar sus bidones, bebidas en los avituallamientos, pero no se las puede dar nadie. Tienes que cogerlas tu solito. Es decir, vuelves a estar tú sólo frente a todos. Eres tú quien gestiona la carrera. Es más, en los grandes campeonatos no corren juntos hombres y mujeres, sino que hay dos carreras diferenciadas, entre otras cosas,  para evitar liebres.
Y aparecen las carreras de montaña (para mí siempre serán "de" montaña (fueron las primeras), voy a dejar lo de "por", "hasta", "según",...para los "burócratas". Según la DRAE, monte y montaña son sinónimos, de hecho se dice el monte Everest o el monte Perdido, pero cuando vas a subirles no dices voy a subir al monte, sino a la montaña. Así que yo creo que su denominación como monte es sólo idiomática cuando preceden a su nombre propio; es similar, o igual, que un apócope; como por ejemplo el par primero-primer, que significan lo mismo pero difieren en que el segundo, su apócope, sólo se emplea si está delante de un nombre).

 Para mí, que de aquella ya combinaba el atletismo con el montañismo, fue una maravillosa aparición. Como todo, en sus principios, es todo más “romántico”, idealista. De aquella no había una mercadotecnia como ahora. Solo unas zapatillas, no había geles, ni recuperadores (esto era del atletismo), ni camisetas técnicas, ni camels,…ni ayuda (o al menos tanta; yo por lo menos no la vi en ningún momento). Y volvías a enfrentarte tu solo contra tus rivales. Eras tú el que, en carrera, ganabas o perdías (y con estos conceptos no me refiero a llegar primero o a hacer pódium, sino, resumidamente, a que te saliera una buena o mala carrera, a que tuvieras un buen día o uno atravesado).

Pero como todo en la vida, o evoluciona o, probablemente, desaparece, esto ha evolucionado. Para bien y para mal.

Soledad, sufrimiento, fatiga, dolor, sueño, hambre, sed, altura, viento, frío, calor, lluvia, barro, nieve, rocas,…¿cómo definir este maravilloso mundo de las carreras de montaña o de aventura que nos ha convertido en adictos? Con la ayuda de nuestro esfuerzo. Siempre pensé, como dijo Herzog en “La conquista de lo inútil”, que también aquí, nuestros sufrimientos y esfuerzos son inútiles y peligrosos, que ningún beneficio material nos procurará nuestra riqueza, nuestra aventura, nuestra pureza de acción, en fin, la Pasión por lo Inútil. Es una enfermedad como otra cualquiera. A veces, ni la escoges, te viene sin darte cuenta y luego, la cultivas, cada uno a su manera, con mayor o menor interés, lo mismo que la huerta de tu casa. De ello dependerán también los frutos que obtengas. Claro que ahora también depende ya de otros factores. Puede ser un cultivo ecológico o con ayudas químicas. Apliquemos el concepto, la metáfora, a las carreras.

Y me voy a centrar. Ahora se oye mucho en este mundillo lo de:…un reto personal, lo has conseguido,…

Bueno, habría que matizar y, desde luego podrá haber varias acepciones, pero “personal” , como adjetivo, es aplicable a una persona, no a dos o más, para eso se utilizaría el plural. Y “lo has conseguido” se refiere al pronombre personal de la segunda persona del singular, es decir, “tú” no a “nosotros”. ¿A dónde estoy intentando llegar? Pues como os podréis ir imaginando a la nueva forma de plantearse las carreras, especialmente las  ultras o las de aventura, o como se quieran llamar.

Vayamos a un ejemplo. Y ya que está de moda: el TOR (se podría aplicar a cualquier otra carrera).

Lees el reglamento: se permite ayuda en los avituallamientos, se permite acompañamiento (ojo, acompañamiento, no ayuda, lo cual también es muy discutible), … o cualquier otra cosa. Te llevas a tu familia o a tus amigos que te van esperando y te van avituallando de lo que necesites, bien en tema de comida, bien en tema de material.

