9 ago. 2010

ULTRA TRAIL ANETO 2010

Ahí va la crónica. A ver si esta semana puedo poner la de los Tatras:

ULTRA TRAIL ANETO (BENASQUE- HUESCA) 31/07/2010

Como la mayoría de la gente sabe, esta carrera es en autosuficiencia total y sin marcas, aunque, según la organización, el recorrido es fácil pues está muy bien definido por las marcas de los GR’s que hay que seguir. Bueno, ya veremos que no es tan fácil….

No iba yo a esta carrera con muchas pretensiones, pues había estado los últimos 15 días tocado en el culo, yo creo que del piramidal, según el fisio, la inserción del isquio o del glúteo en el hueso del culo. Bueno, es igual, el caso es que Javier Elorrieta, del Grupo Fisioclinícas, hace maravillas con sus manos…y “putadas” porque cada vez que voy a verlo me hace de todo menos cosquillas. Aún así, como no había podido entrenar fuerte y tenía bastantes molestias, venía con bastante preocupación, y eso que el fisio me dijo el jueves: …a correr…, bueno, pues le haremos caso (y es que no se equivoca el tío….gracias majo).

Antes de la salida te hacen una revisión del material obligatorio, aunque en realidad no lo miran todo, pero yo soy legal y me gusta llevar lo que piden.

762 participantes venidos de España además de Portugal, Francia, Andorra, Gran Bretaña, Estados Unidos, Italia, Paraguay y Trinidad y Tobago, se han repartido entre las tres carreras del Trail del Aneto de 42, 67 y 96 km.

Se da la salida a las 8 de la mañana con una temperatura muy agradable y nos reunimos un pequeño grupo en cabeza que vamos subiendo tranquilamente hasta que cogemos el desvío del valle de Ballibierna, donde ya nos ponemos tres en cabeza: un portugués, un balear (Miguel Capo) y yo. El portugués parece que va sobrado, pues de vez en cuando, pega un tirón y se va unos cientos de metros, pero luego se relaja y le volvemos a coger. Esto lo va haciendo varias veces y a mí me mosquea un poco; coño este tío va tocándose las narices. Pues no. En cuanto llegamos al puente de Corones, al lado del refugio, justamente cuando todavía llevábamos una hora y cuarto, el portugués va y se para y dice que no sigue. Joer, eso también lo sé hacer yo…
El caso es que nos quedamos solos Miguel y yo y así seguimos juntos hasta llegar al collado de Ballibierna (2.732 m). En la bajada por unos neveros el balear se queda y me voy en solitario. La verdad es que iba cómodo, sin forzar mucho, pensando que todavía quedaba mucha carrera. Así que paso Llausets y bajo por el valle d’Angllos “disfrutando” de la carrera, pues esta parte es bastante técnica y me resulta atractiva. A veces sentía alguna molestia en el culo, pero lo cierto es que no me llegó a impedir correr en ningún momento y solamente fue por poco tiempo.

Así que sigo corriendo y llego al embalse de Senet y aquí es donde se lía parda. Dos chicas me dicen que pase por debajo del puente, donde hay una marca y luego otra que te sube a la carretera. Veo unos postes con pintura roja y blanca y sigo carretera abajo. Voy pasando unos túneles y ya me voy dando cuenta que esto no me cuadra. Tanta carretera no es normal. El caso es que había mirado el mapa, pero lo interpreté mal, pues como la marca de la carrera en el mapa es roja y las carreteras marcadas en el mapa también, seguí el rumbo de la carretera, así durante 10 km, hasta que me paré. Al rato llegó detrás de mi Miguel, pues había preguntado en el puente y le dijeron que habían visto a uno corriendo por la carretera y él detrás. Vaya putada. Al final paramos un coche para que nos subiera, pero ya habíamos perdido cuando llegamos de nuevo al puente una hora y 10 minutos (ya he leído en algún sitio, que media hora; de eso nada, por mi reloj fue una hora y 10 minutos).
Ya os podéis imaginar el cabreo. Reconozco que la carrera es sin marcas, pero es que 800 metros más arriba había un control con 14 personas. Coño, distribuir a la gente en los pasos más complicados no cuesta tanto. El caso es que no sabíamos cuantos corredores nos habían pasado, ni el tiempo que nos sacaban, por lo que yo pensé en abandonar en Vielha. Iba muy desanimado, pues fue demasiado tiempo perdido.

