18 ene. 2010

N A M I B I A 2 0 0 9

DIA 14-JUEVES

Sale el avión de Madrid a las 14:10 con destino a Londres. Aquí me toca una espera de 7 horas para coger el siguiente avión que me llevará a Johannesburgo. El avión se retrasa una hora y media por motivos técnicos (como casi siempre).

DIA 15-VIERNES

Llego a las 10:30 de la mañana a Johannesburgo. Dispongo de una hora y media para coger el siguiente avión a Windhoek y que sale a las 12:00. Lo consigo, pero cuando llego a Windhoek, a las 15:00, mi mochila no aparece ni la de los otros siete corredores que iban conmigo en el avión. Nos trasladan al hotel Windhoek Country Club y aquí empiezo a conocer a alguna gente de otras carreras y al grupo de españoles que también iban a participar. Me uno a ellos para pasar la revisión de material y me tienen que prestar comida y navaja porque venía en mi mochila extraviada. Me ponen en la habitación con Pep, un chico de Vic (Barcelona) y después cenamos en el hotel.

DIA 16-SABADO

Nos levantan a las 5:00 de la mañana para desayunar, pues a las 6:00 tenemos que coger el bus que nos trasladará a la salida de la primera etapa. Nos dan un bocadillo para el camino. Yo voy en el bus 6. El camino se hace eterno y el paisaje es desolador: árido y seco. Vemos algunos animales por el camino como avestruces, onix,… Después de 9 horas de bus llegamos a la orilla del Big Fish Canyon donde acampamos para dormir. Nos dan de cenar pasta y carne a la barbacoa. El terreno donde se asientan las tiendas es muy pedregoso, por lo que se agradece una buena esterilla para estos casos. A mi me toca en la tienda 24 con un mejicano, uno de Sri Lanka, un americano, dos chicas de Hong Kong (madre e hija), un chico de Singapur y un ruso.

Se trata de una carrera de autosuficiencia (tienes que correr con toda la comida, saco y ropa contigo durante los 6 días) de 250 km en 6 etapas, una de ellas muy larga de 100 km por lo que en esta etapa te dan dos días para hacerla. Te dan únicamente 3 botellas de agua de litro y medio al día más otra más en cada punto de control durante la carrera. Unos 220 corredores de 40 países.

DIA 17-DOMINGO ETAPA 1ª: 39 km

Después de intentar dormir algo nos levantamos a las 6:00 de la mañana para desayunar tranquilamente y preparar toda la mochila. La etapa tiene cuatro controles. A las 8:15 se da la salida y se forma un pequeño grupo en la cabeza. El terreno es pedregoso y sin senda. Poco a poco nos destacamos Ryan Sandes (Sudáfrica) y yo. Llegamos al primer control que estaba, más o menos en el km 4. A partir de aquí se inicia un pronunciado y largo descenso al fondo del Big Fish Canyon (el segundo mayor del mundo). Nos dicen que no corramos por lo peligroso del descenso (aunque tampoco es para tanto). La carrera transcurre por el fondo del cañón durante unos 7 km. El terrero es de arena con muchas y grandes rocas por lo que no se puede correr muy a gusto. Tenemos que cruzar varias veces el río del fondo del cañón de un lado a otro, al principio saltando por las enormes piedras, pero finalmente era inevitable tener que meter los pies en el agua. Después del último cruce empezaba la subida del cañón (unos 9 km de subida). Hasta aquí íbamos juntos los dos, pero al comenzar la subida Ryan se va quedando. El terreno es caótico, piedras, muchas y grandes piedras durante la larga subida por el fondo del cañón. Hay tramos con mucha inclinación y en otro han tenido que poner cuerdas fijas y una escalera para poder subir. La verdad es que está peligroso, pues un resbalón aquí puede resultar fatal. La salida del cañón se hace por una fuerte pendiente con muchas piedras sueltas y justo arriba estaba el segundo control (km 24). A partir de aquí se puede correr, pero no muy bien, pues el terreno parece un campo de piedras, un auténtico pedregal con lo que hay que tener mucha precaución donde apoyas los pies. Finalmente se coge una pista, también con las “benditas” piedras, durante unos kilómetros que a veces cortan para volver al campo a través y así hasta llegar a la meta en 4 h 9 minutos. Unos 24 minutos después entra Ryan y 6 minutos después el italiano Marco Olmo.

Esta noche me he cambiado de tienda y he ido a dormir con los españoles.