Perfecto. Si ganas la carrera, eres el ganador legal. No hay nada que objetar. Pero para mí “tú” no has ganado la carrera. La habéis ganado “vosotros”. Tú has ganado un 80 % (o lo que estime oportuno, según la ayuda) y tus acompañantes el otro 20%. Así que no podrás decir: “lo he conseguido”, sino: “lo hemos conseguido”. Es decir, serías un “gigante”, de uno a diez, pues de un ocho (que no está mal). (Por eso hay luego tanta gente en el pódium o en los medios,  que se pasan hasta diez minutos agradeciendo la inestimable ayuda………..…hasta del panadero)

En el TOR he visto este año como hay más corredores que se lo han planteado sin ayuda. Únicamente la que proporciona la organización y, esa, es igual para todos, sin excepción. Tú te gestionas todo. Tú llegas a los avituallamientos y tienes que recoger tu comida y tu bebida. Tú buscas tu ropa para cambiarte. Tú te lo haces todo. Y esos si son “gigantes” diez. Esos sí que lo han conseguido y esos sí que han ganado (ojo, que no quiero menospreciar ni desmerecer a los demás, faltaría más, pero no en la misma escala de valores que yo tengo; lógicamente otros pueden tener la suya).

Imaginaros que hay una carrera similar en Nueva Zelanda. ¿Os acompañarían hasta allí vuestra familia o vuestros amigos? ¿Os parecería justo y ético que los corredores neozelandeses o los australianos (por la cercanía) hiciesen lo mismo que hacemos aquí? Lógicamente, si corro en casa, tengo la oportunidad de que vayan a verme mi familia, mis amigos, lo cual me parece genial, maravilloso y gratificante, pero sólo a verme, a animarme,…nada más. De lo demás ya me encargo yo.

Y yo me pregunto, pero, ¿tan difícil es hacer unas normas, un reglamento justo?, y luego cumplirlo, claro. Un reglamento que no discrimine, que no favorezca casi siempre a los mismos. De verdad, en vuestro fuero interno ¿os sentís bien haciéndolo así? Allá cada uno con su conciencia. A ver, que no quiero decir que haya corredores que prefieran hacerlo así porque su objetivo sea diferente. Pero claro, luego que no se te llene la boca diciendo a los cuatro vientos el gran reto y la gran carrera que has hecho.

Una carrera bien hecha es una paciente obra maestra, compuesta al mismo tiempo de ciencia, amor y dedicación. Pero también de audacia y estrategia, eso sí, sin perder la nobleza, el fair play.  Y al final de una carrera, ¿qué sentimos?, ¿la satisfacción de una victoria?, ¿el placer de una conquista?, ¿una superación “personal”?. Cada cual que busque su respuesta, pero la respuesta, amigo mío, está en el viento.

13 sept. 2014

Tor 2014 - 2

Por cierto, me lo acaban de enviar, si alguien sabe italiano..., aunque me imagino lo que puede decir. También os aseguro, que yo no he hecho, todavía, ninguna declaración a ningún medio, así que no sé, me imagino que lo hayan leido del blog o vaya usted a saber:

Y, esto es una suposición mía, pero igual presiento que todavía puede estallar algo más grave. Vamos a esperar unos días, pero por lo que ví, no sé, no sé que pasará.
Y, de paso, algunas aclaraciones a lo que he ido leyendo respecto a la descalificación de Canepa. Desde un principio se la descalificó por coger un coche, como ya habréis leído en mil sitios. Es más, yo estaba en Donnas, cuando, creo que era el fisio de ella, se levantó airado y señalando con un brazo comenzó a gritar continuamente pidiendo el nombre del voluntario que había dado el chivatazo (aquí se pensaba que era un voluntario y no un corredor). Como no había pruebas, el siguiente paso fue lo de que se saltó un control, concretamente el de Les Goilles. Vamos a ver si hay alguien que me pueda aclarar esto, aunque lo dudo muchísimo. Los controles se van avisando por tfno o radio en cuanto pasa un corredor y se calcula aproximadamente cuando va a llegar al siguiente control (lo pude comprobar después porque yo me quedé dos días en el refugio de Frasati, antes de subir Malatra y además les ayudé a marcar el recorrido, junto con Oscar, por la noche, ya que las vacas les comian las banderas). Y, especialmente a los primeros, porque, que narices, la mayoría quiere ver a los y las primeras. Así que si desde Cogne te avisan de que acaba de salir la primera chica, el siguiente control ya sabe cuando va a llegar, más o menos. Pero es que ese control es prácticamente imposible saltárselo. Si lo conocéis, es una casita al lado de un camino de hierba, pero a la que no entra nadie, pues el control lo tienen al lado, en un prado y es una pequeña mesa con un toldo donde hay un par de señores en donde sólo dan agua, té y galletas, nada más. Es imposible no verlo y no me quiero creer que cuando pasara por allí no hubiera nadie. NO hay forma de saltárselo, pues a la derecha hay un arroyo profundo y a la izquierda bosque, sin sendas ni nada parecido.
Aunque hay una excepción que sería ir por la pista de tierra hasta el refugio Sogno di Berzi, y así, sí que te saltarías el control,  pero también saltaría la alarma, hacer unos diez kilómetros con casi mil metros positivos sería demasiado descarado como para no darse cuenta del crono tan rápido. Y si además ya has pensado hacer eso, no sería nadie tan gilipollas como para no saber que tienes un control en medio, me imagino que esto ya se lleva estudiado de antemano.
Así que, saquen ustedes sus propias conclusiones, que yo tengo las mías!!!!

