28 oct. 2014

THAILAND ULTRAMARATON



TU100

No recuerdo como me enteré de esta carrera, pero cuando vi el lugar y el perfil de la carrera me llamó la atención y…no me defraudó en absoluto.

La provincia (y la ciudad) de Chiang Mai está al noroeste de Tailandia. Se puede llegar a Chiang Mai en avión, tren o autobús. Yo fui en avión y tarda poquito más de una hora. A partir de aquí hay 182 kms por carreteras de montaña muy reviradas y torcidas y te lleva alrededor de 4 a 5 horas llegar a Ban Tham.

La carrera se celebra en el increíble Cave Lodge en el pueblo de Ban Tham. Ban Tham está a 8 km al norte de Pang Ma Pha (Soppong) en la carretera principal de Chiang Mai a Mae Hong Son, y a pocos kilómetros de la frontera con Birmania.
Debido al “mal tiempo” que hubo (aquí cuando llueve, es como el diluvio, al final tuvieron que recortar la carrera debido al difícil acceso que suponía llegar a algunos lugares, especialmente por la noche. La carrera era en principio de 100 km, dos vueltas a un circuito de 50 km. Se dejó la primera vuelta original y se hizo un bucle de 12 km al que había que darle dos vueltas, lo que hizo que al final fuesen 74 km, pero, eso sí, con 3.900 m positivos, 35 grados de temperatura y casi un 100 por 100 de humedad.
La carrera se puede dividir en cuatro secciones.

 1) Desde el principio, la carrera pasa a través de la aldea tribal de Ban Tham, y desciende hasta el encantador río Nam Lang. Se pasa por la impresionante entrada de Tham Lod (Lod Cave) justo antes de la primera subida, por una bonita senda y un espeso bosque. Aquí salieron un inglés y americano bastante rápido y, de repente, veo a una chica que me pasa como una moto. Joderrrr, pues sí que vamos bien.
 Aproximadamente, al km 2, la carrera sube abruptamente cuesta arriba, a través de bosques de teca algo más de un kilómetro. Y me caliento, no debería, porque la temperatura ya es alta, aunque sean las 6 de la mañana. Algunas secciones de esta pista son muy rocosas. Y les pongo en fila. Desde aquí, se sigue la cresta por un bonito sendero, antes de descender por otra senda a pie de la pintoresca aldea tribal Karen de Muang Paem. Justo antes de llegar al pueblo se cruza un arroyo.

 Aquí está el primer control (y el 5º y 7º, pues se repetirá esta parte en el bucle) aproximadamente sobre el km 6,5. Aquí llegamos juntos el japonés Koji y el inglés Harry. Pero parten como un rayo y no les puedo seguir. Coño, vaya ritmo para llevar sólo 6 km!!!!!!!!!!!!!, con lo que queda y el jodido calor que hace.

2) La carrera deja Muang Paem y sigue un camino a través de un hermoso bosque, con toboganes, algunos bastante fuertes, para a continuación, y a lo largo de un pequeño camino de tierra, subiendo de manera constante y luego bajando al valle se cruza el arroyo por un puente de madera rústica. En este tramo, se hace un desvío de aproximadamente 2,5 km (que luego hay que deshacer) para llegar a la pequeña y remota aldea tribal Lahu de Eyla (16,5 kilometros aprox). Aquí se encuentra el segundo control (CP 2). A esta altura el japonés me llevaba casi 10 minutos y el inglés cinco. Lo curioso de este control, aparte de la gente tan encantadora, es que en el avituallamiento tenían repelente, porque a partir de aquí nos íbamos a encontrar con una zona de alto riesgo de malaria y dengue (lo cierto es que vas tan metido en la carrera que ni me acordé de los mosquitos…ni del repelente). Aquí también nos encontraríamos con otro problema. El siguiente control se encontraba a unos 21 kilómetros por lo que había que gestionar muy bien el agua y era la parte más dura de la carrera, pues teníamos que subir al punto más alto del recorrido.