DIA 18-LUNES ETAPA 2ª: 38 Km

Se retrasa la salida una hora ya que la etapa de ayer fue un auténtico calvario para muchos corredores. Dos corredores se tuvieron que quedar a dormir en el cañón por agotamiento y tuvieron que rescatarles a la mañana siguiente. La etapa de hoy es por un terreno con más piedras todavía que ayer y con continuas subidas y bajadas aunque no muy largas. Al igual que en la etapa de ayer, enseguida nos ponemos en cabeza Ryan y yo. Vamos intercalándonos en la cabeza por un terreno muy inestable. Consigo irme un poco en una cuesta pero al llegar al km 29, justo uno antes del último control, tengo una caida que me hace daño en la pierna izquierda. Me levanto pero no puedo correr, parece que no tengo fuerzas y me duele la pierna, por lo que comienzo a andar a ver si recupero. Me pasa Ryan. Llego al último control y me dicen que tengo la mochila abierta. Compruebo si me falta algo y efectivamente, he perdido parte del material obligatorio, la malla larga y el forro. No sé donde lo perdí (luego me enteré que fue justo después del primer control, pero mi rival no dijo nada y seguro que lo vio pues iba detrás de mí). Conseguí recuperarme y terminar segundo a 10 minutos de Ryan. Nos hacen revisión de material y, lógicamente me faltan dos prendas, pero que corredores que venían detrás recogieron y entregaron en uno de los controles. Me querían penalizar, aunque finalmente lo consideraron como un accidente de carrera y además conseguí recuperar el material ese mismo día.

Comida y cena a base comida liofilizada (como todos los días). Uno acaba hasta el gorro de estas comidas, pero hay que reconocer que es lo mejor en estos casos.

DIA 19-MARTES ETAPA 3ª: 35 Km

Etapa muy similar a la anterior pero que transcurre por un terreno todavía más pedregoso, sobre todo al principio de la etapa. Hoy he tirado un poco más porque me he dado cuenta que Ryan flojea más en las subidas fuertes, aunque en el terreno llano está muy fuerte. Pero consigo irme en una de las cuestas. Hoy las marcas no están muy visibles y he tenido que parar en varias ocasiones para poder divisar la siguiente. Muy poco después de pasar el segundo control no encuentro ninguna marca y doy la vuelta. Llega Ryan y seguimos buscando la dichosa marca. Llega Marco Olmo y continuamos en busca del buen camino y consigue llegar un cuarto corredor de Nueva Zelanda y entre los cuatro, después de 15 minutos encontramos la banderita de marras que estaba colocada en arroyo arenoso y seco. Continuamos por este arroyo hasta llegar a una pista. Dejamos la pista y continuamos pegados a una valla. Sigo delante y me vuelvo a equivocar, por lo que Ryan se adelanta. La verdad es que estaba cabreado con tanta pérdida. Así que acelero el ritmo, paso a Ryan y al llegar al último control nos desvían por un arroyo seco, pedregoso y con bastante arena. Mi ritmo es fuerte y consigo despegarme. Poco después aparece algo de agua en el arroyo y nos desvían por las orillas del río por un terreno rocoso con grandes piedras, sinuoso e inestable. Además ha empezado a hacer mucho calor. Llego a la meta en 3 h 24 minutos y 5 minutos después llega Ryan.

Hoy nos podemos lavar en el río, aunque no es muy aconsejable el agua que hay. Lo que si hago es lavar la ropa (por primera vez) y los pies (también por primera vez).