9 sept. 2014

Tor 2014

Ciertamente no entraba en mis planes hacer el Tor este año, pero los "daños colaterales" de pertenecer  al principal sponsors de la carrera cambiaron mis planes. Después del lamentable año pasado, en cuanto al comportamiento de ciertos corredores con el beneplácito  de la organización, parecía ser que este año la organización tomo nota de ello y decidió poner un reglamento más serio respecto a lo permitido y no permitido (véase página web). Con algún cambio de última hora. Al final si que permitían el acompañamiento a corredores, pero sin poder ayudarles, ni asistirles (aquí casi me da un ataque de risa, como yo mismo pude comprobar). Respecto al material obligatorio ya hablare más adelante.
Comienza la carrera y enseguida Silvio se va. Por detrás vamos un pequeño grupo de cinco separados por muy poquito tiempo e incluso intercalandonos posiciones, aunque el francés Colle se va un poquito. Aún así en la primera Base de vida el italiano solamente iba diez minutos por delante y eso aquí no es nada. Pero, eso si, acompañado de cuatro corredores (admitamoslo, es legal, ya.no voy a discutir si es ético, justo,....). El quinto clasificado hasta ese momento, otro italiano, también llevaba compañía y a este sí que pude comprobar que no era sólo compañía lo que le hacían ya que compartí muchos kilómetros con el, intercambiandonos posiciones en alguna ocasión.
Y para no enrollarme e ir directamente al grano pasó a comentar lo que realmente me calentó. Primero: estaba prohibida la ayuda de los acompañantes. Primer salto a la torera. Pero vamos a ver, tu  (o varios) acompañas a alguien durante horas o días y no le vas a pasar agua, barrigas o lo que sea. ¿Quien te va a ver o a controlar a las tres de la mañana a tres mil metros de altura? O me es igual en cualquier otro sitio.
Segundo: los acompañantes no podían entrar en la zona de avituallamientos y menos coger avituallamientos. Segundo salto a la torera. Y esto lo pude ver y comprobar yo. Pero es que luego Montse(la compi de Oscar),  Millán (el padre de Pablo), los compañeros  de Juanan, los padres(creo) de Darío, ....y seguramente que vendrán muchos más, me vinieron a confirmar todo esto y más, como que alguno de cabeza se fue a dormir a una caravana (motivo de descalificación).
No me lo podía creer. Se me empezaron a cruzar las ideas. Iba de puta madre, tenía muy buenas sensaciones, me encontraba mejor de lo que imaginaba e incluso llegue a pensar que podía hacer podium. De hecho, fui con Oscar mucho tiempo,  el se iba en las bajadas y yo le cogía en las subidas.
Pero el espectáculo que iba viendo y lo que me iban comentando, me enfureció y así se lo hice saber a Oscar. Si se permite todo esto, yo en Cogne(segunda base de vida) lo dejo.
Puedo permitir(con reservas) ciertas acciones, pero hasta un punto. Esto sobrepasa todas mis expectativas.
Y así llegue a Cogne (donde, por cierto, fue el origen del conflicto de la Panetta). Y, en un principio allí me quede. Luego, varios colegas, valencianos, portugueses, Cántabros,....intentaron convencerme de que siguiera. Pero estaba muy cabreado y a alguien se le ocurrió la idea de que me fuese a dormir( eran las cuatro y media de la mañana) a ver si así se me pasaba. Le hice casó, pero no se me paso. Me  levanté sobre las seis y en ese momento llegaron Pablo y Juana . l final, después de varias disertaciones y tras hacerle caso a alguien, decidí seguir pero con la firmeza de dejarlo en Donnas.
