29 nov. 2011

ULTRA TRAIL AMIGOS DO MONTANHA - PORTUGAL

ULTRA TRAIL AMIGOS DO MONTANHA (PORTUGAL)
Con motivo de unas jornadas de montaña que se celebran en la localidad de Barcelos (Portugal) fui invitado para dar una charla-conferencia en este lugar. Las jornadas se realizaron durante todo el sábado y pude compartir mis aventuras con otro tipo de gente que también realiza grandes hazañas, entre ellos Miguel Arrobas, que es como el David Meca español, ya que realiza grandes travesías a nado, y, especialmente, con Joao García, otro de los grandes del alpinismo que ha logrado coronar los 14 ocho miles del planeta y Carlos Sa, quizás el mejor corredor que hay ahora en Portugal y con una gran proyección a nivel internacional, quinto en el UTMB de este año.
Después, la mayoría nos fuimos a cenar y esa fue nuestra “perdición”, porque en Portugal se come de maravilla, mucho y bueno. Terminamos de cenar a las doce de la noche. No me quería imaginar cómo iba a correr al día siguiente (como así nos ocurrió, sobre todo a Joao y a mí)
El domingo día 27 de Noviembre se celebraba una carrera de montaña de 55 km. La verdad es que no tenía “obligación” de correr, ni había ido allí para correr(estoy en fase de recuperación) pero ya de estar allí, qué narices!!!, conoces una zona nueva, gente nueva y así también aprovechas el día, aunque sea haciendo un entrenamiento (ya sabéis lo que quiere decir, sales a entrenar y terminas dejándote la bilis). La salida fue a las 8 de la mañana, con algo de niebla, pero no hacía frío. Creo que salimos unos cuatrocientos corredores. Aquí también me encontré con viejos amigos, como el portugués Claudio, que había estado también recientemente corriendo conmigo en la Chismes Dolpo Annapurna.
Y así salimos a correr. Ya desde un principio noté que hoy me iban a adelantar hasta los caracoles. Entre la cena del día anterior, la pesadez que tenía en las piernas después de toda la temporada me dije:”…majo, intenta acabar como puedas, si es que puedes…”, uuufff, creí que se me rompían los isquiotibiales. Pero bueno, hacíamos lo que podíamos. La primera parte del recorrido mezcla pistas, sendas y algún tramo técnico, corto pero entretenido, casi siempre por un bosque y monte. Sí que es verdad que aquí no tienen grandes alturas y tanto las subidas y las bajadas no son como estamos acostumbrados, ya que son muy cortas, pero intentan hacer un recorrido que no sea monótono, aunque tienen algunos tramos, especialmente a mitad de carrera, con mucha pista en el que los portugueses son como galgos. Yo seguía “arrastrándome” por estos caminos. Los tramos llanos y de pista me mataban. Después nos metieron por una zona muy divertida y entretenida, a lo largo de un río, que tenía tramos delicados, ya que la roca estaba muy húmeda y te podías dar un auténtico castañazo. Era algo parecido, para los que lo hayáis hecho, al tramo del río de la carrera del Alto Sil (Santa Cruz del Sil), pero un poco más peligroso si te caes. Aún así tuvimos que meter los pies en el agua más de una vez. También tuvimos que hacer una tirolina para cruzar el río y aún nos quedaba algo más. Para entonces yo me había unido con Narciso, un portugués muy majo y llevábamos ya muchos kilómetros juntos. Corría mucho en llano, aunque fallaba algo en las subidas y en las bajadas, pero nos íbamos esperando. También tuvimos un tramo de esos que no nos gustan nada, que es el asfalto. Creo que fueron un par de kilómetros, pero es que es demoledor. Una vez acabado este tramo, nos dirigimos de nuevo al río y aquí nos tocó otra nueva aventura. Primero tuvimos que cruzar un tramo andando, con el agua hasta la rodilla y después cruzar el río en canoa hasta la otra orilla. Desde aquí ya sólo quedaban unos cinco kilómetros para meta, todo por la orilla del río. A Narciso le habían empezado a dar calambres y se nos acercaban por detrás peligrosamente, pero no podía más, así que cómo ya estábamos casi en la ciudad, me fui y llegué a meta en 5 horas y 40 minutos (más o menos, porque no puse el crono). Al final me dijeron que había llegado el octavo.
Ha estado muy bien. He conocido una zona nueva, me he divertido y sobretodo, he hecho nuevos amigos que me han tratado de maravilla, y eso es lo mejor. Lo peor: que necesito ir a un balneario con urgencia…o a Lourdes…(y aún me queda la Peña del Tren!!!)

1 comentario:

  1. JO, SALVA, siempre por las alturas... qué envidia. Me hubiese gustado estar allí. bss

    Vente a rodar a Chiva, da lo mismo tu velocidad, solo queremos verte.

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