3) Desde Eyla, como dije antes,  la carrera retrocede de nuevo durante 2  1/2 km y luego sigue un sendero muy poco usado a través de la selva profunda en la parte noroeste del país. Este sendero sube ganando constantemente altura, aproximadamente 650 m en 6 km. Al final de este camino, (que es el punto más alto de la carrera a 1441m (en este punto, al final dieron botellas de agua), y también es el punto de la mitad de la carrera) giramos a la izquierda por una pista vieja en un largo descenso, ondulante (15 km aprox.). Y de pronto veo al inglés. Sorpresa agradable. Vaya, parece que se lanzó demasiado o ha visto que el ritmo era alto (eso es lo que pensé, vete tu a saber cual fue la razón). En este tramo la selva está reclamando rápidamente este camino. En los tramos por donde corre el agua, cuando llueve, la lluvia ha formado barrancos de 6 m de profundidad y 5 metros de ancho, donde solía estar antes el camino, dejando pistas sólo alrededor de un metro de ancho. En los tramos donde la pista está bien, el inglés corre como un gamo, pero en cuanto empiezan las subidas y sobre todo las bajadas, ahí ya le cazo. Y así seguimos.. Esta es la parte más remota de la carrera, y donde se puede escuchar a los gibones y los ciervos. Este camino nos lleva hasta la aldea tribal Lahu de E-Ko (CP 3), que está situada en el río Nam Lang (aprox. 37,5 kilometros)

4) Desde E-Ko, la ruta sale del pueblo por un pequeño camino de tierra, antes de girar a la izquierda por un sendero que sigue la cresta y que desciende gradualmente hacia Ban Tham. Aquí me voy del inglés en una bajada. Esta sección de la carrera es bastante resbaladiza y técnica en partes con algunas bajadas pronunciadas. En la última bajada, corta, pero bastante durilla me parece ver a alguien corriendo delante (es selva y es difícil ver más de 25 metros, salvo en alguna pequeña recta). Sigo por la senda y de pronto,…el japonés. Muy jodido tenía que ir para que le bajara más de diez minutos en tan poco tiempo. Pero no te puedes fiar de nada.  Los 3,5 kilometros finales son llanos y fáciles, con 1,5 km de carretera de hormigón y los últimos 800 metros muy bonitos, por senda y cruzando un arroyo para llegar a Cave Lod (Ban Tham), cuarto control (CP4), km 50 y final del círculo. En la subida al control me dan un trallazo los gemelos, pero un dolor jodido (en la Cabra Trail en Canarias, el fin de semana anterior ya me dijo el fisio que los tenía como piedras, pero como nunca había tenido problemas ahí, tampoco le di más importancia; ahora parece ser que si la tenía). No sé que narices va a pasar, pero no pintaba nada bueno. Los calambres eran muy duros.  Ahora había que dar dos vueltas de 12 km. Siguiendo la misma ruta que al principio hasta el CP 1, pero en este punto se giraba a la izquierda para hacer el bucle.

 Salgo del control y el japonés me sigue. En ese momento llega el inglés al control. Voy a ritmo, pero no puedo forzar porque los gemelos se me van a romper. Estoy deseando que llegue la subida. Y aunque me dan algún trallazo de vez en cuando no voy mal. El japonés se queda. Parece fundido.  En la bajada tampoco puedo forzar mucho, especialmente al principio, hasta que las piernas se hacen al cambio de desnivel. Llego al CP 1 (que en este caso sería el CP 5) en solitario. Sudo como un pato. 

Desde aquí, después de una pequeña bajada, hay tres kilómetros de subida por una pista que parece asfaltada, pero en muy mal estado. El desnivel es bastante fuerte y no puedo correr. Cuando llego a arriba y me pongo a bajar, los gemelos casi me llegan al cuello. Me tiro al suelo para que no se me suban y trato de estirarlos. Bajo poco a poco, haciendo zetas en la pista hasta que se suaviza algo y puedo correr. Y llego de nuevo al CP 1, (ahora CP 6). Me pongo una crema en los gemelos a ver si me suavizan algo el dolor. En la segunda vuelta en la senda troto y me pongo a subir a buen ritmo la fuerte subida, para intentar ganar tiempo, que se que voy a perder bajando. Pero ahora sudo como dos patos. El calor y la humedad son horribles. Parece que con el sudor de un sólo brazo puedo llenar un vaso. Cruzar el río es un alivio, porque así me refresco. Y vuelvo a llegar al CP2 (ahora CP 7). Quiero subir, porque es dónde no me duelen apenas los gemelos y puedo poner un ritmo alto. Pero me da pavor llegar a arriba y pensar en la primera parte de esa bajada tan pendiente. Esta vez voy precavido. Y en vez de correr, ando y troto de espaldas, hasta que la musculatura se haga de nuevo a la bajada. Pero tampoco puedo ir muy rápido, todo lo contrario, de vez en cuando me da alguna sacudida que me hace parar. Pero ya sólo me quedan tres kilómetros y ya lo veo más factible. Y cuando sólo te queda uno, parece que se aguanta más el dolor y por fin llega la meta. Al final casi diez horas de agonía.