Así que seguí. Cogí a Pablo que había salido un poco antes y continúe. Pero la cabeza ya no estaba en su sitio y al poco tiempo me arrepentí de haber salido. Llegue a un refugio y espere a Pablo. Le pregunte donde era el próximo punto donde le esperaba su padre porque allí me iba a parar. De esa manera acompañe a Pablo hasta el control donde estaba Millán y allí me pare sin saber que Pablo lo iba a dejar cinco kilómetros después.
Y ahí se acabó mi carrera, sin ningún tipo de pena ni remordimiento.
Y ahora voy al material obligatorio y a las clásicas y típicas amenazas(que clásica y típicamente nadie cumple),
Primer fallo: revisión de material el día antes con colas de más de dos horas para hacer algo que no tiene sentido y me parece ridículo. Me explico: para que pasa un control de material el día antes si en cuanto lo paso puedo quitar o meter lo que me da la real gana. Es más, yo podría pasar el control con mi mochila y todo el material correcto, luego se la paso a Oscar y lo pasa también con mi mochila, después se la paso a Pablo y así hasta que acabemos todos los colegas. Que digo yo, sí amenazas con hacer controles de material en carrera (no se hizo ninguno, como en la mayoría) por que no los hacéis, por ejemplo, en las bases de vida, que la gente llega estirada y se suele parar más tiempo a reponer y así no se les hace perder tanto tiempo y es, a la vez, una medida de seguridad. Os creéis que todos llevaban todo el gran listado de material obligatorio que exigían este año,ja.
Va un ejemplo: el americano Nickademus. Cuando yo estaba en Cogne, un rato después llego el con una mochila de esas compactas, pequeñitas que se ciñen al cuerpo. Ahí no entran ni las llaves del coche. Ah, pero su acompañante si que llevaba una buena mochila y que, otro más, se abastecía de los avituallamientos. Pero es que el colmo fue lo de los bidones. Y eso si que me llamo la atención, que en los dos botellines de plástico flexible solo llevaba un sorbo de agua ( si, dos dedos de agua). Coño, ni un camello se administra mejor.
Y ahora Panetta. Tela con esto. Cuando yo llegue a Donnas allí estaba ella, recién parada. Le pregunte a su acompañante-entrenador que había pasado. Me dijo que la habían descalificado por coger un coche de Cogne a Lizam( o como se escriba). Este trayecto son cuatro kilómetros que van por una senda paralela a la carretera. Lógicamente el lo negaba. E incluso me dijo que los tiempos de paso eran normales. Pregunte a uno de la organización involucrado en el asunto y me dijo que la descalificación fue que un corredor (menudo pájaro, porque me toco compartir carrera con el y tuvo detalles bastante feos) la vio subirse a un coche. Tocate los huevos. Y sólo tenéis esa prueba. Venga ya. El próximo año a los cuatro, ocho o veinte que vayan delante de mi voy a decir que los he visto subirse a un coche. A mi dame una prueba fiable, una foto, un video, pasos de tiempo anormales, un juez de carrera,... Pero un corredor, el Fabio ese que iba quinto, venga ya!!! Quiero creer que tenéis algo serio. Pero es que luego comentaban de dejarla seguir descontándole el tiempo que había estado parada. Así que, yo, hasta ahora no tengo más noticias,... Con lo fácil que lo tuvieron el año pasado para pillarla. Eso si, ya me dijo que el Tor se había acabado para siempre(bueno, depende de la pasta que pongan sobre la mesa).
De todos modos también he podido comprobar gratamente como hay ya más corredores "pro" que se han planteado esta carrera sin ningún tipo de ayuda mas que la bolsa que da la organización, como Oscar, Christophe y Antoine (ambos de WAA).