Subiendo el Port de Vielha (una subida fuerte y dura), vamos adelantando a otros corredores y nos dicen que ahora iremos por el quinto puesto, más o menos. Sigo como un autómata y continúo pasando corredores.
Curiosamente llego a Vielha en segundo lugar y me dicen que el primero ha pasado hace 10 minutos. Aunque ya llevamos más de la mitad de la carrera y no es fácil recuperar ese tiempo, se me pasa lo del abandono y continuo, pensando que todavía puedo cogerle. A partir de aquí, la organización ha puesto marcas, pues es un terreno un poco más complicado, que te puede despistar.
Intento subir rápido para ir recortando tiempo, pero cuando bajaba por un collado de hierba, donde no hay senda y había banderas naranjas, poco antes de la cabaña de Geles, que había que seguir, de pronto desaparecen. Bajo por el collado y no hay marcas; vuelvo a subir hasta la última y veo una hacia la derecha, bajo, pero después tampoco hay marcas; vuelvo a subir y bajo hacia la izquierda, y tampoco hay marcas. Así que, cabreado de nuevo, me siento a ver el mapa y no me orienta nada. Subo más arriba, bajo más hacia la izquierda y veo una senda y una marca. Os podréis imaginar lo que bajó por mi mente en esos momentos. Joer, si se ponen marcas, que se pongan bien, coño. Las últimas banderas estaban puestas en el collado, por debajo de donde empezaba la senda hacia la izquierda y estaba la otra marca. Y no era fácil de ver. Otros 15 o 20 minutos perdidos.
Eso fue demoledor para mi mente. Llegué a la cabaña y allí había un control donde unos bomberos me habían visto e iban a ir a buscarme en moto. La faena fue que ahora el primero me sacaba media hora y eso ya era mucho tiempo en poca distancia. Después de bajar el collado de Geles había que subir 5 km por carretera hasta el pueblo de Artiga de Lin. Aquí me dijeron que iba a 25 minutos, pero “sólo había que subir al Puerto de la Picada y luego era casi todo bajada.

Para más inri, subiendo a la Picada me volví a despistar, aunque esta vez fueron cinco minutos. Cuando llegué a la cima de puerto y con las ganas que tenía de llegar, bajé a buen ritmo. Aquí ya nos mezclamos con los corredores de las otras pruebas. Unos te decían que iba a una hora, otros a 20 minutos,…joer, creo que lo mejor es que no te digan nada e ir a tu bola.

El caso es que llegué a meta en 13 horas 20 minutos y Jose Antonio había llegado “sólo” 6 minutos antes. Manda huevos. Una hora y media perdida, más el ir corriendo, a veces, con desánimo, si sumamos todo, podría haber llegado casi dos horas antes que él. En fin, las carreras son así y, de una cosa estoy seguro: si la hago de nuevo el próximo año, seguro que no me vuelvo a perder :) :) :)

4 comentarios:

  1. Salva, doble mérito el tuyo, primero por recuperar tanto tiempo y segundo por tomártelo finalmente con buen humor, aunque claro esto que te ha pasado es un "tocame los cojones". Sea como fuere, ya no tienes nada que demostrar. Eres un crack, dentro y fuera de los trail y siempres seran un campeón.
    Animo para la próxima, que estás que te sales.

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  2. Cuento, cuento, que hay que correr más y punto. Te veo como siempre, como una moto. Si fueras más despacio no te perdías. Nos vemos a primeros de septiembre.

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  3. Menuda putada macho, no hay cosa que mas me toque los güevos que perderme, sobre todo si es por culpa de terceros. En los Pirineos hace tres años unos cabrones de pastores franceses quitaron las marcas de una carrera y nos pasamos el dia hacia delante y hacia detras buscando el camino correcto y para colmo al atardecer suspendieron la carrera por mal tiempo. Este año en Escocia un cabron de voluntario nos puteo en dos de las etapas indicandonos como el culo, ya era facil perderse con la niebla y la ausencia de marcas como para que el tio cabron nos liara mas, y lo peor es que sigo pensando que lo hacia a posta.
    Si tienes un objetivo ,de tiempo o de puesto, perderte es frustrante, ves todo tu esfuerzo tirado a la basura.
    En fin, enhorabuena una vez mas, y van mil, por darlo todo en cada carrera y por conseguir hacer lo que haces.

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  4. En la "Transpi sin repostar" me perdí 20 veces, así que yo también sé qué significa eso. Si te cabreas aún es peor. Matemáticamente ganaste la carrera.
    Un abrazo.

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