Salvador Calvo Redondo        9:51:17            España
Harry Jones                            10:10:12          England
Randy Travis                          10:26:14          U.S.A.
Koji Beppu                              10:46:54          Japan
Tarmo Vannas                                   10:58:11          Finland
Clare Gallagher                     12:24:12          U.S.A. primera chica y 6ª de la general.

Me gustó muchísimo la carrera. Un recorrido muy guapo, espectacular, en un lugar de ensueño, sobre todo el lugar, una pasada. Si podéis os lo recomiendo, porque vais a flipar.

Yo me alojé en Cave Lodge, que es donde empieza y termina la carrera. Vaya sitio!!! Todo de madera, con habitaciones en varios formatos, desde literas para cuatro personas, hasta pequeñitas cabañas unidas por puentes de madera para parejas. Y barato, muy barato. La habitación con cuatro literas te sale por tres euros. Y la comida más de lo mismo. Puedes comer bien hasta por poco más de un euro,…(yo estuve allí 6 días y no pagué mas de cien euros, sin privarme de nada). Eso sí, no esperéis ningún lujo. De hecho, llevad toalla, jabón,…pero es que merece la pena.

Pero lo mejor de todo es la cantidad de actividades que puedes hacer por allí. Yo iba con una idea, pero acabé tan cascado de gemelos, que me hizo cambiar el plan. Además, intentar cruzar a Myanmar por aquella zona, era imposible. Alto riesgo por ser el famoso triángulo del opio. Pero bueno hice otras cosas. Bajé en kayak el río que está justo debajo de Cave Lodge, muy entretenido. Puedes hacer descensos de varios niveles y de varios días. Quizás lo más atrayente del lugar sean las cuevas.

 Esto está lleno de “agujeros”. La cueva principal tienes que hacerla con guía y un río la atraviesa por dentro (este río fue el que bajé yo en kayak, una pasada porque tienes que llevar frontal en el descenso). Pero hay otras muchas que no es necesario. Yo hice un par de ellas, con cuidado pero no tienen mucho peligro. En algunas todavía se pueden ver las tumbas donde enterraban a los antepasados, algunas con más de tres mil años de antigüedad.

También hice varias rutas en solitario. Solamente una me hizo desistir y no fue precisamente porque estuviera cansado. Sino porque hubo “alguien” que se empeñó en que no siguiera. La madre que la parió, que grande era. Y eso que estaba advertido. Pero cuando te aparece un pedazo de serpiente en el puto medio, pues como que te acojonas un poco. A pesar que me habían dicho que se asustaban y se iban. ¡Ya! Pues esta no se asustó tanto y el que lo hizo fui yo, así que media vuelta que aún hay muchas cosas que hacer.

Otra cosa muy interesante es alquilar una moto o una bici. También es muy barato y te llevan a cualquier sitio. Aquí, las motos, las utilizan por las sendas más inverosímiles y escabrosas sin ningún problema.

Después de seis días aquí me fui a Chiang Mai. Mi intención ahora era visitar el parque nacional de Doi Inthanon, donde se encuentra el pico más alto del país (2.565m).

La verdad es que no me gustó tanto. Resulta que al pico se sube en carretera. Así que no os esperéis algo salvaje y difícil JJ, todo lo contrario, muy turístico. Si que es cierto que tiene rutas guapas y unas cascadas espectaculares, 

pero nada comparado como el norte, donde estuve anteriormente. Esto está ya más preparado para el turismo. Pero bueno, también está bien conocerlo.

Y aquí se acaba mi viaje por estas tierras. Y como también viene siendo habitual últimamente en mis viajes, algo tiene que ocurrir con mis vuelos. Y esta vez no iba a ser menos. Tenía vuelo de Chiang Mai a Bangkok. De aquí a Dubai y luego a Madrid. Pues el vuelo de Bangkok a Dubai se retrasó. Tenía que coger el vuelo a las 15:15 y eran las 14:40 y estaba aterrizando. El embarque lo cierran 20 minutos antes. Salir del avión, pasar los controles policiales y llegar a la puerta de embarque en diez minutos, vamos ni Tom Cruise en Misión Imposible 4. Pero estas compañías asiáticas son diferentes, por eso me gusta volar con ellas. Salir del avión y una señorita preguntando: ¿Mr Calvo?, Yes, I’m. Oh, please, follow me!!!, si hija si, yo te follow y lo que haga falta. Y así pude llegar a tiempo, followando a la señorita. Así da gusto viajar.


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