1 sept. 2014

EL ULTIMO BOTAS NEGRAS

¡Levantad, Tribus montañeras! Regresa el último Botas Negras

Dedicado, sin acritud, a las personas, organismos y gestores de Medio Ambiente.
     "Esto es una versión personalizada de un buen artículo recibido hace un tiempo"

            ¡Jaou! Hoy os hablo a vosotros, protectores del medio. Mi palabra busca el corazón gris que mis ojos ven en vuestra alma. Mi piel, curtida por mil montañas, cuenta por muchas lunas los reflejos plateados en mis sienes, al igual que la escarcha sobre el romero al despuntar la mañana. Mis ojos han visto nacer el esperado día en campos primaverales y también en los oscuros balcones rocosos donde el águila anida. Como el oso, hiberné bajo el alto manto nivoso y aguardé en silencio al brillante astro que calienta el día, buscando el regreso a la vida. Mi sangre, generosa, ha pintado durante muchos lustros la Cordillera Cantábrica, hasta teñirla roja. Tantas han sido las pieles rotas que otrora cubrieron mis pies, que mis fuerzas ya vienen a menos, mientras mis otoños aumentan. Entenderás, que no me asusten vuestras “amenazas”.
            Pero hoy mi corazón está triste. Mi espíritu forjado en nobles luchas, se siente acosado por un “séptimo de caballería” que no respeta más ideas que el vil metal y el “sí bwana”. Hace unos años se puso en contacto conmigo un alcalde de una comarca leonesa, Valdeón, para intentar dinamizar la zona de un valle que se muere. ¡Ya sabes! Es esa historia del sustento, la casa, los hijos (quien los tenga)... y para colmo el paro (para quien, por desgracia, lo padezca). ¡En fin! no me quejo, pues aun así, “Manitú” me ha permitido sentir la nobleza rocosa, y acariciar algodones sobre el azul de las alturas a lo largo y ancho de sus vastos dominios.
Aún así, el año pasado, en compañía de un par de amigos, decidimos aportar nuestro granito de arena. Y sumándonos a esta moda de correr por el monte nos aventuramos a organizar una nueva prueba en este hermoso valle rodeado de espectaculares montañas como son los Picos de Europa.
Organizar una carrera...en un Parque Nacional…ya os podéis imaginar la burocracia y las trabas que eso supone…pelar con el “Gran Jefe Blanco”. Pero después de luchas y peleas y, nunca mejor dicho, a la carrera, lo conseguimos y resultó ser un éxito rotundo totalmente inesperado que superó todas nuestras expectativas (Cero basura en todo el recorrido, ejemplar)
            Señores legisladores, gestores y políticos, distingan a quienes respetamos la naturaleza de los que no lo hacen. Que se llame “guarros“, a los que convierten en un basurero el lugar donde han comido, o “pirómanos criminales” a los salvajes incendiarios. O, acuñemos nuevas definiciones como “dominguarros”. Os aseguro que LOS MONTAÑEROS (EN TODAS SUS ESPECIALIDADES), que tenemos cuidado con nuestro entorno, nunca nos sentiremos aludidos.
Pero a lo que voy. Este año, después del éxito del anterior, decidimos hacer algunos cambios. Vaya por delante, que a pesar de ampliar el cupo de corredores a 250 (frente a los 150 del año pasado), nuestra sorpresa fue que en menos de 24 horas se cubrieron todas las plazas. También decidimos cambiar un poco (muy poco) el recorrido por diversas razones. Cambiamos la salida, subiendo un camino para enlazar a una senda y bajar de nuevo al camino (total: 1km más aprox.). El motivo era estirar el grupo antes de entrar en la rienda de Asotín, pues es un paso estrecho, tallado en roca y con fuerte caída a la derecha. Y cambiamos los últimos cinco kilómetros porque iban todos por una pista y para no hacerlo tan monótono la intercalamos con subidas y bajadas por sendas ya existentes. Todo iba perfectamente…hasta que el Parque se enteró y la respuesta fue tajante: ni hablar, totalmente prohibido; no se puede salir de la pista y eso de 250 corredores, ya veremos…
Y tú te quedas alucinando en colores. El “Gran Jefe Blanco” ha hablado. ¿Con quién coño lo habrá consultado? O es que esa noche su mujer no le dejó…(o su marido, que no sé si es Jefe o Jefa).