DIA 20- MIERCOLES ETAPA 4ª: 100 Km

Hoy nos levantan a las 3 de la mañana para trasladarnos en bus hasta la salida de esta cuarta etapa. Son 3 horas y media de bus. La etapa de hoy es la más temida por todos. Unos 100 km de piedras, arena y dunas. Y el fuerte calor ya empieza a notarse. Se da la salida a las 8:20. Los primeros diez km son de arena fina y piedras. Empieza tirando un neozelandés hasta el primer control. A partir de aquí se pone en cabeza el surafricano y yo detrás. Pero también aparece el viento. Y Ryan para a “atarse” los cordones (llevaba polainas) así que me pongo delante a parar el viento y él pegado detrás, así hasta el segundo control. A la salida se pone otra vez él delante, pero vuelve a hacer lo mismo que antes diez minutos después y otra vez yo delante y así de nuevo hasta el tercer control (km 30). Así que a partir de aquí decido tirar y despegarme para que seamos los dos los que paremos el viento. El calor empieza a pegar fuerte. La temperatura ha alcanzado los 45 ºC. Mi cabeza se resiente de tanto calor y el km 50 me paro a recuperar y esperar a Ryan que llega 10 minutos después. Dos kilómetros después hay que subir una inmensa duna que se hace interminable. El recorrido va intercambiando arena, dunas y terreno pedregoso. Continuamos juntos hasta el séptimo control (km 70). Desde aquí se inicia un suave descenso por pequeñas dunas durante 4 km donde se vislumbra una pequeña senda. Aquí el surafricano da un fuerte cambio y se me hace muy difícil seguirle, pues su ritmo es muy alto. Aún así decido ir detrás de él, lo más pegado posible y aguantar aunque sólo sea hasta el siguiente control (km 80) y a partir de aquí, si sigue a ese ritmo, dejarle seguir. Llegamos a este control cansados y bebemos como camellos, pero ya casi se ha hecho de noche y no pega el sol. Por suerte, ahora no sigue el mismo ritmo y puedo ir cómodamente con él, es más, me siento bastante bien. Cuatro km más adelante me habla por primera vez y me pide si me puedo poner a su lado pues su frontal no ilumina bien y no ve con claridad el camino. Efectivamente, cuando me pongo a su lado, su luz es bastante débil. Cinco minutos después me vuelve a preguntar si podemos ir juntos hasta la meta. Lo pienso brevemente, pero acepto, pues sólo queda otra etapa algo dura. Un km más adelante, cuando empieza una subida, se me para y va andando. Le animo a correr, aunque sea más despacio, pero no puede y me dice que si quiero que me vaya, pero ya había dicho que iríamos juntos por lo que renuncio a irme y le acompaño. Cuando se suaviza el terreno podemos correr y llegamos al último control (km 90). Aquí parece que ha recuperado y podemos correr más rápido, pero 4 km más adelante el terreno cambia bruscamente y empiezan a aparecer dunas de arena y en las subidas no puede correr. Estos últimos kilómetros se hacen interminables y agónicos.Aparece un montón de arena tras otro. Parece que no llega nunca la meta. Finalmente y después de unas 11 horas y 20 minutos conseguimos llegar juntos a meta, totalmente agotados.

DIA 21-JUEVES

Como la etapa de ayer ha sido tan larga y tan dura mucha gente está llegando hoy. Y otros muchos se han retirado. Yo me he dedicado a descansar y a recuperar para mañana, que dicen será una de las etapas más duras.

DIA 22-VIERNES 5ª ETAPA: 28 Km

La etapa de hoy debía ser de 28 km, pero debido a la “masacre” de ayer la han acortado a 21. La han catalogado de extremadamente dura, pues transcurre totalmente por dunas de arena, dunas, algunas muy altas en las que subir es toda una odisea sin caer para abajo. Salimos a las 8 de la mañana y se vuelve a repetir la historia de todos los días. Hasta el primer control tira el neozelandés, después yo hasta el último control donde da un fuerte tirón el surafricano para irse e intentar recuperar algunos minutos. Pero hoy me encuentro muy bien, le sigo y ahora doy yo otro cambio en la subida a una duna, que es su punto flojo, y me voy en solitario hasta la meta situada a la orilla del mar (Skeleton Coast o Costa de los Esqueletos). Han transcurrido 2 horas y 6 minutos y dos minutos después llega el surafricano. Personalmente me divertí bastante en esta etapa y no me pareció tan dura, aunque no deben opinar lo mismo quienes entraron de noche.

DIA 23-SABADO 6ª ETAPA: 10 Km

Aunque dicen que eran 10 km, creo que fueron 8. Esta etapa transcurrió por la playa hasta la ciudad de Lüderitz y pasó por un territorio de diamantes que había estado cerrado a la gente hasta el año pasado. Se salió en tres grupos. Los más lentos salieron a las 8, los medianos a las 9 y los más rápidos a las 9:45 para intentar llegar todos lo más juntos posibles. Es una etapa de transición, pero aún así la gente sale muy rápido. Se conoce que tienen ganas de acabar y comer algo decente. Me limito a seguir a Ryan que entra el primero y yo segundos después. La recepción en meta es con pizza y coca cola (por fin comemos y bebemos algo distinto en varios días).

Al final, en la general, creo que le he sacado unos 19 minutos a Ryan Sandes (Surafrica) y varias horas a Marco Olmo (Italia) que ha sido tercero.

Desde aquí nos trasladan en bus otra vez (estoy hasta los cojones de tanto bus) hasta el lodge donde es la cena de la entrega de premios. Cinco horas de bus, manda huevos, para luego ducharte por fin después de 8 días sin hacerlo, cenar, entrega de premios y a las 22:00 otra vez al jodido bus (8 horas) que nos llevará al aeropuerto a coger el avión. Y no quiero pensar lo que me queda todavía de viaje: avión de Windhoek a Johannesburgo, de aquí a Londres, de aquí a Madrid. Luego coge el metro y después otras cuatro horas de bus para llegar a León….Me cago en todas las carreras!!!!!!!!!!

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