Pero, ojo, no creáis que la cosa acaba aquí. Vamos a seguir alucinando. Resulta que en el Parque Nacional se hacen, calculadas a ojo, otras ocho carreras (sin contar las de esquí de travesía), algunas con un cupo de cuatrocientos corredores, más otros cuatrocientos, porque hacen dos el mismo fin de semana, una larga y otra corta. Pero es que además pasan por sendas (y sin sendas) por el mismo corazón de Picos (y ojo, no me refiero sólo a la Travesera). Pero ahora viene lo bueno y lo que está empezando a levantar unas sospechas, que yo, hasta ahora, creía infundadas, pero que me están mosqueando y empezando a pensar mal. Resulta que todas, TODAS, esas carreras se hacen en Asturias y en Cantabria. En León, SOLO tenemos una, sólo una. A ver si no me he enterado y resulta que hay tres parques nacionales en Picos de Europa y se aplican diferentes leyes y criterios. Porque vamos a hacer un poco de memoria: la subida de Sotres a Pandébano por pista de tierra está siendo utilizada por todo tipo de vehículos sin ningún tipo de prohibición, la pista de Espinama,…. Pero intenta subir del puerto de Pandetrave a Remoña por la pista: multazo al canto, hasta el año pasado, porque parece que este año ya lo han permitido, pero hasta este año ni hablar. Yo no opino si se debería o no se debería, yo digo que si se permite en unas provincias y en otras no (todas incluidas en el mismo Parque), pues no lo entiendo.
Y aún hay más. Pedimos el permiso al Parque para realizar la prueba el mes de marzo (sí, sí como lo oís, en marzo) y sabéis cuando nos lo concedieron…tres días antes de la carrera, es decir, el 27 de agosto. Y resulta que te enteras que en otras carreras por el Parque en poco más de un mes lo tienen concedido.
Sigamos, que aún hay más. ¿Habéis visitado Cangas y los pueblos de alrededor, y los que suben a Covadonga? ¿Y el concejo de Cabrales? ¿Y de Potes a Fuente Dé y todo el valle de Liébana? Impresiona verdad. La cantidad de establecimientos, comercios, ofertas de actividades culturales, gastronómicas y deportivas que tiene, incluidos los pequeños pueblos (y como están de cuidados y embellecidos estos pueblos!!!). Y los accesos, la carretera que los une. Vamos, que te permite circular con facilidad.
Y ahora vamos al valle de Valdeón. ¡¡¡Cielos, me ha cambiado de repente el semblante!!!. El “Gran Jefe” se ha olvidado de nosotros. O quizás somos nosotros los que lo permitimos. De Posada a Caín solo pueden circular un coche y una bicicleta y en algunos tramos ni eso. Hace unos días me comentaron que una persona pidió un permiso para una actividad (no recuerdo ahora exactamente que tipo, pero puedo preguntarlo de nuevo) y tardaron en dárselo…siete años (sí, como lo oís, siete años). Intentas aportar algo al valle y todo son trabas. Habrá alguna “Mano Negra” detrás que no quiera que esto resucite.
Y piensas: "a ver, si se crean infraestructuras por León, el turismo nacional entraría mayoritariamente por León, pues es lógico que utilicen el camino más corto y rápido,  y claro, eso restaría negocio a lo ya establecido, así que piensas que esto no es más que política barata e intereses rastreros"
Este “botas negras” ha recorrido más de setenta países, he recorrido sus montañas y valles y os puedo asegurar, que en ningún sitio, absolutamente en ninguno he visto lo que he visto aquí. Acabo de llegar de Canadá. Hice más de 260 km de la Apalachian Trail y sendas adyacentes. Todo perfectamente marcado. Y os aseguro que hay tramos difíciles y duros. En todo el recorrido no encontré ni un solo papel, ni una botella, ni nada en el suelo. Había tramos con cientos y cientos de montañeros o senderistas y otros donde no había absolutamente nadie. Hablé con el director del Parque Nacional y allí permiten pruebas con cientos de deportistas y hay especies protegidas y peligrosas (es que me viene a la cabeza de una prueba aquí con osos y no puedo evitar la risa floja, será que los osos españoles son gays (con todos mis respetos, comentario en tono jocoso con guardas de Canadá).

            La actual aplicación de la Ley es negativa, pues lo que parecía bueno no lo está siendo, por causa de una nefasta actuación medioambiental creando un parque que, DESPUES DE TANTOS AÑOS sigue sin normas con sentido común y sin el necesario Consejo de Participación donde, por Ley, tenemos una voz que se nos está robando, para seguir “campando a las anchas”. ¿Cuánto tiempo más, hace falta para que la Consejería empiece a trabajar ¡de una maldita vez!? (Disculpen, este indio ya estar cabreado), y dejéis de prohibir, cuando olvidáis educar, para luego meter en el mismo saco de las restricciones a todos (menos a los que van armados y tienen llaves), sin tener en cuenta que los que practicamos deportes en contacto con la naturaleza, ya estábamos aquí cuidando de ella, ¡sin aspavientos!; respetándola y amándola, mucho antes que vuestras leyes y sus prevaricadoras aplicaciones vinieran. Unas leyes que se me antojan sentenciadas bajo la influencia de desmemoriados movimientos ecologistas, más o menos chillones, panfletarios y politizados que no tuvieron en cuenta, que en cuestiones de respeto a la montaña, mi “tribu montañera”, lo quieran o no, somos sus padres, metafórica y filosóficamente hablando, a la vez que personalmente actuando.
            Y he aquí... que ahora el padre no puede deambular libremente por los territorios que desde hace más de medio siglo son su propia casa, antes incluso de existir ICONA o sucedáneos. ¡Qué curioso! Los que defienden el hábitat natural y no natural de todas las especies vivientes, __que ya “manda huevos” __ cogen a los “Sioux de la Montaña”, pretenden cargarse su cultura con más de “tropecientos” años de historia, e intentan meterlos en sus “reservas”; eso sí, dotadas con banquitos y mesitas, papeleras, otras justificaciones presupuestarias y parrillas para cocinar, entre olores de basuras que sólo de tarde en tarde se retiran… ¡Qué bien, ¿No?! ¡Adiós al espíritu aventurero!, ¡Hasta nunca, fuego de campamento!, Adiós al sueño bajo la luz de las estrellas...
            Y... ¿Luego qué...? ¡”El sioux de las cumbres” ha muerto! ¡Vivan sus hijos “los Verdes”, los “escopeteros” y sus aliados”!... Ojalá consigan un mundo mejor, aunque lo dudo.
Pero esto no es todo amigos. Al Parque también le gusta invertir en causas perdidas. En la Vega de Liordes ha aparecido una flor endémica, causa por la que nos prohibieron pasar la carrera por esa Vega. Os adjunto una foto por dónde hubiera transcurrido la carrera.

 Si os fijáis, hay una senda perfectamente marcada que pasa al lado de la cabaña. Me imagino que el Parque debe pensar que los corredores van cogidos de la mano, abiertos en abanico y tarareando la banda sonora de My Fair Lady, en vez de ir por la senda. Pero, ¿sabéis donde está la flor de marras?. Pues quinientos metros más a la derecha de la cabaña. Os adjunto otra foto, porque esto puede ser más divertido.

 Para conservar la flor han vallado la zona en dos sitios. Uno, bueno, no está mal, pero el otro, el de la foto, como véis está justamente debajo del cono de deyección de la pala de la Torre de Pedabejo (en el centro de la foto). Vamos a apostar. ¿Cuánto tiempo creéis que durará la valla antes que se la lleve por delante un alud?: un año, dos,…Y, ojo, la valla está puesta en una zona fanganosa, que como se enganche una vaca o un caballo y tire de ella, pues adiós valla. Pero es que, además, no lo entiendo, si la dichosa florecita lleva ahí años y no ha desaparecido, ¿para qué coños la vallan?
La vida está llena de ejemplos, y esta sociedad nunca tiene por hijos de buena madre a quienes destierran de su propio hogar a sus padres, ignorando siquiera que han existido; que existen y que, le pese a quien le pese, seguirán existiendo, mientras el cielo sea azul y altas las montañas.
            En los últimos tiempos, mi pueblo espiritual ha escuchado decir verdad sobre “dominguero malo”, y en silencio ha seguido fumando la gran pipa, mientras levantaba sus tiendas, una y otra vez, para retroceder hasta otros territorios; y lo ha hecho con comprensión, porque nadie respeta más a los bisontes, que quienes alimentamos nuestro espíritu con su sola contemplación, pero estos “protectores ambientales” quieren más. ¡Lo quieren todo!, hasta convertir nuestra esencia indomable, en la mansedumbre de un ganado de borregos. ¡Qué ciegos están! Pues prohibir es, para un montañero (del tipo que sea), proponerle su próximo objetivo. Así, que “la cagaste Burlancaster”.
            Llegó la hora de que mi pueblo diga ¡Basta! y responda apagando la gran pipa y gritando al viento desde todas las atalayas rocosas.
            Desde los “Arapahoes del senderismo” a los “Apaches de las Rocosas”, ¡Todos!, “Botas Negras”, “Pies Cortos” o “Garras Trepadoras”, ¡Uníos! “Tribus de las Montañas”. Es hora de que se escuchen, alto y claro, a los “Recio Amanecer”, los “Nube Azul”, los “Nieve Pura” y los “Lluvia en el Rostro”, y que nuestras voces se escuchen desde los valles grises, hasta los bosques judiciales y las ciénagas políticas, para que reine la justicia y la verdad, de este espíritu hoy oprimido, que sólo pretende dejar a sus hijos el legado más preciado que conoce, nacido desde la profundidad del respeto y la libertad de las montañas.
            Seguramente cuando también logren arrinconar nuestro espíritu aventurero en reservas y corralitos mugrientos bien organizados, estos agrisados, nos venderán la aventura, el amor a la montaña y el respeto a todo lo que es vida, desde detrás de mostradores con folletos a todo color; eso sí, impresos en papel reciclado.
            Ya estamos viendo cómo se sanciona y se quiere alejar de los territorios, que siempre han sido suyos, a los cuatro chalados y sus viejas pero libres mochilas mientras, por el horizonte, carretas de nuevos colonos en caravanas de Trekking, perfectamente organizadas, tendrán vía libre con el beneplácito del guarda forestal reducido a un recoge-permisos. Es ahora el pacifico grito de guerra, frente a la actual administración medioambiental, cada vez que se intente acobardar a algún montañero.
            ¡Levantaos Tribus montañeras! El General “Miler” al frente del “séptimo de caballería” con sus oficiales y sus acólitos forestales, viene armando mucha polvareda por los territorios de nuestros antepasados, pero si hemos de caer, pido a Manitú que sean certeras nuestras flechas envenenadas para que arrojen también de sus poltronas a los caciques principales, aquellos que no se ganen el sueldo, que con el sudor de nuestro pueblo se les paga.
            ¡Levantad hermanos!, pues todo esto ya está pasando, o moriremos pronto al más puro estilo de “Wounded Knee”; eso sí, en silenciosa matanza que nadie sabrá como hubo comenzado, a orillas de una gran mesa de despacho y de manos de algún General “Forsyt” de pacotilla, que volvió a tomar mal el encargo del General “Miler” de turno.
            Como esta desgarrada piel de toro ya no aguanta a más “Generales”, yo no sé qué vais a hacer vosotros, hermanos de horizontes infinitos, pero yo no puedo evitar ser un “Sioux” en el tema montañero, y lo tengo muy claro. Ya he desenterrado mi pluma de la guerra. ¡O se respeta a mi pueblo, o muero luchando!  
            Cuando los tambores de guerra, revientan ecos por el horizonte, debéis saber que la rendición no existe en el argot de un montañero. Los sables y las hachas están en alto, pero en la llanura aguarda un encuentro, y si de verdad traéis la pipa de la paz, fumaremos.  


El último botas negras